"La consolidación fiscal es una condición esencial para volver a un mayor crecimiento y empleo", sostiene el borrador de conclusiones de la cumbre, al que ha tenido acceso Europa Press. "Los países sujetos a un programa de asistencia o al escrutinio de los mercados deben ceñirse a los objetivos acordados", resalta el texto. En contraste, los que tienen más margen de maniobra presupuestaria, en referencia a Alemania, no deben hacer más recortes en las prestaciones sociales para impulsar el crecimiento.
En la agenda de la cumbre que empieza este jueves no está previsto expresamente un debate sobre la posibilidad de flexibilizar los objetivos de déficit a España u otros países como Portugal o Italia. Sólo se abordará este tema si el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy o algún otro primer ministro lo plantea, según han informado fuentes europeas.
Por su parte, el Gobierno español pide que el Consejo Europeo "abra una reflexión sobre los objetivos de austeridad y consolidación fiscal" después de que la Comisión haya rebajado su previsión de crecimiento para este año, según ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo.
"Es una cuestión que si el Gobierno español quiere discutir, el primer interlocutor al que debe plantearla es la Comisión Europea, y a la Comisión Europea ya se le ha planteado y ha contestado", resaltan las fuentes consultadas.
De hecho, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha rechazado este miércoles discutir la posibilidad de suavizar el objetivo para España hasta que el nuevo Gobierno haya explicado en detalle los motivos del desvío de 2,5 puntos en 2011 y haya presentado los presupuestos de 2012.
"En cualquier caso, confío en que este presupuesto (de 2012) se ajuste plenamente a las reglas del Pacto de Estabilidad", ha insistido Barroso. El Pacto obliga a los países con déficit excesivo a adoptar las medidas necesarias para corregirlo y cumplir los objetivos acordados con la UE.
Más contemporizador se ha mostrado el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, que ha pedido "no dramatizar" el incumplimiento por parte de España del objetivo de déficit público en 2011 (que se ha situado en el 8,51% del PIB frente al 6% prometido a Bruselas), frente a la postura "estricta" adoptada por la Comisión Europea, y se ha mostrado dispuesto a discutir una flexibilización de la meta de déficit para este año.
"En primer lugar, el Gobierno español nos debe explicar en detalle los diferentes elementos que explican este desvío respecto al objetivo presupuestario de 2011", ha dicho Juncker. "Examinaremos esta cuestión y veremos qué se puede hacer", ha agregado al ser preguntado si ve posible cambiar el objetivo del 4,4% en 2012.
Se aborde o no la cuestión en el Consejo Europeo, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ya ha avanzado que tiene previsto informar en detalle a sus homólogos de la eurozona sobre las causas del desvío presupuestario de 2011 durante el Eurogrupo que se celebrará justo antes del inicio de la cumbre. Pero no está previsto un debate a fondo sobre el problema español porque la reunión está consagrada al segundo rescate de Grecia.
Los líderes europeos discutirán durante el Consejo Europeo los ajustes y las reformas que los Estados miembros deben incluir en sus presupuestos para el año que viene. En cuanto a los ajustes, el mensaje es que, pese a la consolidación fiscal, "hay que dar prioridad al gasto que constituya una inversión en el crecimiento futuro, con un énfasis particular en la educación, la investigación y la innovación".
Los jefes de Estado y de Gobierno pedirán además más reformas en los sistemas de pensiones nacionales para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. El gasto en pensiones públicas aumentará más de 6 puntos porcentuales en porcentaje del PIB en España, Luxemburgo, Chipre, Grecia, Rumanía o Eslovenia, según avisa el documento que discutirán los líderes. No obstante, se puntualiza que las recientes reformas en España, Grecia y Rumanía podrían haber reducido esta estimación.
IMPULSAR EL CRECIMIENTO
Otras prioridades que defiende la UE para impulsar el crecimiento son reducir la carga fiscal sobre el trabajo en la mayoría de países, entre ellos España, mejorar la lucha contra la economía sumergida, eliminar las restricciones injustificadas en los servicios profesionales y el comercio minorista, modernizar el sector público, o promover el espíritu empresarial.
El Consejo Europeo reclama además aumentar la movilidad laboral, aumentar el empleo juvenil y ligar los salarios a la productividad. "Pese a recientes mejoras importantes, Bélgica, Italia, Irlanda, España y Portugal han visto un aumento de alrededor del 20% en los costes laborales unitarios nominales en la industria entre 2000 y 2010", advierte el documento.
El presidente de la Comisión ha dicho que el Consejo Europeo del 1 y 2 de marzo debe centrarse en impulsar medidas concretas para fomentar el crecimiento. "Ahora debemos invertir en lograr que Europa vuelva al crecimiento tanto como lo que estamos invirtiendo actualmente en sacar a Europa de la crisis", ha dicho. "Este foco en el crecimiento está justificado porque hemos hecho progresos en otras prioridades", ha agregado.
Entre tanto, los líderes de 25 Estados miembros -todos salvo Reino Unido y República Checa- firmarán durante el Consejo Europeo el nuevo Tratado para reforzar la disciplina fiscal en la eurozona. El Tratado ya ha tropezado con su primer obstáculo al anunciar Irlanda la convocatoria de un referéndum. Sin embargo, el Gobierno de Dublín no podrá bloquear la ratificación como en ocasiones anteriores porque el texto entrará en vigor cuando lo aprueben 12 de los 17 países de la eurozona. Al mismo tiempo, si el resultado de la consulta es negativo, Irlanda no podrá acceder al fondo de rescate.
RETRASO EN FONDO DE RESCATE
Los líderes europeos pedirán al G-20 que apruebe en su reunión de abril un aumento de los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) "para cumplir sus responsabilidades sistémicas de apoyar a sus miembros en todo el mundo".
La mayoría de los Estados miembros apoya sumar los recursos no gastados del actual mecanismo temporal (250.000 millones) al nuevo fondo permanente de 500.000 millones que empezará a funcionar en julio. El objetivo es contener el contagio de un posible nuevo agravamiento de la crisis de Grecia a España e Italia.
El problema es que los países del G-20 ya han dejado claro que no aportarán más fondos hasta que la UE refuerce su fondo de rescate. En todo caso, tanto el presidente de la Comisión como el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, se han mostrado convencidos de que la decisión podrá adoptarse antes del 31 de marzo.
|
La zona euro se estancará en el segundo trimestre, cuando su PIB no evolucionará en absoluto, pero en el tercer y cuarto trimestres registrará un "modesto" crecimiento del 0,2 %, según las previsiones económicas interinas que ha publicado hoy la CE.
El conjunto de la Unión Europea (UE) también entrará en recesión este trimestre, pero volverá a recuperarse a partir del segundo, cuando su PIB avanzará un 0,1 %.
La economía de los Veintisiete permanecerá en positivo (0,3 % en el tercer y cuarto trimestre) hasta el cierre del año. No obstante, en el cómputo anual, la UE registrará un crecimiento nulo en 2012.
La Comisión Europea ha revisado a la baja sus previsiones para la eurozona y la UE respecto a las que publicó en otoño, en concreto de 0,8 y 0,6 puntos porcentuales, respectivamente.
La CE afirma que las diferencias en la evolución del PIB de los distintos países comunitarios permanecen acentuadas.
De hecho, las previsiones de otoño preveían cifras anuales negativas del PIB para 2012 solamente para Grecia y Portugal, pero este cálculo se ha extendido también a Bélgica, España, Italia, Chipre, Holanda, Eslovenia y Hungría.
Las mayores revisiones a la baja se aplican a Estonia, España, Grecia, Italia y Holanda, mientras que se mantuvieron sin cambios las previsiones o se modificaron solo ligeramente (menos de 0,25 puntos porcentuales) para Alemania, Francia, Austria, Eslovaquia, Dinamarca, Polonia y el Reino Unido.
En este contexto, se encuentran en recesión Bélgica, Estonia, Italia, Holanda, Portugal, Eslovenia y la República Checa.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha augurado en el informe que "un modesto crecimiento volverá en la segunda mitad del año".
"Aunque el crecimiento se ha estancado, estamos viendo signos de estabilización el a economía europea. La confianza económica se encuentra todavía en niveles bajos, pero las tensiones en los mercados financieros se están relajando", ha afirmado.
Para Rehn, "muchos de los pasos que eran esenciales para proporcionar estabilidad financiera y establecer las condiciones para un crecimiento más sostenible y la creación de empleo se han dado ahora y con una acción decisiva podemos pasar página y pasar de la estabilización al fomento del crecimiento y los empleos".
|
BRUSELAS-El refuerzo de la vigilancia desde Bruselas sobre las políticas económicas de los estados miembros decidido por la UE en diciembre para intentar salir de la crisis comienza a tomar forma. La Comisión Europea presentó ayer el primer informe sobre los desequilibrios macroeconómicos de los Veintisiete, en el que desveló que España se encuentra entre los países en peor posición, con seis parámetros desajustados de los diez analizados.
El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, señaló en rueda de prensa que, en el caso de España, es preciso realizar «más análisis de la evolución estructural del altísimo paro y de la difícil situación después de la prolongada burbuja inmobiliaria y el boomcrediticio».
Solamente si el Gobierno no toma las medidas necesarias, se abrirá el nuevo «Procedimiento por Desequilibrios Excesivos», a semejanza de los expedientes por déficits, que fijará un calendario para corregir los desajustes. En última instancia, la Comisión puede pedir un depósito del 0,1% del PIB que genera intereses y que, en una segunda fase, puede convertirse en multa, lo que supondría en el caso de España unos mil millones.
Junto con España, los Estados con mayores problemas son Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Hungría, Eslovenia, Suecia y Reino Unido, todos ellos alertados sobre la situación en este primer informe. Según explicó Olli Rehn, este ejercicio no busca «señalar con el dedo» a los estados miembros, sino crear un «mecanismo de alerta» para «identificar los desequilibrios que pueden hacer daño a la economía y que se han hecho importantes en los últimos años». «Queremos que la UE vuelva al crecimiento para evitar nuevas crisis», resaltó. No obstante, Rehn aplaudió que los gobiernos de países como España e Italia «están llevando a cabo con determinación reformas estructurales con el fin de mejorar el mercado laboral y la competitividad».
En concreto, en cuanto a desequilibrios externos y pérdida de competitividad, España supera el umbral máximo respecto al déficit por cuenta corriente, posición neta de inversión internacional y pérdida de cuota de mercado exportador. Desde el punto de vista interno, la economía española registra problemas en materia de deuda privada, deuda pública y nivel de paro.
En el informe, Bruselas tiene en cuenta la transformación de España. «La economía está atravesando un periodo de adaptación a raíz de la acumulación de grandes desequilibrios internos y externos durante el auge prolongado de la vivienda y del crédito en los años previos a la crisis», señala el texto. En este sentido, pone de manifiesto «importantes deficiencias que han comenzado a disminuir en el contexto de la desaceleración económica y la mejora de los resultados de exportación», pero los indicadores se mantienen por encima del umbral considerado como óptimo.
De este modo, los expertos de la Comisión señalan que, si bien el ajuste «está en curso», para restaurar el equilibrio y absorber las grandes cantidades de deuda interna y externa y la reasignación de los recursos liberados del sector de la construcción «se necesitará tiempo». «La contracción del empleo vinculado a la reducción del sector de la construcción y la recesión se ha visto agravada por un lento ajuste de los salarios, lo que alimenta el aumento del desempleo», destaca.
|
|
La Comisión Europea ha certificado los seis pecados capitales de la economía española, media docena de desequilibrios económicos (de un total de diez analizados) que conllevan una dura penitencia. Si el Gobierno no corrige esas taras estructurales, se abriría un proceso sancionador que podría desembocar en sanciones de hasta el 0,1% del PIB, lo que para España supondría una piedra en el cuello de unos 1.000 millones de euros. Países como Reino Unido, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Filandia, Dinamarca, Francia, Italia, Hungría, Eslovenia, Suecia también se suman a la lista de economías con malas ca...
|
En cuanto al resto de países, destacan las rebajas de Italia (de 'A2' a 'A3') y Portugal (de 'Ba2' a 'Ba3'). Por su parte, Francia mantiene la 'Aaa' pero ahora con perspectiva negativa, al igual que Reino Unido y Austria.
Así, España sufre la rebaja más fuerte, puesto que la calificación del resto de los países es de un solo escalón. No obstante, la calidad de la deuda es "buena" o "media-alta", con una sensibilidad "moderada" en un contexto "adverso".
Malta, que también tenía de nota 'A3', desciende a 'A2', mientras que Eslovaquia y Eslovenia, cuyas calificaciones se mantenían en el 'A2', descienden hasta 'A1', en el mismo escalón que España.
Cabe resaltar que Moody's ha situado la calificación de todas las deudas rebajadas con perspectiva negativa, lo cual vaticina futuras depreciaciones de la nota.
De esta forma, las deudas de Francia, Reino Unido y Austria continúan siendo valores seguros, de "calidad extrema" y de "mínima sensibilidad" en un entorno adverso. La valoración de la deuda de Italia y Malta se asemeja a la española, si bien la calidad de la deuda de Portugal persiste en la categoría inferior a las anteriores, "aceptable" o "media" con "cierta sensibilidad" en un contexto "adverso".
COMUNICADO DE MOODY'S
Moody's justifica esta ronda de rebajas en la "incertidumbre que se cierne sobre las perspectivas en la eurozona de reformas institucionales en el ámbito económico y fiscal, así como en los recursos disponibles para lidiar con la crisis".
Como segundo punto, señala a las "las perspectivas macroeconómicas europeas cada vez más débiles" que, apunta, "amenazan la implementación de programas nacionales de austeridad y reformas estructurales necesarias para el impulso de la competitividad".
Por último, Moody's recalca "el alto potencial" de impacto que tendrán estos factores en la "frágil" confianza de los mercados y, por ende, en "las condiciones de financiación para bancos y fondos soberanos golpeados" por la crisis.
"Estos factores están minando la solvencia de todos los países soberanos europeos y exacerbando la vulnerabilidad de determinadas naciones a particulares situaciones financieras y macroeconómicas", agrega Moody's.
ESPAÑA
A la par de la rebaja de la nota de la deuda de España, Moody's también ha depreciado la calificación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) otros dos escalones: de 'A1' a 'A3'. La agencia identifica las dificultades relacionadas con el déficit, el crecimiento económico y con el sistema bancario como las principales razones que le han llevado a atribuir la mayor rebaja de la calificación en la zona euro.
Moody's ha arg~ido que esta rebaja, en el caso español, se debe a "la incertidumbre sobre las perspectivas para una reforma institucional en la zona euro y las débiles previsiones macroeconómicas en la región, lo que continuará pesando en la ya de por sí frágil confianza de los mercados".
En este sentido, ha recalcado que "la compleja evolución fiscal está viéndose exacerbada por una bajada de la recaudación fiscal más larga de la esperada en 2011, principalmente, a causa de los excesos presupuestarios de los gobiernos regionales españoles". Moody's muestra en el comunicado su escepticismo por que "el nuevo Gobierno sea capaz de lograr la reducción del déficit previsto en los presupuestos generales, lo cual podría conducir a un mayor incremento en el creciente del ratio de la deuda pública".
La agencia de 'rating' alega que "las presiones sobre la economía española, que está cerca de entrar nuevamente en recesión, se intensificarán por la necesidad de una actuación aún más severa para conseguir una reducción del déficit". "Una nueva recesión también afectará negativamente a la rentabilidad de los bancos españoles, en un momento en el que están llamados a reestructurar su balances", agrega Moody's.
Por otra parte, Moody's defiende prorrogar la perspectiva negativa de la evolución de la solvencia española y se ampara en "las posibilidades de un empeoramiento de la economía y de las condiciones de financiación, como resultado del deterioro de la crisis de la deuda en la zona euro".
Espera, además, que los indicadores de la economía española sigan empeorando y reincide en los pocos avances realizados por el Gobierno en materia fiscal. Sin embargo, reconoce que "el nuevo Ejecutivo ha actuado de forma oportuna para compensar" el "bajón" entre el objetivo de déficit, que se situaba en el seis por ciento del PIB, y el real conseguido, alrededor del ocho por ciento; así como en "el establecimiento de una supervisión más certera de las finanzas de los gobiernos regionales". No en vano, Moody's matiza que "la efectividad de estas medidas aún están por ver".
Por ello, insta al Gobierno de Mariano Rajoy a que emprenda "un ajuste necesario sin precedentes". Calcula que el déficit presupuestario de España permanecerá entre el 5,5 y el 6 por ciento del PIB, lo que, puntualiza, "implica que el ratio de la deuda pública continuará aumentando".
No obstante, Moody's estima que la economía española se contraerá entre un 1 y un 2,5 por ciento en este año, en contraposición a "la baja, aunque positiva, previsión de crecimiento de un 1 por ciento elaborada hace unos pocos meses".
En el terreno bancario, Moody's aboga por "aumentar las provisiones contra los activos problemáticos de la banca que estén expuestos al sector público", "mejorar la transparencia de las hojas de balances de los bancos y contribuir a la restauración de la confianza de los mercados".
Una vez más, sin embargo, la agencia de 'rating' pone en duda los esfuerzos realizados por el Gobierno para "promover unos bancos más fuertes mediante la fusión con los débiles sin el apoyo del sector público". Así pues, los riesgos en el sector bancario son "altos" y "con mayores probabilidades de cristalizar" que en otros países europeos.
En cuanto a la reforma laboral anunciada por el Ejecutivo el pasado viernes, Moody's la describe como un "paso importante para incrementar la flexibilidad en el mercado laboral y para propulsar el crecimiento del empleo, una vez haya comenzado la recuperación económica".
Por último, sostiene que "la erosión del compromiso de los políticos españoles en la implementación de reformas" puede resultar en una rebaja de la calificación de solvencia española.
|
España ha visto degradada su nota desde el sobresaliente bajo AA- que tenía hasta el simple notable que supone la nota A.
Sin embargo Fitch mantiene la calificación de Irlanda, otro de los países puestos en revisión hace poco más de un mes con el argumento de que la solución de la crisis de deuda soberana en la zona del euro estaba lejos de ser alcanzada.
De los seis países de la zona del euro cuestionados por Fitch a finales de 2011, Bélgica sigue siendo el que mantiene mejor calificación, un sobresaliente (AA), aunque antes de la revisión tenía un sobresaliente alto (AA+).
A continuación quedan España y Eslovenia, países que pierden dos posiciones y pasan de AA- a A.
Por debajo se sitúan Italia, que de notable alto (A+) pasa a un notable bajo (A-); Irlanda, que se mantiene con un aprobado alto (BBB+) y Chipre, que de un aprobado (BBB) se coloca a las puertas del "bono basura" (BBB-).
Los seis países dejan de estar bajo vigilancia, aunque la perspectiva de Fitch sobre ellos sigue siendo negativa pues existe una probabilidad ligeramente superior al 50 % de que haya una rebaja en los próximos dos años.
La menor solvencia actual de España refleja la preocupación de Fitch por el "significativo empeoramiento fiscal y económico" del país y pone como ejemplo el déficit mayor de lo esperado en 2011, próximo a un 8 %, y no al 6 % al que se había comprometido el anterior Gobierno.
La agencia augura ahora que el camino de España para reducir su déficit será más complicado de lo que se suponía antes, y de hecho asegura que el objetivo de alcanzar este año el 4,4 % se comprobará que no es realista, por lo que cree que el objetivo del 3 % en 2013 no se alcanzará hasta 2014.
En el lado positivo, Fitch reconoce que España está ya corrigiendo los desequilibrios que se originaron durante el "boom" inmobiliario y reconoce también sus "instituciones fuertes y una gobernanza sólida", así como una economía diversificada y de alto valor añadido.
En el caso de Italia, la rebaja se basa principalmente en el aumento de los intereses de su deuda, mientras que en Chipre y Eslovenia, los recortes se fundamentan en la situación de su sistema bancario.
Por mucho que la financiación a largo plazo del Banco Central Europeo alivie algo la situación, la agencia vuelve a incidir en que la principal razón de sus recortes es la falta de solución a la crisis de deuda soberana en Europa.
Aún así, Fitch reconoce los "importantes" compromisos asumidos en las últimas cumbres de la Unión Europea para mejorar la coordinación de las políticas económicas con el fin de evitar los graves desequilibrios macrofinancieros que surgieron en la primera década del euro.
También elogia los esfuerzos para lograr la estabilidad presupuestaria a medio y largo plazo y muestra su confianza en que los líderes europeos hagan realidad todos estos compromisos en la próxima cumbre del 30 de enero.
Además, opina que la decisión de adelantar la creación del fondo europeo de estabilidad y aumentar los recursos del Fondo Monetario Internacional, si se aplica con eficacia, es un paso hacia la mejora de la capacidad de la zona del euro para absorber turbulencias.
Pero la agencia cree que la crisis sólo se resolverá con una recuperación económica. Por último, recuerda que mantiene también en perspectiva negativa la matrícula de honor de Francia (AAA) y el "bono basura" de Portugal.
|
MADRID- La agencia Fitch valora otra «probable» rebaja de la calificación de España a finales del mes de enero de uno o incluso dos escalones y ha advertido de que la recuperación de la economía española será «muy dolorosa».
Según la firma, el PIB está actualmente contrayéndose, y no será hasta finales de este año cuando registre un «leve» crecimiento. La agencia subrayó que España debe hacer frente a la difícil situación de sus finanzas públicas, tras el «decepcionante» dato del déficit previsto para 2011, del sector bancario y de un mercado laboral que no funciona correctamente.
En concreto, incidió en que España debe solucionar la situación de sus finanzas públicas después de conocerse que el déficit alcanzó en 2011 un «decepcionante» 8%, muy por encima del objetivo del 6% marcado, al mismo tiempo que subrayó que este dato plantea dudas sobre el control que existe sobre las finanzas de las comunidades autónomas.
El pasado 16 de diciembre, Fitch puso en revisión negativa a seis países de la eurozona: Bélgica, España, Eslovenia, Italia, Irlanda y Chipre. La agencia aseguró, además, que el precio de la vivienda en España seguirá descendiendo en los próximos dos años, hasta completar un ajuste del 35%.
Standard & Poor’s (S&P), por su parte, señaló ayer que los precios de la deuda española en los mercados y su prima de riesgo frente a Alemania refleja un «rating implícito de doble B», lo que equivale a un grado especulativo o «bono basura». Sin embargo, tras la última rebaja, S&P situó la nota de España en A desde AA-, por lo que la agencia considera que está siendo benevolente con la nota de solvencia del país. El movimiento de S&P ya había sido descontado por los mercados con antelación, según reconoció la firma.
S&P expresó también su «sorpresa y consternación» por las acciones de las autoridades italianas, después de que varios agentes de la Guardia de Finanzas italiana registraran ayer la oficina de la compañía en Milán.
|
Por el momento, la incertidumbre económica se asienta en las Comunidades Autónomas (CC.AA), donde la agencia de 'rating' Fitch cuestiona que puedan cumplir el objetivo de déficit, por lo que les ha reclamado reformas en educación sanidad y universidad.
Las previsiones de la economía española no solo no son buenas para este año que ha comenzado, sino que tampoco lo son para el siguiente. El borrador de la actualización de las previsiones del FMI, al cual ha tenido acceso la agencia italiana Ansa, vaticina que España permanecerá en recesión tanto en este 2012 como en el 2013.
La institución dirigida por Christine Lagarde augura el desplome de la actividad económica para este año, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) sufrirá una contracción del 1,7 por ciento, mientras que el siguiente la contracción de la economía será del 0,3 por ciento.
Pese a todo, aún habrá que esperar al próximo 24 de enero para contrastar finalmente si el FMI confirma estos sombríos pronósticos para la economía española. No obstante, el propio ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ya adelantó a los representantes del PP en la Comisión de Economía del Congreso que el informe de la institución internacional podría incluir una previsión de crecimiento negativa para España en 2012.
Estas predicciones, de hecho, no pillan por sorpresa a España. Y es que el FMI ya había apuntado que revisaría a la baja sus perspectivas de crecimiento publicadas el pasado mes de octubre, cuando pronosticó que la economía española crecería un 1,1 por ciento en 2012.
La rebaja de perspectivas para España se incluye en un amplio recorte de previsiones para la economía mundial, que crecerá apenas un 3,3% este año y un 4% el próximo. Esto supone respectivamente siete y cinco décimas menos de lo previsto en octubre, y especialmente duro en el caso de la zona euro, que sufrirá una contracción del 0,5% en 2012, frente a la expansión del 1,1% prevista anteriormente, para crecer un 0,8% en 2013.
A pesar de los malos augurios para España, el mayor varapalo en esta actualización de previsiones económicas lo recibe Italia, cuya economía se hundirá este año al registrar una contracción del PIB del 2,2%, frente a la expansión del 0,3% estimada en octubre, y seguirá en terreno recesivo en 2013, cuando retrocederá un 0,6%. Así este país se convierte junto a España en las dos únicas grandes economías que no aprovecharán la generalizada recuperación apuntada por el FMI para 2013.
INCERTIDUMBRE EN LAS CC.AA.
Por ahora son las Comunidades Autónomas las que se encuentran en el punto de mira a la hora de que puedan cumplir el objetivo de déficit, cuyo cumplimiento cuestiona Fitch.
Así lo aseguró durante una intervención en Madrid el director ejecutivo responsable de ratings subnacionales de la agencia, Guilhem Costes, que señaló que será complicado que las autonomías cumplan con el objetivo de déficit para 2011, ya que además aún se tienen que hacer algunos ajustes en los datos correspondientes a 2010, que podrían perjudicar más el resultado.
Al mismo tiempo, Costes no ve probable una mejora de las calificaciones de las CC.AA. en el corto plazo, que ya han sido rebajadas desde una media de 'AA' hasta 'A' o 'A+' en los últimos meses, ya que la recuperación económica va a ser "muy lenta".
Aunque el director ejecutivo de Fitch reconoció que las autonomías han presentado ya una "larga serie de medidas de austeridad" y destacó el "importante esfuerzo" que han realizado en lo que se refiere la visibilidad de sus cuentas, Costas ha incidido en que es necesario hacer más ajustes para recuperar la confianza de los inversores.
De esta forma, reclamó a las CC.AA. españolas nuevas reformas en materia de sanidad, educación y universidad, así como remarcó que el Estado debe tener un "papel clave" en las mismas. "Creo que se puede hacer mucho más para recortar el gasto", matizó.
Dada la incertidumbre económica existente en España, el director ejecutivo responsable de ratings soberanos de Fitch, Ed Parker, también ha reconocido que es "probable" una rebaja de la calificación española a finales del mes de enero en uno o incluso en dos escalones.
UNA SITUACIÓN "COMPLICADA" Y UNA RECUPERACIÓN "MUY DOLOROSA"
Además de señalar que la economía española se encuentra en una situación "complicada", ha advertido que su recuperación será "muy dolorosa". Por ello subrayó que España debe hacer frente a la situación de sus finanzas públicas, del sector bancario y del financiero, así como de un mercado laboral que no funciona correctamente.
Fitch mantiene desde el pasado mes de diciembre en vigilancia negativa las calificaciones de España, Italia, Chipre, Bélgica, Eslovenia e Irlanda y se encuentra actualmente examinando los riesgos a los que se enfrentan estas economías, la evolución de sus perspectivas de crecimiento y las medidas adoptadas por los políticos.
Las malas previsiones de Fitch coinciden con las de Standard & Poor's, que el pasado viernes hizo una rebaja de dos escalones de la nota de España, que pasó a situarse en 'A' desde 'AA-' en el marco de un masivo recorte de 'ratings' que afectó a nueve países de la eurozona.
Esta rebaja, según ha apuntado Myriam Fernández de Heredia, directora general de ratings soberanos de Europa y Africa de S&P, puede explicarse por el hecho de que los precios de la deuda española en los mercados reflejan un "rating implícito de doble B", lo que equivale a un grado especulativo o 'bono basura'.
"El rating implícito que paga España por su prima de riesgo es de 'non investment grade', es de una doble B, que puede estar hasta seis escalones por debajo del rating actual de España", ha señalado en una entrevista a Business TV y Radio Intereconomía.
De este modo, Fernández de Heredia ha indicado que el 'rating' está "siempre vivo" y explicó que "la última rebaja a España está ligada a la bajada de otros países de Europa", precisando que se revisaron a la baja "tanto el riesgo político como el riesgo externo en España", debido a su endeudamiento exterior.
|
|
El director gerente de ratings soberanos de Fitch, Ed Parker, ha confirmado que la entidad rebajará a finales del mes de enero los ratings de la mayoría de los seis países cuya calificación mantiene en revisión para un posible rebaja en uno o dos escalones, al mismo tiempo que ha reconocido que la economía española se encuentra en una situación «complicada».Fitch mantiene desde el pasado mes de diciembre en vigilancia negativa las calificaciones de España, Italia, Chipre, Bélgica, Eslovenia e Irlanda y se encuentra actualmente examinando los riesgos a los que se enfrentan estas economías, la e...
|
Fitch mantiene desde el pasado mes de diciembre en vigilancia negativa las calificaciones de España, Italia, Chipre, Bélgica, Eslovenia e Irlanda y se encuentra actualmente examinando los riesgos a los que se enfrentan estas economías, la evolución de sus perspectivas de crecimiento y las medidas adoptadas por los políticos.
Durante su intervención en unas jornadas organizadas por la agencia en Madrid, Parker también señaló que la economía española se enfrenta a una situación "complicada", especialmente por el legado del 'boom' previo a la crisis, aunque destacó los "significativos ajustes puestos en marcha en el país" para corregir el déficit.
En concreto, subrayó que España debe hacer frente a la situación de sus finanzas públicas, tras el "decepcionante" dato del déficit previsto para 2011, del sector bancario y de un mercado laboral que no funciona correctamente.
En concreto, incidió en que España debe solucionar la situación de sus finanzas públicas después de conocerse que el déficit alcanzó en 2011 un "decepcionante" 8%, muy por encima del objetivo del 6% marcado, al mismo tiempo que subrayó que este dato plantea dudas sobre el control que existe sobre las finanzas de las comunidades autónomas.
Asimismo, cree que el Gobierno debe llevar a cabo la reforma del sector financiero para convencer a los inversores y, respecto al mercado laboral, destacó que el aumento del desempleo es "alarmante" y advirtió de que esta situación tiene un "elevado" coste social y económico para el país.
Por su parte, el director gerente de Fitch Ratigns, José Santos, ha advertido de que algunos países de la eurozona podrían entrar en "recesión moderada" en los primeros meses de 2012, y ha destacado que la agencia prevé un incremento del PIB de la eurozona del 0,4% en 2012, año que esta marcado por "la austeridad y las dificultades en los mercados financieros".
En el caso de las economías emergentes, la agencia prevé que su crecimiento se mantenga sólido y por encima del de las economías avanzadas, aunque ha sido revisado ligeramente a la baja.
En este sentido, incidió en que la crisis de deuda soberana es el mayor riesgo al que se enfrenten los ratings de empresas, bancos y de deuda soberana de la eurozona. Así, destacó que el número de perspectivas negativas en las calificaciones se mantendrá estable en 2012, aunque podría registrar un ligero incremento.
Factores negativos para la banca
En el caso de la banca, las perspectivas negativas se centran principalmente en la periferia de la eurozona, después de que en 2011 la mayoría de las rebajas de calificación se centraran en las entidades de Grecia, Portugal e Irlanda, las cajas de ahorro españolas y bancos medianos de Italia.
En este sentido, Santos destacó que hay más factores negativos que positivos que se suman a la crisis de deuda a la hora de revisar las perspectivas de la banca. En concreto, hizo referencia, entre otros aspectos, a la incertidumbre en torno a la regulación, el impacto que podrían tener rebajas soberanas por la vinculación entre ambos ratings o las presiones que existen para eliminar el apoyo público al sector financiero.
Asimismo, Santos añadió que las entidades españolas se enfrentan además a unas expectativas de crecimiento económico bajas, que pesarán más en las entidades con mayor exposición doméstico que en otras más diversificadas, como es el caso de Santander o BBVA.
Otro factor clave en la banca española es el sector inmobiliario, ya que el ratio de activos dudosos de la banca es del 18%. Por ello, Santos ve "improbable" que mejore la situación en el corto plazo.
|
|
Esto como parte del impacto por la rebaja del pasado viernes sobre las calificaciones de deuda de Francia, España, Italia, Austria, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia, Malta y Chipre por no presentar solvencia ni buenos resultados en su economía.
|
Draghi estará presente en la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, donde se prevé que revele la estrategia del BCE ante una rebaja que la propia institución con sede en Fráncfort ha calificado de "golpe arrollador" y que la Comisión Europea (CE) ha tachado directamente de "inconsistente".
La CE se mostró "sorprendida" este viernes por la degradación crediticia de Francia, Austria (que han perdido la triple A), Italia, España, Portugal, Malta, Eslovaquia, Eslovenia y Chipre, todos ellos miembros de la zona del euro, afectados por "problemas políticos, financieros y monetarios".
Entre los problemas, S&P citó las restrictivas condiciones del crédito, el incremento de las primas de riesgo, los pronósticos de débil crecimiento en la zona del euro y una "amplia y prolongada disputa" entre los líderes europeos para resolverlos.
Ni la Comisión ni el BCE podían esperar a principios de la semana pasada la rebaja de S&P, pues justo en los últimos siete días la presión a la deuda de algunos países de la zona, como Italia o España, se rebajó notablemente, lo que les permitió colocar sus emisiones con gran demanda y a menores intereses que en diciembre.
El pasado jueves, el consejo de gobierno del BCE mantuvo los tipos de interés en el 1 % a la espera del efecto de las medidas que ha aplicado hasta ahora contra la crisis de endeudamiento de la zona del euro.
EL BCE prevé que la economía de la zona del euro se contraiga en algunos momentos a lo largo de este año pero de forma moderada y que se estanque en el conjunto del ejercicio.
Un análisis que se aleja de la más pesimista estimación lanzada por S&P, cuyos analistas explicaron este fin de semana en rueda de prensa que hay un 40 % de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012.
|
Bruselas- Aunque los líderes europeos saludaron este 2012 con oscuros augurios, prometiendo más sangre, sudor y lágrimas, y alejando la perspectiva de la recuperación, el presidente del BCE echó el pasado jueves un capote a los que preferían ver el vaso medio lleno, al decir que había «señales provisionales» de estabilización de la economía. Sin embargo, la rebaja de la nota a la solvencia de nueve socios del euro por parte de Standard and Poor’s, prueba que el incendio no sólo no remite sino que se extiende a economías situadas hasta ahora en los laterales de la crisis, países que, como Austria, Malta, Chipre, Eslovaquia o Eslovenia no habían estado en la primera línea de tiro.
En el centro de la tormenta continúan los tres países rescatados, Grecia, Irlanda y Portugal, que a pesar de no tener que acudir al mercado para financiarse, los inversores exigen intereses elevados, sobre todo en el caso de Grecia. Más sensible es el caso para Italia y España, que bajaron dos escalones el viernes, no sólo porque son la tercera y cuarta economía del euro, respectivamente, sino también por el gran volumen de deuda que tienen que refinanciar (Italia tiene deuda emitida por valor de 1,9 billones de euros). Los mercados a los que tienen que acudir les tienen bajo un severo escrutinio, con la amenaza de nuevos hachazos si, en el caso de nuestro país, la reforma laboral no llega pronto.
El respiro que trajeron las buenas subastas el jueves de bonos italianos y españoles ha durado poco. La arremetida de la agencia de calificación ha llegado por el flanco débil de los europeos, el crecimiento. Con una eurozona en territorio recesivo, por los severos ajustes y la restricción del crédito, la intervención del BCE y la cumbre del 30 enero querían empezar a reforzar este frente, tras más de un año y medio de insistir en la disciplina fiscal como única cura.
Pero S&P ha vuelto a poner a los europeos por detrás de los mercados, recuperando el recuerdo de noviembre, cuando la desconfianza se extendió como la peste entre países hasta entonces a salvo como Francia, Austria, Bélgica, Finlandia o Eslovaquia. La falta de control que muestran cumbre tras cumbre los dirigentes del euro, acompañada de una austeridad que ha asfixiado el despegue, ya provocó que la agencia amenazara en vísperas de la cumbre de diciembre con esta bajada de nota general a la eurozona, incluidas las vacas sagradas de la moneda común. Al final, sólo Austria y Francia han sufrido el batacazo.
Examinar daños
En los próximos días los europeos tendrán que gestionar los daños de una ofensiva que ha ido más allá de la largamente prologada rebaja a la nota francesa, la segunda economía del euro. La tormenta ya ha descargado también sobre Bélgica, que ve amenazado su sobresaliente por S&P debido a su alto endeudamiento (casi un 100% del PIB), y un cumplimiento con los objetivos de déficit muy ajustado, que sólo ha conseguido salvar por los pelos con varios recortes y congelación del gasto por valor de 12.000 millones.
El contagio también ha sacudido a Austria, a pesar de que su situación macroeconómica es sólida, y otros pequeños estados de la moneda común como Eslovenia y Eslovaquia, con niveles de deuda alrededor del 50% del PIB pero un déficit por encima del 5% en los próximos dos años. O Chipre, donde una explosión dejó inservible una central que generaba la mitad de la energía del país, lo que unido al peso de su exposición a la deuda griega casi dejó entonces el país al borde del rescate.
La sensación de descontrol y pérdida de iniciativa puede volver a atenazar los reflejos de los europeos. Pero ahora el tiempo para medias respuestas se ha terminado. Los líderes europeos miran a la cumbre del 30 de enero como el principio del fin de la sangría de confianza, cuando el crecimiento y el empleo volverán al centro de las prioridades. Hasta entonces, serán los mercados los que dicten sentencia, dándoles un margen de confianza o atacando sin piedad donde más duele, la deuda y la credibilidad soberanas.
Y ahora, amenaza de recesión
No contentos con el golpe seco dado el viernes, los técnicos de Standard & Poor’s (S&P) señalaron ayer que existe un 40 por ciento de posibilidades de que la zona euro entre en recesión en 2012, con un crecimiento negativo de los países que la integran que podría alcanzar el 1,5 por ciento de media, aunque la actividad podría reactivarse en el segundo semestre. El analista de esa agencia Moritz Kraemer justificó el análisis que S&P hizo del Consejo Europeo del 9 de diciembre porque muestra que se mantienen los «riesgos sistémicos» en la zona euro. Una de sus inquietudes es la «larga disputa» de los políticos sobre las soluciones a la crisis, porque no supuso un «punto de inflexión».
|
Según indicó hoy un portavoz de S&P en conferencia de prensa telefónica, el crecimiento negativo de los países que comparten la moneda única europea podría alcanzar el 1,5 por ciento de media en los países, aunque la actividad económica puede reactivarse en el segundo semestre del año.
S&P decidió el viernes, después de una jornada de rumores en los mercados, degradar la calificación crediticia de Francia, Austria, Italia, España, Portugal, Malta, Eslovaquia, Eslovenia y Chipre, todos ellos miembros de la zona del euro, afectados por "problemas políticos, financieros y monetarios".
Según el analista de crédito de esa agencia Moritz Kraemer, el análisis que S&P hizo del Consejo Europeo del pasado 9 de diciembre indica que siguen existiendo "riesgos sistémicos" en la zona euro, lo que ha contribuido a la degradación de la deuda soberana de los citados Estados.
Una de las inquietudes que emanan en la zona euro, siempre según los criterios de la agencia, es la "larga disputa" de los agentes políticos sobre las soluciones para afrontar la crisis.
Según el analista, que ejerció de portavoz de S&P, aquella cumbre que se dibujó como crucial para salvar el futuro del euro no supuso un "punto de inflexión" en la gestión de la crisis que llevase a una solución eficiente y aún existe una "falta de estrategia comprensible" en los agentes políticos europeos.
Éstos, agregó, solo reconocen parte de los problemas que originaron la crisis de deuda, como los excesos presupuestarios, pero no han sabido atacar problemas como la diferencia de competitividad entre el centro y la periferia de la eurozona o la falta de confianza de inversores y consumidores.
"Los excesos fiscales que han podido tener algunos países en el pasado son solo uno, y quizá no el más importante, de los orígenes de la crisis", puntualizó. Un "diagnóstico certero" debería tener en cuenta los "desequilibrios en materia de competitividad", añadió Kraemer, quien consideró que las decisiones políticas a escala europea no han estado a la altura "de la flexibilidad que hace falta".
En el caso de España e Italia, países que han vivido recientemente un cambio de Gobierno, S&P reconoció que "se han hecho grandes progresos", pero se ven deteriorados por la coyuntura europea, insistió.
Aunque reconoció que ambos países no tuvieron problemas para colocar deuda en los mercados la semana pasada, precisó que "los riesgos de financiación aún están muy presentes".
Una de las incógnitas es si las entidades de crédito a las que el Banco Central Europeo (BCE) ha prestado dinero ayudarán a "aliviar la financiación" de los gobiernos. Kraemer recordó que, históricamente, entre los países con notas altas (como la calificación A de España) sólo el 1 por ciento quiebra en los próximos 15 años.
En el caso de Francia, la quinta economía del mundo, que perdió ayer la triple A, S&P precisó que se mantiene en perspectiva negativa porque en caso de que se produzca una ralentización económica, los déficit podrían aumentar.
A los recortes en las notas de S&P les podrían seguir degradaciones en otras instituciones europeas como el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). "El FEEF está bajo vigilancia, junto a otras instituciones multilaterales europeas desde diciembre", añadió el portavoz de S&P, quien precisó que esa agencia está evaluando el impacto de los recortes en los países degradados en esas instituciones y que los resultados se publicarán "muy pronto".
|
MADRID- España cede la nota AA- y la agencia la degrada en dos escalones hasta A, tercer nivel de solvencia en grado de inversión que ofrece la compañía norteamerica, la segunda más grande de las tres que copan el mercado mundial de calidad crediticia.
Italia desciende desde A hasta BBB+, mientras que Austria, otra de las triples A de la zona euro, se despide del máximo rating y cede un escalón hasta AA+, como en el caso de la economía gala. Portugal, por su parte, cae hasta «bono basura» al perder dos escalones, desde BBB- hasta BB, mientras que otras cuatro economías de la moneda única –Chipre, Malta, Eslovenia y Eslovaquia– también sufren una rebaja (ver gráfico adjunto). S&P mantuvo la máxima calificación AAA a Alemania, además de a Finlandia, Luxemburgo y Holanda.
«Las acciones de hoy son fruto de nuestra creencia de que las iniciativas políticas tomadas por los líderes europeos en las últimas semanas pueden ser insuficientes para atajar totalmente el estrés sistemático en la zona euro», argumenta S&P en una nota que añade que «las actuales turbulencias financieras se derivan ante todo de los desequilibrios fiscales en la periferia de la eurozona».
Mientras Europa –especialmente España e Italia– lucha contra la crisis con planes de ajuste que reciben el respaldo de los mercados, el oráculo de la solvencia soberana se empeña en poner una zancadilla detrás de otra a esta recuperación que nunca llega. La rebaja de solvencia conocida ayer, que tiene mucha relevancia a pesar de que las agencias aseguran que es sólo una «opinión», encarecerá la financiación de los estados, elevará el capital necesario para el fondo de rescate y, en definitiva, retrasará la salida de la crisis del euro.
El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), el instrumento temporal de rescate de la eurozona, también tiene triple A, aunque ahora se encuentra también en peligro. Si este mecanismo pierde nota, se complicará su financiación en los mercados, y la cesión de solvencia soberana sufrida por la economía gala supondrá un duro revés para el fondo, ya que Francia es uno de los países que más aportan al mismo.
La confirmación de la rebaja de rating se produjo al cierre de las bolsas, pero lo cierto es que el rumor se había convertido en noticia horas antes en todos los mercados europeos. Antes de las 15:00 del mediodía, los índices se dieron la vuelta con la expectativa de que S&P cumpliría con su amenaza, una posibilidad que borró las ganancias de todos los índices europeos, salvo Madrid. El Ibex 35 salvó los muebles en la última media hora de negociación en una sesión en la que tanto Fráncfort como París sufrieron recortes al cierre tras estar gran parte de la jornada en positivo.
En el mercado secundario de deuda soberana, el interés de los bonos de España e Italia creció y el de Alemania se redujo al actuar como imán de la seguridad soberana. Con ello, las primas de riesgo de los dos «too big to fail» se dispararon y el BCE tuvo que comprar bonos, sobre todo italianos, para evitar que el diferencial transalpino superara de forma más holgada el nivel de los 500 puntos básicos. En el caso de nuestro país, la prima de riesgo se situó en los 346 puntos tras tocar techo en los 351 a media sesión.
La institución que preside Mario Draghi es el «cortafuegos» que paga los efectos de las rebajas de calificación en el mercado de deuda, lo que impacta directamente en su posición de liquidez y reduce su capacidad de maniobra para otras actuaciones. Cada vez que las agencias recortan los rating, al BCE le cuesta dinero. De momento, Draghi asegura que el organismo no está imprimiendo euros, pero todo indica que tendrá que hacerlo en el medio plazo para frenar la sangría de los mercados.
Italia paga menos
Ajeno a lo que se le venía encima por la tarde, el Tesoro italiano colocó ayer 4.750 millones de euros en bonos a 3 y 10 años, a un interés inferior al de la última subasta. Adjudicó casi 4.000 millones de euros en bonos a tres años al 4,83 % y al 4,29 %. En títulos a 10 años, puso en el mercado 971,172 millones de euros, con un rendimiento del 5,75%, frente al 6,98% de la última subasta.
|
El Gobierno español "toma nota" de la decisión de Standard & Poor's (S&P) de rebajar dos grados la calificación de la deuda española e insiste en que su objetivo sigue siendo potenciar el crecimiento para que esta situación revierta en un futuro próximo".
Fuentes del ministerio de Economía y Competitividad dijeron a Efe que esta cuestión "es una herencia del pasado, igual que otras", pero que seguirá trabajando para que esta situación "revierta en un futuro próximo".
Las fuentes insistieron en que "la política económica está comprometida con el equilibrio presupuestario y con las reformas estructurales".
Esta es la cuarta ocasión en que S&P rebaja la calificación crediticia de España en los últimos tres años.
Standard & Poor's rebajó hoy en dos grados la nota de la deuda española, y recortó también la de otros ocho países de la zona euro: Francia y Austria (que pierden la categoría AAA),Italia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, Malta y Chipre
|
De esta forma, la economía de la eurozona constata un impacto mayor de lo previsto de la desaceleración económica en la región, tras expandirse dos décimas en el segundo trimestre y un 0,8% en los tres primeros meses del año. En términos interanuales el PIB de la eurozona creció un 1,6% en el segundo trimestre y un 2,5% en el primero.
De hecho, prácticamente la mitad de los países de la zona euro experimentaron una contracción de su PIB respecto al segundo trimestre. En concreto, los mayores retrocesos se registraron en Irlanda (-1,9%), Chipre (-0,7%), Portugal (-0,6%), Italia, Países Bajos y Eslovenia (los tres -0,2) y Bélgica (-0,1%), mientras no había datos disponibles de Grecia.
Por su parte, España registró un estancamiento de su economía en el tercer trimestre, mientras Francia, Malta y Austria crecieron un 0,3%. En el caso de Alemania, la expansión fue del 0,5%, mientras Luxemburgo creció un 0,6%, Eslovaquia un 0,8%, Finlandia un 0,9% y Estonia un 1,2%.
En el conjunto de la UE, el PIB experimentó un crecimiento trimestral del 0,3% respecto al segundo trimestre, cuando había crecido un 0,2%, mientras que en términos interanuales la expansión fue del 1,3%, frente al 1,8% del segundo trimestre y al 2,5% del primero.
|
La agencia de calificación Fitch ha amenazado hoy con degradar la nota de solvencia de España, Italia, Bélgica, Irlanda, Eslovenia y Chipre, porque la solución de la crisis de deuda soberana en la zona del euro "aún está lejos de ser alcanzada".
En un comunicado, Fitch explica que espera decidir antes de finales de enero si rebaja las notas de estos países en uno o dos escalones, para lo que ve una "alta probabilidad".
Por el momento, de estos seis miembros de la zona del euro, Bélgica es el que mantiene mejor calificación, "AA+", un sobresaliente alto, seguido de España y Eslovenia, ambos con "AA-", un sobresaliente bajo. A continuación figuran Italia, con A+ o un notable alto; Irlanda, con BBB+ o un aprobado alto; y Chipre, BBB, un simple aprobado.
La agencia argumenta que después de la Cumbre de la UE de los días 9 y 10 de diciembre, encontrar una "solución integral" a la crisis de la zona del euro está lejos de ser alcanzada "técnica y políticamente".
Fitch elogia los avances de la cumbre, pero critica el papel del Banco Central Europeo (BCE), porque cree que debería actuar de forma más explícita para mitigar la falta de liquidez en los países de la región.
En el lado más optimista, la agencia destaca que los gobiernos de los países cuya calificación cuestiona, se han esforzado en lograr el equilibrio de sus cuentas públicas, al tiempo que acometen reformas estructurales.
"Sin embargo, el carácter sistémico de la crisis de la zona del euro está teniendo un efecto profundamente negativo en la estabilidad económica y financiera en toda la región y para algunos estados plantea peligros a corto plazo que están empezando a dominar los fundamentos del riesgo soberano específico", añade la agencia.
La amenaza de Fitch se centra en los países soberanos que, a su juicio, son "potencialmente vulnerables al deterioro del entorno económico y financiero".
Sitúa a Francia en perspectiva 'negativa'
La agencia de calificación ha confirmado el rating 'AAA' de Francia, la máxima nota posible, pero ha cambiado su perspectiva de 'estable' a 'negativa' debido al empeoramiento de la crisis de la eurozona y su posible impacto en la economía francesa, según informó la agencia en un comunicado.
La agencia explica que este cambio de la perspectiva deriva del alto riesgo que supone para el estado francés el empeoramiento de la situación económica y financiera en toda la eurozona, así como el hecho de que se haya agotado en gran medida el espacio fiscal con el que cuenta Francia para absorber los impactos adversos" que amenazan su estatus de 'triple A'.
En este sentido, incide en que la intensificación de la crisis de la eurozona desde julio constituye "un impacto negativo importante" para la economía francesa, cuyas previsiones de crecimiento se han revisado fuertemente a la baja, del 2,1% al 0,7% en 2012, y para la estabilidad de su sector financiero. A esto se suma que los acuerdos de la cumbre europea de la semana pasada y los anuncios del BCE no fueron suficientes para calmar la situación.
La perspectiva 'negativa' indica que existe una probabilidad ligeramente superior al 50% de una rebaja de la calificación en los próximos dos años, que en el caso de Francia se podría llevar a cabo si una intensificación de la crisis de la eurozona empeora las cuentas del estado francés, si incumple los objetivos fiscales marcados por el Gobierno, especialmente el referente a su deuda, y si el comportamiento de su economía es más débil de lo previsto.
Asimismo, cree que Francia está mucho más expuesta a un empeoramiento de la crisis de deuda que otros países 'AAA' de la eurozona, al tener un mayor déficit estructural y una deuda más elevada, y que otras economías 'triple A' como Estados Unidos y Reino Unido, por su participación en los fondos de rescate temporal y permanente y la situación de sus bancos.
|
|
La agencia de calificación crediticia Fitch ha puesto en revisión para una posible rebaja el rating 'AA-/F1+' de España, así como el de Bélgica (AA+), Eslovenia (AA-/F1+), Italia (A+/F1), Irlanda (BBB+/F2) y Chipre (BBB/F3), ya que considera "técnica y políticamente inalcanzable" una solución integral a la crisis de deuda. En un comunicado, Fitch explica que tiene previsto concluir este proceso de revisión, que implica una alta probabilidad de una rebaja en el corto plazo, a finales del próximo mes de enero y señala que, en caso de que se confirme, es probable que esté limitada a uno o dos escalones. La agencia destaca que, pese a los aspectos positivos de la cumbre europea celebrada los pasados 9 y 10 de diciembre, como la decisión de acelerar la puesta en marcha del fondo permanente de rescate (ESM por sus siglas en inglés) y poner menos énfasis en la participación del sector privado en los rescates, las preocupaciones que identificaba antes de la misma siguen presentes y no se han aliviado de forma sustancial tras el encuentro. En este sentido, incide en que es "particularmente preocupante" la ausencia de un "respaldo financiero creíble". En su opinión, esto requiere un compromiso más activo y explicito por parte del Banco Central Europeo (BCE) para mitigar el riesgo de una crisis de liquidez en aquellos miembros solventes pero "potencialmente iliquidos". Asimismo, la agencia reconoce que las autoridades políticas de estos seis países se han embarcado en "una importante consolidación fiscal y en reformas estructurales" y asegura que tendrá en cuenta estos esfuerzos en su revisión. "Sin embargo, la naturaleza sistémica de la crisis de la eurozona está teniendo unas efectos profundamente adversos en la estabilidad económica y financiera de toda la región y para algunos países supone riesgos en el corto plazo que están empezando a dominar los fundamentos del riesgo soberano específico", añade. A este respecto, explica que el proceso de revisión de la calificación se ha centrado en aquellos emisores soberanos que son "potencialmente vulnerables" a un empeoramiento del entorno económico y financiero exterior", como ya se reflejaba en su anterior perspectiva 'negativa' FACTORES DE RIESGO Entre los factores de riesgo, la agencia menciona la ausencia de una mayor claridad en la estructura final de una reformada unión económica y monetaria y del reconocimiento por parte de los líderes políticos de que un país podría abandonar la eurozona. Asimismo, subraya que la intensificación de la crisis de la eurozona desde el pasado mes de julio constituye un impacto negativo importante para la economía de la región y la estabilidad de su sector financiero, lo que podría tener consecuencias adversas en los perfiles de crédito soberano. Respecto al papel del BCE, reconoce sus últimas medidas extraordinarias para aportar liquidez al sector bancario, pero incide en que su continuo rechazo a dar un apoyo similar a sus accionistas soberanos socava los esfuerzos de los países de crear un "cortafuegos creíble" contra el contagio y las posibles crisis de solvencia. Fitch también menciona en su comunicado que, en ausencia de una solución integral, la crisis persistirá y vendrá marcada probablemente por "episodios de grave volatilidad en los mercados financieros", que es una fuente particular de riesgo para los gobiernos de estos países con niveles de deuda publica, pasivos contigentes y necesidades de financiación financiera y fiscal particularmente altas en comparación con las de sus socios. "A la luz de estos mayores riesgos, Fitch reconsiderará los supuestos y los análisis en los que se basan sus actuales ratings soberanos de Bélgica, Eslovenia, España, Italia, Irlanda y Chipre para garantizar que los factores de riesgo se reflejan de forma apropiada en sus ratings", concluye.
|
MADRID- La Oficina Europea de Estadística, Eurostat, confirmó ayer el crecimiento en un 0,3% de la economía de la eurozona en el tercer trimestre del año en relación con el trimestre anterior, y del 0,5% en el caso de la Unión Europea. Son las primeras estimaciones realizadas por Eurostat de la actividad económica en el periodo julio-septiembre, que indican que, en términos interanuales, la eurozona aumentó su PIB en un 2,5%, tres décimas menos que el conjunto de la Unión Europea. España, con un aumento del 0,8%, es la séptima economía de la UE con menor crecimiento, superando sólo a Reino Unido. En el segundo trimestre de 2007, cuando empezaron los primeros síntomas de la crisis de las hipotecas «subprime» España era el quinto país de la UE que más crecía (4,0%), inmediatamente por detrás de Grecia (4,2%). ¡Cómo ha cambiado el panorama económico de la UE en cuatro años!
Los países bálticos y Grecia
Estonia ha sido el país que más ha crecido en los tres meses de verano, seguido de Lituania y Letonia. Los tres países bálticos han encabezado el crecimiento del tercer trimestre con tasas del 7,9%, 7,3% y 5,3%, respectivamente. Cinco países siguen con datos negativos, particularmente ostensibles en el caso de Grecia, cuyo Producto Interior Bruto se contrajo un 5,2% en los últimos doce meses. Los otros cuatro países son Portugal (-1,7%), Chipre (-0,6%), Dinamarca (-0,3%) y Eslovenia (-0,1%).
Dos de los tres países bálticos que ingresaron en la UE en la penúltima ampliación, Letonia y Lituania, han conseguido mantenerse en las primeras posiciones del crecimiento económico de la UE en los más de cuatro años de crisis, a pesar de haber sufrido fortísimos altibajos durante este periodo. El mayor descalabro lo ha registrado Grecia. En el segundo trimestre de 2007 crecía a tasas del 4,2%; ahora su PIB pierde valor a ritmo del 5,2%.
|
La rebaja se refiere a los rating de la deuda subordinada, incluyendo la subordinada a corto y largo plazo (junior y Tier 3) y la mayoría de bancos en el punto de mira son de España, Italia, Austria y Francia. En el caso español, podrían sufrir una rebaja BBVA, Banco CAM, Banco Cooperativo Español, Banco de Valencia, Banesto, BFA, Banco Pastor, Banco Popular, Banco Sabadell, Banco Santander, Bankia, Bankinter, BBK, CaixaBank, La Caixa, Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, Catalunya Banc, Ibercaja Banco, Liberbank, NCG Banco y Unicaja.
Además, también son susceptibles a una bajada de su calificación 17 entidades de Italia, 9 de Austria, 7 de Francia, 6 de Holanda, 5 de Noruega, 4 de Suecia, 3 de Bélgica, 3 de Finlandia, 3 de Luxemburgo, 2 de Chipre, 2 de Eslovenia, 2 de Polonia y 2 de Suiza. En el comunicado, Moody's afirma que como consecuencia de las limitaciones financieras y los cambios de gobierno el apoyo "sistémico" para la deuda subordinada en Europa es "cada vez más impredecible". "Los responsables políticos están cada vez menos dispuestos y/o limitados en su apoyo a todas las clases de acreedores, particularmente para los tenedores de deuda subordinada", añade la agencia.
|
Los resultados indican además que los partidos de la coalición que encabeza la canciller federal, Angela Merkel, lograron aportar una mayoría propia en la votación con 315 votos favorables, cuatro mas del mínimo para evitar lo que podría haber conducido a una grave crisis gubernamental.
La votación de hoy se había convertido en una encubierta moción de confianza para Merkel y su gobierno, que habría quedado en entredicho si una mayoría de sus propios diputados no hubiesen respaldado la aprobación de la ampliación del FEEF.
De los 620 diputados del Bundestag, un total de 611 asistieron a la votación, en la que Merkel y su gobierno necesitaban un mínimo de 311 votos favorables de sus propias filas para salvar la cara y acabar con los llamamientos a un adelanto electoral desde la oposición si el gobierno no era respaldado por sus diputados.
La votación se vio precedida de un apasionado debate en el que la mayoría de los representantes de los partidos de la coalición gubernamental -cristianodemócratas (CDU), socialcristianos bávaros (CSU) y liberales (FDP)- y la oposición socialdemócrata (SPD) y verde defendieron el voto a favor.
Tan solo la formación de La Izquierda y un pequeño grupo de rebeldes de la Unión (CDU/CSU) y los liberales rechazaron públicamente la ampliación del FEEF con el argumento de que supone un lastre para futuras generaciones y ante el peligro de que no tenga fin la carga financiera para el contribuyente.
Los ministros de Finanzas y Economía, el cristianodemócrata Wolfgang Schäuble y el liberal Philipp Rösler, respectivamente, intervinieron personalmente ante el pleno para tratar de reducir el número de reticentes en las propias filas.
Con la votación favorable por parte del Bundestag alemán son ya once los países de los 17 que forman el Eurogrupo en ratificar el acuerdo, después de España, Bélgica, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Eslovenia y Finlandia.
Creado en 2010 y ampliado el pasado 24 de junio, ese fondo temporal de rescate está dotado de 780.000 millones de euros en avales y garantías, aunque su capacidad efectiva de préstamo para socorrer a países en dificultades asciende a 440.000 millones.
En el caso de Alemania, la ampliación del régimen de garantías supone un incremento de su aportación desde los 123.000 millones de euros iniciales hasta los 211.000 millones, equivalente a prácticamente dos tercios de los presupuestos nacionales.
El pasado 21 de julio, los jefes de Estado y de Gobierno de los 17 países del Eurogrupo acordaron otorgar mayor flexibilidad al FEEF, a fin de garantizar la estabilidad financiera de la eurozona y generar confianza en los mercados.
Esta reforma permitirá al FEEF prestar dinero a los países con problemas financieros para evitar que se deteriore aún más su situación, financiar la recapitalización de los bancos y, en casos excepcionales, comprar bonos soberanos de países en dificultades en los mercados secundarios.
El fondo de rescate temporal será sustituido en 2013 por otra instancia financiera de carácter permanente, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES y ESM, por sus siglas en inglés), cuya capacidad efectiva de crédito ascenderá a 500.000 millones de euros.
|
Los diputados alemanes comenzaron este jueves a las 07H00 GMT a discutir la ampliación del Fondo de Socorro Europeo destinado a salvar a la Eurozona, sobre el cual deben pronunciarse cerca del mediodía.
El Bundestag (Cámara Baja) votará sobre la ampliación del paquete y las competencias del Fondo de Socorro Europeo creado en 2010 (FESF) para ayudar a los países de la zona euro en dificultades.
La ley correspondiente probablemente será aprobada por amplia mayoría.
Después de Eslovenia el martes y Finlandia el miércoles, Alemania será el undécimo país en aprobar este mecanismo. Otras seis naciones tienen que pronunciarse, incluyendo a Estonia, que también discutirá esta cuestión el jueves, y Eslovaquia, que se muestra reticente.
La aplicación de este mecanismo requiere la aprobación de los 17 miembros de la Eurozona. Pero la autorización de Alemania, la economía europea más poderosa y el mayor contribuyente al fondo de salvamento con 200.000 millones de euros de garantías, le otorgará un impulso decisivo.
El resultado será examinado cuidadosamente como un indicador del margen de maniobra de la canciller alemana, Angela Merkel, para lograr la validación de las próximas etapas del plan de salvamento europeo. Ese número exacto será conocido el jueves por la tarde.
A finales de este año, el Bundestag debe votar sobre un segundo plan de ayuda a Grecia, y a principios de 2012, sobre el mecanismo permanente MES, que sucederá al FESF.
Los dirigentes europeos esperan haber terminado con el FESF ampliado hacia fines de octubre, a pesar de que ya hay fuertes polémicas sobre un nuevo fortalecimiento que permitiría, en caso de necesidad, ayudar a Italia o a España.
|
La rentabilidad fue del 5,6%, siete décimas más que en la emisión realizada el pasado mes de julio. Además, la demanda fue menor: en esta ocasión, la ratio de cobertura fue de 1,3 veces, mientras que hace dos meses se demandaron 1,9 veces más de títulos de los que se vendieron.
Vender confianza
Para intentar darle la vuelta a esta situación, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, intenta estos días vender confianza en el exterior del país transalpino.
La elevada deuda pública italiana, estimada en un 120% del PIB, y las dudas que levanta el plan de ajuste económico diseñado por el Gobierno son los mayores escollos que debe superar «Il Cavaliere». Ayer, Silvio Berlusconi se reunió primero en Bruselas con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y a continuación en Estrasburgo con el presidente de la Comisión Europea , José Manuel Durao Barroso.
El mandatario aseguró que la deuda pública es «sostenible», y garantizó que el plan de ajuste saldrá hoy adelante en la Cámara de los Diputados. Asimismo, echó la culpa a la oposición de la inestabilidad por la que atraviesa el país transalpino. Los intentos por generar confianza en el exterior llegan incluso hasta China. Según publicó el periódico económico «Financial Times», Roma habría pedido a Pekín que comprase deuda italiana de forma «significativa».
Sin embargo, por su parte, el fondo soberano del país asiático descartó que esté interesado en participar en las emisiones del Tesoro. Su objetivo es otro: invertir en industrias italianas.
«El problema es de Europa»
En su intento por aplacar a los mercados, Berlusconi no dudó en echar la culpa de los males de su país a Europa. En su opinión, «el problema no es de Italia, sino de la credibilidad europea. El propio Barroso ha señalado la solidez y fuerza de la economía italiana», dijo. Por eso, añadió, lo principal es «concentrarse en una gobernanza común. No puede ser que cada país tenga una política fiscal o financiera. No puede ser que un país como Eslovenia pueda poner objeciones al rescate griego».
|
En el conjunto de la Unión Europea (UE), el índice de desempleo también continuó sin cambios en el 9,5 %, según los datos corregidos estacionalmente por Eurostat, que señaló que en España subió dos décimas y alcanzó el 21,2 %.
En julio de 2010, la tasa de paro fue del 9,7 % en los Veintisiete, del 10,2 % en la zona del euro y del 20,3 % en España.
El pasado mes de julio había en la UE unos 22,7 millones de desempleados, de los que 15,7 millones pertenecían a la zona del euro, lo que supone un aumento mensual de unas 18.000 personas en toda la Unión y de 61.000 en los países de la moneda única.
En los últimos doce meses, el número de desempleados registró una bajada de 451.000 personas en los Veintisiete y de 247.000 en la zona del euro.
Después de España, las mayores tasas de paro se registraron en Letonia (16,2 %) y Lituania (15,6 %), aunque los datos de estos dos países corresponden al primer y segundo trimestre del año, respectivamente.
Austria fue el Estado miembro con menos desempleo, con el 3,7 %, seguido de Holanda (4,3 %) y Luxemburgo (4,6 %).
En Alemania, la economía más importante de la UE, el paro se mantuvo estable en el 6,1 %, mientras que en Francia subió una décima y alcanzó el 9,9 %.
En comparación con julio de 2010, la tasa de paro disminuyó en dieciséis estados miembros y aumentó en once.
Las bajadas interanuales más significativas tuvieron lugar en Estonia (del 17,9 % al 12,8 % entre los segundos trimestres de 2010 y 2011), Letonia (del 19,9 % al 16,2 %, entre los primeros trimestres de 2010 y 2011) y Lituania (del 18,2 % al 15,6 % entre los segundos trimestres de 2010 y 2011).
En cambio, los aumentos más acusados fueron los de Grecia (del 11 % al 15 % entre los primeros trimestres de 2010 y 2011), Bulgaria (del 10 % al 11,5 %) y Eslovenia (del 7,2 % al 8,4 %).
Por otra parte, en la zona del euro, el desempleo masculino disminuyó cuatro décimas en términos interanuales, hasta el 9,6 %, mientras que en los Veintisiete bajó tres décimas, hasta el 9,3 %.
El paro femenino se mantuvo estable en el 10,4 % en la zona del euro y, en el conjunto de la UE, en el 9,7 %.
Entre los menores de 25 años, el desempleo se mantuvo estable en los socios del euro en el 20,5 % en comparación con el mes anterior, en tanto que en los Veintisiete descendió una décima hasta situarse en el 20,7 %.
En julio de 2010, el paro juvenil ascendía al 20,9 % en las dos zonas.
España volvió a registrar el mayor índice, con el 46,2 % (cinco décimas más que en junio), seguido de Grecia (38,5 % en el primer trimestre del año), Eslovaquia (32,9 %) y Lituania (33,1 % en el segundo trimestre de 2011).
Las tasas más bajas se observaron en Holanda (7,5 %), Austria (7,8 %) y Alemania (9,5 %).
|
Las fechas atienden el interés tanto de la FIFA como del Comité Organizador Local (COL) del Mundial, que querían una final a mediados de julio, frente al interés de los clubes europeos, que preferían anticiparla, al 6 de julio, para facilitar la organización de sus ligas, dijo Valcke en una rueda de prensa.
A diferencia de la mayoría de los mundiales anteriores, cuyo partido inicial se juega un viernes, el de Brasil tendrá su inauguración un jueves, para que no caiga en un viernes 13. Valcke también anunció que la Copa de las Confederaciones se disputará entre el 15 de junio y el 30 de junio de 2013 en entre cuatro y seis ciudades brasileñas.
"Aún no hemos decidido si la Copa de las Confederaciones será disputada en cuatro, cinco o seis ciudades, pero se trata de una buena noticia porque indica que hasta seis estadios podrán estar listos un año antes del Mundial", afirmó el secretario de la FIFA.
Las fechas de los dos torneos fueron anunciadas en una rueda de prensa en la que también participó el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y en la que fueron ofrecidos detalles sobre el sorteo del próximo sábado en Río de Janeiro en el que se definirán los grupos para las eliminatorias del Mundial de 2014.
Blatter anunció que para la reunión del sábado ya está confirmada la presencia de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y del exfutbolista Pelé, que ayer fue designado embajador del Mundial.
Tanto Blatter como Valcke dijeron que en la reunión que tuvieron ayer con los miembros del Comité Organizador Local del Mundial de Brasil escucharon buenas noticias sobre el avance en la construcción de los estadios para el evento, principalmente con respecto al de Sao Paulo, cuyas obras se iniciaron este mes.
"Escuchamos buenas noticias, especialmente con respecto a Sao Paulo, donde han comenzado las obras y ya fueron presentadas las garantías financieras", aseguró Valcke. "Se dice que el partido inaugural del Mundial puede ser en otra ciudad (diferente a Sao Paulo), pero eso no se ha decidido y solo habrá una decisión en octubre", agregó el secretario al desmentir versiones de algunos diarios según las cuales la mayor ciudad del país ya no estaría entre las preferidas para el primer partido.
Pese a que tampoco ha sido anunciado oficialmente, lo más probable es que la final se dispute en el Maracaná de Río de Janeiro, como en el Mundial organizado por Brasil en 1950.
Blatter afirmó que, tras las advertencias hechas por la FIFA hace algunos meses sobre el atraso de algunas de las obras, hoy la entidad confía en la palabra de las autoridades brasileñas de que todo estará finalizado según lo previsto.
"El Gobierno brasileño, comenzando por la presidenta Rousseff, confía plenamente en que se va a conseguir (concluir todo a tiempo) y nosotros también, porque nos basamos en esa confianza y por eso creemos que el Mundial de Brasil será un éxito", afirmó.
Blatter reconoció que la FIFA tuvo que llamarle la atención a Brasil en cuanto a algunos atrasos, así como ocurrió en Sudáfrica hace cuatro años, pero que la entidad fue informada ayer sobre los avances en los estadios, en los aeropuertos y en otras obras.
"Brasil no está en condiciones de organizar el Mundial en el día de mañana, como tampoco lo estaba Sudáfrica hace cuatro años. Falta mucho por hacer, pero hemos conversado con las autoridades de las ciudades sede sobre los avances", dijo por su parte Valcke.
"Tuvimos las mismas preocupaciones con Sudáfrica hace cuatro años. Pero consideramos que el Mundial aquí será extraordinario y haremos todo lo posible para que sea histórico", agregó.
"Tenemos que rendirnos a las evidencias y reconocer que falta trabajo por realizar, pero confiamos porque Brasil no es solo el país del fútbol y de la alegría, sino que tiene una economía en auge", resaltó Blatter.
España, cabeza de serie
España y otras ocho selecciones serán cabezas de serie en el sorteo que definirá las eliminatorias europeas del Mundial de Brasil 2014, según la lista divulgada hoy por la FIFA en Río de Janeiro.
Las selecciones europeas que disputarán las eliminatorias fueron divididas en seis bloques, según el orden en que quedaron en la clasificación mundial divulgada hoy por la FIFA, y formarán nueve grupos en el sorteo del próximo sábado en Río de Janeiro.
El primer bloque, en el que figuran las cabezas de serie, está encabezado por España y lo componen también Holanda, Alemania, Inglaterra, Portugal, Italia, Croacia, Noruega y Grecia. Francia, campeona del mundo en 1998, pero décima selección europea en la clasificación de la FIFA, quedó en el segundo bloque al lado de Montenegro, Rusia, Suecia, Dinamarca, Eslovenia, Turquía, Serbia y Eslovaquia.
En el tercero están Suiza, Israel, República de Irlanda, Bélgica, República Checa, Bosnia-Herzegovina, Bielorrusia, Ucrania y Hungría.
Bulgaria, Rumanía, Georgia, Lituania, Albania, Escocia, Irlanda del Norte, Austria y Polonia componen el cuarto bloque.
En el quinto figuran Armenia, Finlandia, Estonia, Chipre, Letonia, Moldavia, Macedonia, Azerbaiyán y las Islas Feroe, y en el sexto Gales, Liechtenstein, Islandia, Kazajistán, Luxemburgo, Malta, Andorra y San Marino.
|
"La situación en el mercado laboral de España sigue siendo extremadamente difícil", señala la Comisión Europea (CE) en el documento, en el que indica que, en términos generales, se observan signos de recuperación en el mercados laboral de la Unión Europea (UE), pero los costes sociales de la crisis siguen siendo elevados.
El mercado laboral se está recuperando lentamente y de manera desigual en la UE, destaca la CE, que en esta edición analiza de cerca la situación en Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Polonia, Portugal, Eslovenia, España y Suecia.
Las últimas tendencias apuntan a una recuperación "más bien sin empleos" debido a las incertidumbres persistentes sobre la situación económica y fiscal de algunos Estados miembros, indica.
La economía europea creció un 2,6 % en el primer trimestre del año comparado con el mismo periodo de 2010, mientras que la tasa de empleo solamente aumento un 0,3 %.
En el caso de España, la economía creció un 0,8 % en el primer trimestre de 2011, mientras que el número de desempleados rondó los cinco millones en el mismo periodo, con lo que el índice de desempleo subió casi un punto hasta el 21,29 %, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El desempleo juvenil en España se sitúa asimismo en el 44 %, recuerda la CE.
La elevada tasa de paro en España podría perjudicar al consumo privado en un futuro cercano, afirma el Ejecutivo comunitario en su informe.
Anticipa que la cifra de desempleo "seguirá aumentando en 2011", debido a la pérdida de más puestos de trabajo.
La CE afirma que "mucha incertidumbre" rodea su previsión en el informe debido a que dos "fuerzas opuestas" influyen la evolución del mercado laboral español: el efecto del trabajador desalentado (principalmente jóvenes que afrontan tasas de paro muy elevadas) y el efecto del trabajador que se suma (sobre todo mujeres que entran en el mercado laboral ya sea para contribuir a los ingresos del hogar o para compensar la pérdida de empleo en la familia).
De esta manera, concluye la CE, "los primeros indicios de creación de empleo se espera que aparezcan no antes de fines de 2011, en términos interanuales, dada la recuperación muy gradual del sector privado, impulsada en parte por los efectos positivos de empresas exportadoras y la persistencia de la moderación salarial".
|
Según informa la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, las investigaciones han puesto de manifiesto que lo que debía ser una plataforma dedicada a la inversión en el mercado de divisas se convirtió en una sistema defraudatorio de tipo piramidal por medio de una estructura de alcance internacional que captaba fondos de forma masiva para canalizarlos hacia el mercado Forex.
Éste es un mercado internacional en el que se realizan operaciones de compra y venta de divisas las 24 horas del día, cinco días a la semana.
La Policía calcula que hay más de cien mil afectados en 110 países, entre ellos España, Colombia, México, Eslovenia, EE.UU, Francia, Ecuador, Croacia Italia, Panamá, Bolivia, Argentina, Canadá, Guadalupe, Perú, Islandia, Suiza, Puerto Rico, Venezuela y la República Dominicana.
Los estafadores ofrecían rentabilidades de entre un diez y un veinte por ciento mensual, si bien buena parte de los fondos captados no retornaban a los inversores, sino que se empleaban en realizar importantes operaciones inmobiliarias a nombre de testaferros y del propio responsable de Forex, blanqueando de esta forma los capitales estafados a sus víctimas.
El 7 de abril de 2008, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advirtió sobre la compañía Evolution Market Group, cuyo nombre comercial era Finanzas Forex, diciendo que no estaba autorizada para prestar servicios de inversión.
Según la CNMV, Finanzas Forex, domiciliada en Panamá y presidida por Germán Cardona Soler, ofrecía inversiones en el mercado de divisas para las que aseguraba una rentabilidad de entre el 10 y el 21 por ciento.
Además, Forex ofrecía a sus clientes la posibilidad de convertirse en promotores mediante la captación de nuevos inversores, por cada uno de los cuales recibirían una comisión en función de las cantidades ingresadas.
La investigación que ha culminado ahora ha permitido la detención hasta el momento de tres personas, entre ellos Cardona, de 49 años y al que se acusa, como a los otros dos, de delitos de blanqueo de capitales y estafa.
Otras siete personas han sido imputadas por estos hechos en el procedimiento dirigido por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Además, se han bloqueado saldos en doce entidades financieras por un importe pendiente de confirmar y se ha prohibido disponer sobre más de veinte inmuebles, situados en distintos puntos del territorio nacional, valorados aproximadamente en catorce millones de euros.
Entre los inmuebles bloqueados se encuentran varios situados en la avenida del Puerto y en la calle Ernesto Che Guevara, ambas en Valencia, según las fuentes consultada.
La Policía también ha comprobado que los supuestos estafadores habían reservado la compra de otros 140 inmuebles en España, valorados en más de 29 millones de euros, mediante el anticipo de cerca de dos millones de euros.
|