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República de Irlanda Política

La socialdemocracia europea sigue hundiéndose. Sus grandes baluartes en el continente han sido consumidos por los populistas. El descalabro de Benîot Hamon en las presidenciales francesas es solo el último paso del camino del socialismo en su alejamiento del poder. Francia Lejos quedan los tiempos de François Mitterrand. El socialismo francés no concurrirá a la segunda vuelta. Benoît Hamon, el candidato socialista para estas elecciones, elegido en primarias en contra de los deseos del aparato del partido, ha hundido los resultados de un PS que sale de la presidencia de François Hollande por la puerta de atrás, el único presidente de la V República que no se presenta a la reelección, con su popularidad por los suelos, a pesar de haber cumplido el sueño de recuperar el Elíseo para los socialistas. Hamon, alejado del socialismo ortodoxo y más próximo a posiciones radicales, ha salido perjudicado en su deseo de competir en un terreno dominado por el auge de la izquierda populista de Jean-Luc Mélenchon . Alemania El antes todopoderoso SPD alemán era la referencia en la izquierda europea hasta hace una década. El gobierno de «gran coalición» con la canciller Angela Merkel ha sido penalizado por los votantes socialistas. Los democristianos, después de tres legislaturas en las encuestas, han caído en las encuestas de las elecciones de 2017, aunque siguen como primera fuerza; pero, para desgracia del SPD, los socialistas no son los únicos que recogen sus votos, sino también los populistas de Alternativa para Alemania. Martin Schulz, anterior presidente del Parlamento Europeo, tratará de mantener la relevancia del partido, durante años sumido en una crisis de liderazgo. Italia El referéndum convocado por Matteo Renzi supuso su suicidio político y sumió a la socialdemocracia italiana, ya tocada, en una crisis aún mayor, descabezada después de un liderazgo de un personalismo tan marcado como el del ex primer ministro italiano. El Partido Democrático, que esconde su filiación socialista como un estigma, es el partido con mayor representación parlamentaria; pero en las encuestas es superado por los populistas del Movimiento 5 estrellas de Beppe Grillo en un momento de turbulencias económicas y políticas en el país, gobernado ahora por Paolo Gentiloni, del PD. Reino Unido Después del largo gobierno de Tony Blair, el laborismo británico vive una etapa de zozobra desde la derrota en las elecciones de 2010. La «tercera vía» que defendió el entonces primer ministro como alternativa al socialismo está ya enterrada. El líder actual, Jeremy Corbyn, de posiciones radicales, logró derrotar al aparato del partido para llevarlo a posiciones cercanas al populismo de izquierdas en auge en Europa. El líder laborista tiene parte de culpa de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, cuya defensa de la permanencia se quedó corta. La decisión de la primera ministra conservadora, Theresa May, de adelantar las elecciones al 8 de junio, se debe a la enorme debilidad de Corbyn, según auguran las encuestas, para poder así obtener mayor libertad para gestionar el Brexit. Extrema izquierda en Grecia y Portugal La fórmula para la supervivencia del Partido Socialista portugués ha sido una alianza con los radicales de izquierdas. Han logrado así encaramarse al poder a pesar de no haber sido el partido más votado. El actual primer ministro, António Costa, recupera así el poder para un partido que había quedado hundido tras el gobierno de José Sócrates, en el cargo cuando Portugal solicitó el rescate y, tras su dimisión, encarcelado por corrupción. En Grecia, el antes poderoso Pasok es ahora un partido irrelevante. Su espacio político ha sido ocupado en su práctica totalidad por los radicales de izquierda de Syriza. Holanda Los votantes han penalizado al Partido Laborista Holandés (PvdA) por la «gran coalición» formada con los democristianos. En las elecciones del pasado marzo pasaron de ser la segunda fuerza más votada en 2012 a quedar por debajo del 6% de los votos. Suecia La socialdemocracia sueca es la gran superviviente en Europa. Espejo durante décadas de aplicación del modelo socialista, se mantiene todavía como bastión en el continente, ahora de la mano del moderado Stefan Löfven, antiguo líder sindical. Escandinavia, sin embargo, ya no es el bastión socialdemócrata de antaño. Recientemente han perdido el Gobierno en Noruega y Dinamarca. También en Austria. En Irlanda también se han hundido. En el siguiente mapa se puede observar en qué países están actualmente en el poder en solitario (rojo oscuro), en coalición (rojo claro) o en la oposición (gris). Gobiernos socialistasRojo oscuro, gobierno socialista. Rojo claro, socialistas en gobierno de coalición. Gráfico: Luis Cano
www.abc.es | 23/04/17
Así como Adriani, la infatigable esposa del comisario Kostas Jaritos, ha tenido que hacer malabarismos para que durante estos años no faltase un plato en la mesa, Petros Márkaris (Estambul, 1937) también ha salido magullado y trasquilado de su contacto con la crisis. Al final, reconoce, dar forma a ese retrato del hundimiento de Grecia que componen «Con el agua al cuello», «Liquidación final», «Pan, educación y libertad» y «Hasta aquí hemos llegado» le ha acabado pasando factura. «Para mí es muy difícil escribir una novela sobre la crisis mientras la vivo en primera persona, ya que la crisis está atacando a familiares y amigos que cada vez sufren más y tú sufres con ellos», explica horas antes de ponerse manos a la obra en una maratoniana sesión de firmas en Sant Jordi. Es por eso que a la hora de enfrentarse a «Offshore» (Tusquets Editores), nueva entrega de la serie protagonizada por el comisario Jaritos, Márkaris ha preferido alejarse un poco de los escombros de la realidad para imaginar lo que ocurriría si de pronto en Grecia empezasen a aflorar millones en inversiones y el dinero fluyese de nuevo como si las cosas nunca se hubiesen ido a pique. Un arranque que él mismo considera «como de ciencia-ficción» pero que, a pesar de todo, le ha llevado a firmar otra novela con la que alerta de los desmanes de los ricos y poderosos. «Al final es una novela sobre la falta de transparencia del dinero. Pero no sólo el dinero negro, sino todo el dinero. Nadie sabe de dónde viene. Si alguien llegase mañana a Grecia, España o Italia con un montón de dinero y dijera “vengo a invertir ”, todo el mundo estaría tan encantado que nadie se preguntaría de dónde viene». Con todo, el dinero, corriente subterránea que recorre una novela que arranca con el brutal asesinato de un funcionario de la Secretaría de Estado de Turismo, no es más que una de las patas de una novela con la que Márkaris sigue explorando las relaciones de familia de Jaritos y ajustando cuentas con una gestión política que, asegura, ha llevado a Grecia y también a Europa al borde del abismo. «Grecia fue un error de evaluación de los europeos -asegura-. En Europa se creyó que todo tenía que ver con la crisis y el dinero, y no vieron lo que iba mal en términos políticos en todo el mundo. Pensaron que imponiendo políticas de austeridad a Irlanda, Grecia, Portugal y España todo iría bien, y ahora tenemos los problemas que tenemos debido a que se subestimó o se ignoró todo», explica. Tanto es así que Márkaris tiene claro que si Grecia ha desaparecido del plano informativo es porque los problemas del resto de países son ahora mucho más acuciantes. «El Brexit, Alemania, las elecciones en Francia, las relaciones con los Estados Unidos… Al lado del cáncer que sufre Europa, lo de Grecia es sólo un dolor de cabeza», sostiene un autor que, pese a querer alejarse de la crisis, sigue tomándole el pulso a la actualidad de su país y filtrándola en unas novelas de realismo social teñido de negro. De ahí que también tenga su propia explicación al hecho de que Syriza ya no cope titulares. «Creo que Syriza mantuvo la atención mientras alimentó la ilusión de que iba a cambiar Europa, pero en cuanto quedó claro que eran lo mismo que los anteriores, perdieron el interés de los medios», explica. O eso o, añade, que la presencia de Varoufakis fue determinante. «Cuando Varoufakis dimitió, Syriza desapareció, lo que significa que no sólo Hollywood necesita su Rita Hayworth», bromea.
www.abc.es | 23/04/17
El Gobierno británico ha dicho este viernes que está dispuesto a ampliar el plazo para las conversaciones para la formación de un gobierno en Irlanda del Norte hasta el 29 de junio, tras la convocatoria de elecciones anticipadas para el 8 de junio aprobada esta semana.
www.europapress.es | 21/04/17
No se sabe si era su intención, porque primero utilizó su cuenta privada y solo después de varias vacilaciones lo publicó en la institucional, pero el caso es que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se convirtió ayer en una estrella de las redes sociales al expresar en Twitter su opinión sobre la convocatoria de elecciones anticipadas en el Reino Unido. El polaco hizo una comparación sarcástica entre lo que sucede en la política británica y una película de suspense y escribió un mensaje en el que decía que «El Brexit parece un guion de Alfred Hitchcock. Primero un terremoto y luego aumenta el suspense». Esto es todo lo lejos que han llegado los comentarios sobre una decisión que en Bruselas se ha recibido como una nueva confirmación de que del otro lado del canal la situación política sigue siendo confusa y que a día de hoy en Londres nadie sabe con exactitud en qué va a acabar el proceso de divorcio con la UE. El portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, intentó reflejar una normalidad que en el fondo no es tal, diciendo que si la UE es una asociación de democracias lo más normal es que haya elecciones todo el tiempo y que ello no deberá suponer ningún cambio en el proceso de negociaciones. Seguirá pues el calendario previsto: primero la cumbre para fijar el mandato negociador, su aprobación por todos los países que se quedan, para que el inicio formal de negociaciones se produzca a primeros de junio. Proceso en marcha Como dijo el liberal belga Guy Verhofstadt, que será el representante del Parlamento Europeo en el proceso, es evidente que el Brexit será el elemento central de la campaña electoral de modo que los ciudadanos «podrán expresarse sobre cómo ven el futuro de las relaciones entre su país y la UE». Por supuesto, la idea de que estas elecciones abran la puerta a un giro de 180 grados para anular el proceso de divorcio ha estado flotando en la capital comunitaria, aunque no se haya citado abiertamente como sí ha hecho el eurodiputado socialdemócrata alemán Jo Leinen que ha dicho que las elecciones «pueden ser un segundo referéndum». Frente a ello, el ministro alemán de Medio ambiente, el democristiano Norbert Roettgen, cree, al revés, que «la idea de una salida del Brexit es totalmente insensata». De todos modos, técnicamente después de que la primera ministra, Theresa May, hubiera invocado a finales de marzo el Artículo 50, ya se ha puesto en marcha un proceso en el que la marcha atrás solo sería posible si lo aceptan todos los demás países, es decir que ya no está solamente en manos de los británicos. Pero nadie ignora que las elecciones pueden cambiar la percepción sobre ciertos elementos del debate, específicamente el territorial, dependiendo de los resultados en regiones como Escocia o Irlanda del Norte. El resultado de las candidaturas proeuropeas en esos territorios puede hacer aún más compleja la situación para los negociadores británicos. Los escoceses pueden buscar argumentos para un segundo referéndum de independencia. Y en el Ulster, los líderes del partido nacionalista Sinn Feiun creen que «puede ser una oportunidad para construir un procreso político hacia un referéndum sobre la unidad de Irlanda» dentro de la UE».
www.abc.es | 19/04/17

Miles de venezolanos radicados en otros países salieron este sábado 15 de abril a protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro y la cúpula militar.

“¡Unidos en el mundo por la democracia!”, “¡Democracia ya!” son algunos de los mensajes que portan los venezolanos que se han concentrado en plazas y avenidas principales de importantes ciudades.

Se han concentrado en Escocia, Alemania, Inglaterra, Irlanda, entre otro países. En Panamá, tienen previsto concentrarse en el parque Urraca, de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.

Hoy en más de 40 ciudades del mundo los venezolanos protestan contra la dictadura de Nicolás Maduro. #NoMás #15Abril pic.twitter.com/LbzXZQJY8B

— #VOTOPORVZLA (@VotoPorVzla) 15 de abril de 2017

En Venezuela, las manifestaciones contra Maduro cumplen casi dos semanas. La principal demanda en la calle es la destitución de los magistrados del máximo tribunal, luego de que se adjudicaran temporalmente las funciones del Parlamento de mayoría opositora y revocaran la inmunidad de los diputados. También se exige un cronograma electoral.

El próximo miércoles 19 de abril ha sido convocada la denominada "madre de las marchas", que llegará a la Defensoría del Pueblo, ubicada en el centro de la ciudad, donde se concentran los poderes públicos y es considerado un bastión del chavismo.

La oposición ya intentó en otras oportunidades llegar a ese organismo, pero las fuerzas del orden siempre se lo impidieron.

Los Teques, a 20 km de Caracas, es escenario de dos días de violencia y saqueos. Hay barricadas de basura, troncos y piedras en la capital mirandina, que la Guardia recorre con blindados y usa gases para dispersar manifestantes, reportó el diario El Nacional.

Atención CARACAS #19AVzlaContraElGolpe La movilización protesta será también en el resto de Venezuela!Se anunciará próximamente! https://t.co/zdOlFVLmM3

— Henrique Capriles R. (@hcapriles) 14 de abril de 2017

(Con información de agencia de noticias AFP)

www.prensa.com | 15/04/17
Los partidos de Irlanda del Norte tienen la "última oportunidad" antes de mayo para formar gobierno y evitar otras elecciones o aceptar las órdenes directas de Londres, ha dicho este miércoles el ministro para Irlanda del Norte del Gobierno británico, James Brokenshire, que ha pausado las conversaciones con motivo de la Semana Santa.
www.europapress.es | 12/04/17
El IVA se ha convertido en uno de los protagonistas de los Presupuestos de 2017. El Gobierno ha decidido rebajar el impuesto del valor añadido a los espectáculos (entre los que no se incluye el cine) del 21 al 10%. También entrarán en el tipo reducido las monturas de las gafas y lentes graduadas, que hasta ahora también eran gravadas al 21%. Pese a estas bajadas, el Ejecutivo espera incrementar un 7,3% la recaudación por este impuesto directo durante este ejercicio, hasta los 67.463 millones de euros. ¿Cuántos tipos de IVA tiene España? Tres. General (21%) reducido (10%) y superreducido (4%). Estos tipos se han mantenido intactos desde septiembre de 2012, cuando el Gobierno subió el tipo general del 18 al 21% y el reducido del 8 al 10%. Fue la sexta modificación del impuesto sobre el valor añadido, que fue implantado en España en 1986 con un tipo general del 12%. Hasta 1992 también hubo un tipo incrementado de IVA, que llegó a ser del 33%. Cada tipo recoge varias modalidades de productos. El tipo superreducido, por ejemplo, incluye bienes de primera necesidad. Bienes como alimentos (pan, leche, queso, huevo, frutas, verduras, cereales...), libros (los que no incluyan publicidad), medicamentos, viviendas de protección oficial o prótesis y servicios como reparación de vehículos para personas de movilidad reducida, alquiler de viviendas de protección oficial o servicios de teleasistencia. En el reducido se recogen un alto porcentaje de bienes. Entre ellos destacan todo tipo de alimentos que no sean de primera necesidad (menos bebidas y tabaco), el agua, productos farmacéuticos, bienes utilizados en la actividad agrícola, importaciones de arte, el transporte, la hostelería (desde esta semana, también los servicios mixtos), servicios de limpieza pública, eventos deportivos, exposiciones o alquileres de viviendas. Por último, el tipo general desde tabaco y bebidas alcohólicas a ropa y calzado. En este grupo también se incluyen productos muy utilizados como pañales, luz, gasolina, teléfono o ADSL o flores. En cuanto a los servicios, destacan las peluquerías, los servicios funerarios y los veterinarios. Cabe recordar que hay servicios que están exentos de pagar IVA, cómo los dentistas, los servicios de asistencia social, la educación, la hospitalización o asistencia sanitaria o las donaciones de sangre. ¿Y en Europa? España se encuentra muy próxima a Europa en materia de IVA. Mientras en el territorio nacional el tipo general es del 21% en el viejo continente este es del 21,5% de media. Hungría (27%), Suecia, Dinamarca y Croacia (25) lideran la clasificación de los IVA más altos de la Unión Europea, mientras que los tipos generales más bajos se dan en Luxemburgo (17%) y Malta (18%). De igual forma, llama la atención la «exclusividad» del tipo superreducido, ya que únicamente está presente en cuatro países de la UE además de España. Estos son Italia, Luxemburgo, Irlanda y Francia. El más bajo es el del país galo: un 2,1%.
www.abc.es | 8/04/17
La formación nacionalista irlandesa Sinn Féin exige que se convoquen nuevas elecciones si los partidos no alcanzan un acuerdo para la formación de Gobierno antes de que la próxima semana termine el plazo establecido para ello, según ha dicho este viernes un miembro del partido tras una semana de negociaciones en la que se han producido pocos avances.
www.europapress.es | 7/04/17
El pleno del Parlamento Europeo (PE) aprobó hoy su posicionamiento sobre las negociaciones del Brexit sin incluir a Gibraltar, en la línea que defiende el Gobierno de España y apoyan los grandes grupos de la Eurocámara. No salieron adelante ninguna de las tres enmiendas que pedían nombrar a Gibraltar interpuestas por eurodiputados británicos, una laborista, un conservador y un euroescéptico. A una de ellas, la de Claire Moody, laborista, se habían sumado entre otros eurodiputados de ECR, PdeCAT y PNV, que querían que el texto del PE antes de negociaciones recordara que «tanto en Irlanda del Norte como en Escocia y Gibraltar ganó la opción de la permanencia en el Reino Unido». Aunque no aparece en la resolución, Gibraltar centró parte del debate dedicado al posicionamiento sobre el Brexit en la Eurocámara. El líder del UKIP, Nigel Farage, dijo hoy que «Gibraltar va a romper el acuerdo» entre la Unión Europea y Reino Unido, por el veto que España utilizará si se incluye el peñón en el acuerdo en vez de tratarse de forma bilateral entre Londres y Madrid. Farage afirmó que es «una hipocresía3 que los Veintisiete digan que irán a una en las negociaciones y no se admitirán acuerdos bilaterales de los Estados miembros con Londres "pero se incluya una cláusula que dice que España tiene derecho de veto si no están de acuerdo con la solución para Gibraltar". El líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, afirmó que «los españoles no estarán solos con respecto a Gibralta r frente a Londres. Los intereses de los españoles son los de todos los europeos». Por su parte, el portavoz del PSOE en la Eurocámara, Ramón Jáuregui, señaló que debe buscarse «un acuerdo que sea fruto de una voluntad de convivencia con Gibraltar. No es guerra de soberanías. Pero no se puede admitir que haya una colonia en Europa en el siglo XXI». En la resolución de la Eurocámara sobre el Brexit aprobada por 516 votos a favor, 133 en contra y 50 abstenciones, se reclama que el Reino Unido pague los costes del «divorcio» y un trato fronterizo especial para Irlanda del Norte. El acuerdo del Brexit deberá entre otras prioridades, según la Eurocámara, aclarar el estatuto legal de los británicos que viven en la Unión Europea y viceversa, así como provisiones sobre sus derechos fundamentales tras la salida de Reino Unido. Igualmente, los eurodiputados reclamaron aclarar las nuevas fronteras exteriores de la UE, para cuyo diseño algunos grupos políticos quieren un trato especial para Irlanda del Norte, de forma que no se torpedee el proceso de paz con más inestabilidad.
www.abc.es | 5/04/17
El Estado portugués ha gastado ya 13.000 millones de euros desde 2007 para evitar el desplome de la banca, según los datos recién difundidos en Lisboa por el Instituto Nacional de Estadística. Una factura muy alta que lastra las cuentas públicas con un ‘ratio’ que equivale al 7% del Producto Interior Bruto (PIB) del país vecino El sector financiero es, de largo, el que peor lo está pasando al otro lado de la frontera en todo este periodo de crisis en la Unión Europea, especialmente a partir de la solicitud de rescate al Fondo Monetario Internacional efectuada por el Gobierno que encabezaba el socialista José Sócrates en 2011. Pero, naturalmente, la intervención estatal se considera una prioridad, tanto por el Ejecutivo que lideraba el conservador Passos Coelho como por el actual de signo socialista al cargo del primer ministro António Costa. En caso contrario, las consecuencias habrían sido catastróficas, hasta el punto de que se habrían cumplido las amenazas de convertirse en Grecia 2. El punto más álgido se alcanzó a causa de la quiebra del Espírito Santo en agosto de 2014, que obligó a poner sobre la mesa 4.900 millones de euros (más otros 210 para otras firmas) con tal de evitar el colapso de todo el sistema. Ahí, con los activos saneados de aquella entidad, se pusieron los cimientos de Novo Banco, cuya operación de venta al fondo norteamericano Lone Star se cerró el pasado 31 de marzo por 1.000 millones de euros. Es decir, sus efectos continúan dejándose sentir en el bolsillo de los sufridos contribuyentes portugueses, por mucho que António Costa se empeña en negarlo. Ni siquiera el Reino Unido anterior al Brexit (una economía 13 veces mayor que la de Portugal) había tenido que emplearse tan a fondo para salvar Northern Rock y Bradford & Bingley. Basta un dato para darse cuenta: 11.600 millones de euros públicos llovieron en la City, es decir, un 0,4% de su PIB. 12 meses después, hicieron falta 2.821 millones de euros con el objetivo de equilibrar los balances, lo que desembocó en un impacto del 3% en el PIB. Novo Banco y Caixa Geral de Depósitos El año que menor coste registraron las arcas públicas lusas fue 2016, con 380 millones de euros, en su mayoría requeridos en el caso del Banco Portugués de Negocios (BPN). No era ninguna casualidad porque la operación de Novo Banco y la recapitalización de Caixa Geral de Depósitos se aplazaron a este año, precisamente para no descabalgar las cuentas del Gobierno socialista. Esta última se halla en curso. De momento, le cuadran los números al Ministerio de Finanzas, toda vez que el déficit del año pasado se situó en el 2,1%, la cota más baja desde el estallido de la Revolución de los Claveles el 25 de abril de 1974. Eso sí, el Instituto Nacional de Estadística no se ha olvidado de realizar una comparativa europea, con el resultado de que Irlanda, España, Alemania, Grecia y Austria se vieron obligados a inyectar más dinero todavía. Berlín y Fráncfort, motores de la primera economía comunitaria (su tamaño es 17 veces mayor que el de la portuguesa), tuvieron que dar la cara por Commerzbank y Deutsche Bank, lo que se tradujo en un gasto próximo al 1% de su PIB. En cuanto a España, no quedó más remedio que recurrir a 45.500 millones extra, un 4% del Producto Interior Bruto pero el 57% de la carga aplicada al déficit luso. Las inyecciones económicas se realizan bajo los efectos de las tasas de interés, y ahí es donde Lisboa pierde gas, tal cual acredita el presente informe. Polémica sobre Lone Star Cuando la investigación sobre la bancarrota del Espírito Santo dista mucho de haber finalizado (e incluso con ramificaciones en el ‘caso Sócrates’ por supuestos blanqueo de capitales, corrupción y tráfico de influencias), el que fue su hombre fuerte, Ricardo Salgado, no ha desaprovechado la oportunidad de alzar su voz en contra de la adquisición de Novo Banco por parte de Lone Star. «Es una desgracia», ha llegado a manifestar. También los dos socios radicales del Partido Socialista en el Palacio de Sao Bento, los comunistas de Jerónimo de Sousa y el Bloco de Esquerda de Catarina Martins (admiradora de Pablo Iglesias), se muestran en contra con absoluta rotundidad. Si los términos de la recapitalización de Caixa Geral no se cierran en buenas condiciones, la burbuja financiera aún puede estallar, aunque António Costa haya puesto toda la carne en el asador para intentar evitarlo. El Partido Social Demócrata de Passos Coelho, líder de la oposición, aguarda con las garras afiladas e incluso pide la comparecencia del actual primer ministro en el Parlamento para aclarar la operación de Novo Banco, más allá de que él mismo se aviniese a explicarla el día que expiraba el plazo de su cambio de manos. Un proceso, de acuerdo con el antiguo mandatario, que no ha sido todo lo transparente que las circunstancias requerían, a su juicio.
www.abc.es | 4/04/17
El Gobierno ha presentado esta semana las líneas generales de los Presupuestos de 2017 y las cifras de déficit de 2016, que suponen que, por primera vez en una década, el Ejecutivo ha cumplido el objetivo fijado. Sin embargo, pese al cumplimiento, Bruselas, el FMI y la OCDE seguirán incluyendo serias recomendaciones para nuestro país del lado fiscal. España es el cuarto país de la UE con menor presión fiscal pese a que tiene tipos más altos que la mayor parte de Europa. De esta forma, solo en el IVA España cuenta con un tipo general similar al de la UE, del 21%, frente al 21,5% de media continental. En IRPF y Sociedades, los impuestos máximos son más elevados: el marginal del impuesto de la Renta para los ingresos más altos es del 45% frente al 39% de la UE, y en Sociedades el tipo nominal es del 25%, superior al 22,5% de media europea. Pese a que la reforma fiscal ha ayudado a aproximar los tipos al contexto europeo, aún queda camino por recorrer. Los tipos en España son altos sobre el papel, pero los efectivos se reducen considerablemente por las deducciones. Ello se percibe en la recaudación, menor a la de otros países. La presión fiscal bajó en 2016 por tercer año consecutivo, siete décimas, al 37,9% del PIB frente al 44,9% de la media de la UE. Presión de los organismos internacionales En las últimas semanas, la Comisión Europea, el FMI y la OCDE han publicado informes sobre la economía española con recetas parecidas del lado fiscal. Si España tiene tipos altos y una recaudación baja se debe sobre todo a las deducciones de sus impuestos: según los Presupuestos Generales de 2016, el año pasado Hacienda dejó de recaudar 34.498 millones de euros por bonificaciones. En su último informe, la OCDE denuncia que algunos de estos beneficios fiscales «son especialmente regresivos» al beneficiar sobre todo a las rentas más elevadas. El organismo se refería a la deducción por compra de vivienda habitual que sigue aplicando para las operaciones anteriores a 2013 y que supone un agujero de 1.241 millones, o las reducciones a los planes de pensiones. Por ello, la OCDE defiende bajar impuestos al trabajo, como las cotizaciones sociales, para beneficiar al empleo a cambio de eliminar deducciones. Precisamente, España recauda más que la media de la UE por cotizaciones sociales a cargo del empleador, un 8,2% del PIB en 2015 frente al 6,9% de la UE, si bien al incluir también las cotizaciones de los empleados ingresa un 12,3% del PIB, un punto inferior a la media. Los impuestos al trabajo son mayores en España que en la media de la OCDE: mientras en nuestro país suponen un 55% de los ingresos, en las 34 economías más desarrolladas del planeta representan un 51,9%. BBVA Research calcula que si se bajaran las cotizaciones sociales en 2,3 puntos y subieran dos puntos los impuestos indirectos –es decir, IVA e impuestos especiales–, la economía española crearía 200.000 empleos. La OCDE alerta de que las altas cotizaciones perjudican a la creación de trabajo y puede suponer un aumento del empleo sumergido. Según el organismo, la estructura fiscal en España «está orientada hacia los ingresos laborales y penaliza el crecimiento y el empleo», por lo que pide bajar cotizaciones. La UE también destaca que la carga fiscal de España sobre los trabajadores con menores sueldos es mayor que la media. En el caso de un trabajador que gane un 67% del salario medio, en España un 37,2% de su sueldo va a impuestos (cotizaciones e IRPF) mientras que en la UE este porcentaje es del 36,7%. La estrategia marcada desde el exterior es reducir impuestos al trabajo y elevarlos al consumo. De los 34.598 millones de bonificaciones en impuestos, el IVA concentra más de la mitad de la pérdida de ingresos, 19.241 millones, debido a exenciones (8.074 millones), además de por gravar productos al tipo superreducido del 4% (3.250 millones) y al reducido del 10% (7.917 millones). Una pérdida de recaudación que aumentará el próximo año, ya que el Gobierno incluirá en los Presupuestos Generales del Estado una bajada del IVA a los espectáulos culturales en directo del 21 al 10%, que supone 45 millones menos. Una medida contraria a lo que reclaman los organismos internacionales, que coinciden en pedir al Ejecutivo que suba el IVA de productos que ahora se gravan con tipos del 4% o el 10%. El FMI recuerda que en España solo el 60% de los productos de la cesta de la compra están gravados al tipo nominal (del 21%) frente al 80% y al 70% de Alemania y Francia respectivamente. Bruselas va más allá y calcula que el IVA de España es el más bajo de la UE. La Comisión Europea señala en un informe encargado y publicado hace unos meses que el tipo efectivo de IVA en España es del 8,6% frente al 21% de nominal, unas cifras con las que la Agencia Tributaria y los inspectores de Hacienda discrepan, ya que señalan que aplican una metodología incorrecta. La UE tiene de media un tipo del 12,6%. Como fuere, España es el tercer país de la Unión –junto a Italia e Irlanda– que menos ingresa por IVA, con un 6,5% del PIB. Ello provoca que la recaudación de IVA esté por debajo de la media europea, por lo que sugiere que España eleve su recaudación del impuesto en 20.000 millones, es decir, un 2% del PIB. La OCDE pide subir el IVA a los productos que no sean regresivos. «No vamos a subir el IVA. No tienen razón los organismos internacionales que lo recomiendan», señaló Montoro hace unos días. Fraude fiscal El otro factor que explica que España tenga tipos más altos que la media es el fraude fiscal. Nuestro país tiene una economía sumergida del 17,9% del PIB, que está en la media de la Unión Europea. Así lo recoge el índice de referencia del profesor Friedrich Schneider. España ha reducido su fraude desde el 22,2% que suponía en 2003. Pese a ello, aún está lejos de países como Alemania (10%) y Francia (12,6%), si bien mejora los datos de Grecia (22%) e Italia (20,2%) y está cerca de Bélgica (16,1%). La OCDE reclama al Gobierno ingresar más y gastar mejor. En su informe, el organismo también llamó la atención a la falta de eficiencia del gasto público para redistribuir. De los 34 países del organismo, solo Grecia e Italia conceden menos ayudas a los hogares con rentas más bajas que España. «Las transferencias ayudan a reducir la pobreza, pero son bajas y benefician generalmente a la población más acomodada», critica la OCDE para pedir más ayudas a las familias de menor renta con hijos. Ingresos récord por Sociedades La globalización ha provocado que en las últimas décadas los países estén cada vez más atentos a su atractivo fiscal para atraer empresas e inversiones. Sin ir más lejos, el Gobierno redujo el tipo nominal del impuesto de Sociedades al 25%, aunque también subió los anticipos de los pagos fraccionados de las grandes empresas, con lo que recaudó 2.967 millones más que el año pasado. Ello llevó al tributo a cosechar su máxima recaudación desde 2008 al ingresar 21.747 millones de euros. Para este año, el Ejecutivo ha eliminado un amplio ramillete de deducciones y ventajas fiscales para las grandes empresas de cara a recaudar 4.650 millones más y así llevar recaudación a 24.399, un 12,6% más. España es el segundo país de la UE que más grava las inversiones. Así lo recoge el informe «Taxation trends in the European Union», con datos de 2015. El tipo efectivo al retorno de las inversiones empresariales en España es del 32,9%, un porcentaje solo superado por Francia (38,3%) y muy superior a la media europea que es del 21,1%. Este indicador toma una combinación de impuestos que gravan la inversión y los rendimientos, desde el impuesto de Sociedades al IRPF y cotizaciones, e intenta calcular la carga fiscal sobre la inversión de las empresas. Camino opuesto a otros países Al analizar las cifras de recaudación, el único impuesto de los tres principales en el que España alcanza la media de recaudación europea precisamente es el impuesto de Sociedades. El tributo ingresó un 2,4% del PIB en 2015, una décima menos que la media europea. Países como Estados Unidos y Reino Unido han anunciado rebajas en Sociedades en los últimos meses para tratar de atraer inversiones. En los últimos años, la tendencia ha sido la de reducir tipos y recaudación fiscal de las empresas. En esta carrera de rebajas, España ha seguido el camino opuesto en los últimos cuarenta años. En parte ello se ha dado porque tradicionalmente venía de unos niveles de recaudación muy bajos. En 1965 recaudaba un 1,3% de su PIB en Sociedades, casi la mitad que los países desarrollados. Hasta los noventa, España no se acercaría a los niveles de ingresos de las principales economías mundiales, cuando comienzó a recaudar más de un 2% del PIB. Las últimas reformas fiscales han acercado el tipo nominal de Sociedades de España –que ha caído del 35% al 25% en diez años– al de la media europea, que está en el 22,5%.
www.abc.es | 2/04/17
La multa por adquirir servicios sexuales en calles de Suecia como las de Estocolmo es de 5.000 euros. Una cifra que solo recae en quien «compra», nunca en la prostituta, que se entiende no ejerce «el oficio» más antiguo, sino que está siendo explotada. Este cambio de mentalidad, de 180 grados, lo promueve la ministra del Partido Socialdemócrata Sueco Åsa Regnér, que ha dado en Madrid una charla sobre cómo se contiene la prostitución callejera. Explíquenos el modelo contra la compra de sexo que han impulsado... Hemos penalizado la compra de servicios sexuales porque pensamos que debe ser un delito. No es un negocio entre dos personas, como cualquier otro, si no que vemos la prostitución como explotación. No ha sido por casualidad que hayamos penalizado al cliente. Puede tener hasta un año de cárcel o multas, dependiendo de la situación, de 5.000 euros. Estamos en pleno debate, porque hay organizaciones que opinan que debe considerarse como un delito aún más grave. En España cada vez hay más veinteañeros en clubes de alterne. ¿Cómo se logra que no vayan? Nosotros introdujimos esa ley en 1999 y una de las razones ha sido educativa. Era una manera del Gobierno sueco de encauzar el tipo de sociedad que queremos; no queremos que la gente pueda comprar los cuerpos de otras personas y eso ha tenido efecto en la generación más joven, así que, ahora, midiendo opiniones y actitudes entre jóvenes, se ve que hay un nivel de no aceptación del sexo pagado muy grande. Por supuesto hay excepciones, no somos un paraíso. Además, esta ley tiene casi 20 años y siempre hay que ir renovando la información, por eso vamos a modernizar la educación sobre la sexualidad. Y otra cosa es que vamos a lanzar un programa en relación a los recién llegados a Suecia, porque hemos recibido en 2015 más inmigrantes que ningún otro país (somos 10 millones y recibimos 160.000 refugiados) y ellos tienen que tener la oportunidad de enterarse de la legislación sueca y su manera de pensar en igualdad de género. Cuando dice que Suecia no es un paraíso, ¿a qué país querría parecerse? —Lamentablemente no hay ningún país con igualdad de género, porque eso significaría que no tendría brechas salariales y nada de violencia de hombres a mujeres; no conozco ningún país con esa situación. Por suerte, sí que hay un debate global vivo sobre igualdad de género. Cada gobierno tiene que encontrar sus herramientas y nosotros hemos llegado a cierto nivel. Del 0 al 100, ¿a qué nivel? —Difícil de decir, pero en los rankings mundiales estamos en el nivel alto. ¿El consumo de sexo pagado bajó a raíz de la ley o se mantiene? Cuando se hizo la ley, la prostitución callejera se redujo el 50%. La legislación tuvo un impacto grande. Ahora esas cifras tienen unos ocho años. También se notó que las bandas organizadas evitaron Suecia porque esa ley establece un obstáculo para los traficantes de personas; y otro impacto fue en las actitudes de la nueva generación que ya no acepta como antes la compra de servicios sexuales. ¿Qué necesita España para luchar contra el consumo de sexo exhibido en plena calle? Aconséjenos. Nosotros hemos nombrado un embajador sobre tráfico de personas, porque los crímenes relacionados con la prostitución también son parte del crimen organizado. Lo vemos como una manera de frenar la trata. Es una cadena positiva, porque no solo se llega al primer delito. Noruega, Francia e Irlanda han aprobado una legislación similar. En Grecia trabajan en ello. Es una buena herramienta, no la única. Al visitar Estocolmo uno comprueba que no hay prostitución callejera, tampoco mendicidad. ¿Cómo se hace? Ahora sí hay indigentes en las calles, ciudadanos europeos en situación vulnerable que buscan una vida mejor. Es cierto que como se corre un riesgo comprando sexo en la calle, no hay, aunque no se puede decir que no exista porque también se vende por internet. En Suecia, cada denuncia de una mujer suma como violación, lo cual hace que los registros de abusos sexuales se disparen. ¿Esto es así? Hemos introducido un cambio importante en la ley: ahora se definen más actos como violación (por ejemplo, sexo con menores con independencia de la edad; de si hay o no penetración) y por eso subieron las tasas. Su reciente estrategia contra la violencia doméstica, ¿qué medidas trae? Acabamos de presentarla. Además de la educación, realmente veo la igualdad de género como un proyecto de libertad. Tenemos subvenciones estatales para que haya casas de acogida por obligación en todos los municipios, también tenemos el foco puesto en la violencia de honor porque eso, lamentablemente, existe en ciertos grupos en Suecia. Tiene que ver con la migración, pero también con la segunda generación; el control sobre una mujer no se puede aceptar en Suecia. Hemos introducido también en algunas profesiones (abogados, médicos, policías) la obligación de pasar cursos de violencia para detectarla, y apoyar y proteger a sus clientes y pacientes. ¿Tienen un problema con la inmigración como sugirió Donald Trump? Cuando citó algo que ocurría con la inmigración en Suecia, no sabíamos de qué hablaba, en realidad. ¿Qué opina de Trump? Es un presidente electo, tenemos que cooperar con EE.UU., aunque en temas de igualdad de género no sabemos mucho de su agenda, así que vamos a ver.
www.abc.es | 1/04/17
El diputado por el Sinn Féin Peadar Tóibín ha reprochado al Gobierno irlandés que le hayan pillado "dormido" por la ausencia de referencias claras sobre el futuro de Irlanda del Norte tras el 'Brexit' mientras España ha logrado garantizarse capacidad de veto en el documento borrador de directrices generales para la negociación de la salida de Reino Unido de la UE.
www.europapress.es | 1/04/17
Han bastado unos pocos días desde que el Reino Unido activó el mecanismo de su desconexión de la Unión Europea para que España se haya anotado el primer triunfo en el contencioso de Gibraltar. El Gobierno está más que satisfecho de que el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, haya incluido, en el borrador de directrices de negociación de Bruselas con Londres, la demanda española de que el futuro de la colonia sólo puede ser fruto de un acuerdo bilateral entre España y el Reino Unido. Así pues, si el resto de los socios europeos está de acuerdo y apoya en este punto la propuesta de Tusk en el Consejo Europeo del 29 de abril, la cuestión gibraltareña quedará fuera de las negociaciones del Brexit. Si Londres quiere buscar un determinando estatus para Gibraltar en su relación con la Unión Europea tendrá que esperar a concluir su salida como país y, además, habrá de negociar con España. Unanimidad Lo previsible es que los 27 hagan pocas modificaciones a la propuesta y aprueben estas directrices generales por unanimidad, lo cual supondrá un contundente respaldo a España en su contencioso frente a quien quiere dejar el club comunitario y en un punto que es una de las líneas rojas españolas. El texto de Donald Tusk es muy claro al afirmar que «una vez que Reino Unido deje la Unión, ningún acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido se podrá aplicar al territorio de Gibraltar sin el acuerdo entre España y Reino Unido». Posición de España Ayer el portavoz del Ejecutivo español, Íñigo Méndez de Vigo, señaló tras el Consejo de Ministros que el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, había presentado un informe sobre el Brexit, y dijo que el Gobierno le «satisface plenamente» el reconocimiento por parte de la Unión Europea «de la situación jurídica y política que ha defendido España». Subrayó Méndez de Vigo la identificación de España con las dos líneas de actuación de la Comisión Europea en las negociaciones del Brexit, que son que cuando el Reino Unido abandone la UE saldrán también todos los territorios sobre los que ejerce algún tipo de jurisdicción y que cualquier futuro acuerdo debe ser acordado por Madrid y Londres. Ya el pasado miércoles en una comparecencia ante la Comisión Mixta Congreso-Senado para la UE, Dastis había hecho hincapié en que cualquier disposición o acuerdo que se derive del futuro marco de relaciones de la UE con el Reino Unido «deberá contar con el consentimiento de España y ser objeto de acuerdo entre los dos países». Y agregó que no se aceptará «ninguna disposición que perjudique la posición de España en la controversia sobre la soberanía o que suponga el mantenimiento de determinadas condiciones (aduaneras, fiscales) de la actividad económica de Gibraltar hacia la UE que perjudican grave y desproporcionadamente los intereses económicos españoles». La previsible aprobación de las directrices supone un revés para las autoridades de Gibraltar, que confiaban en que el Gobierno británico pudiera plantear las aspiraciones de su colonia durante el proceso negociador, teniendo en cuenta que los gibraltareños habían expresado mayoritariamente su deseo de seguir contando con las ventajas que supone estar dentro de la UE. Negativa a negociar Gibraltar tendrá, pues, que esperar y quedar a merced de lo que acuerde España con el Reino Unido, que, en los últimos quince años se ha negado a negociar cualquier aspecto que tenga que ver con la soberanía del Peñón. Y ello ha sido así por su compromiso con la colonia, a la que concedió la llamada «doble llave»: no entrar en conversaciones sobre la soberanía sin el consentimiento de los gibraltareños y no concluir ningún acuerdo que no cuente con el visto bueno de estos. Las pretensiones de Gibraltar de ser aceptada en la UE al mismo nivel que otros territorios británicos como Irlanda del Norte o Escocia, que también se oponen a la salida, no han tenido éxito tampoco en otras instancias comunitarias. La Conferencia de Presidentes del Parlamento Europeo votará el miércoles próximo una resolución, en la que a instancias de PP, PSOE y Ciudadanos evitará citar a Gibraltar al reconocer a los territorios que desean permanecer en la UE. Frente a esa unidad, el eurodiputado de la antigua Convergencia Ramón Tremosa se muestra dispuesto a votar una enmienda de los laboristas británicos para que se mencione a Gibraltar.
www.abc.es | 1/04/17
Los partidos políticos de Irlanda del Norte reanudarán el lunes las conversaciones para tratar de formar gobierno y evitar que, por primera vez en una década, Londres asuma el 'control directo' del territorio, según ha informado este viernes el Gobierno británico.
www.europapress.es | 31/03/17
Pese al veto del gobierno ucraniano, Rusia sigue presente en los planes de Eurovisión 2017. La organización ha revelado hoy el orden de actuación de las semifinales y la representante rusa ya tiene lugar asignado para defender su candidatura. Julia Samóylova, en silla de ruedas por una atrofia muscular espinal, actuaría en la tercera posición de la segunda semifinal. La duda es si finalmente podrá hacerlo, puesto que Ucrania mantiene su decisión de prohibir su entrada al país por haber cantado en Crimea después de la anexión rusa. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, antiguo KGB) argumenta su decisión en que la joven intérprete, a punto de cumplir los 28 años, cruzó ilegalmente la frontera al acceder sin autorización a la península de Crimea, un territorio que Kiev perdió en 2014 y que no renuncia a recuperar. La UER, ente organizador del certamen, no se ha quedado de brazos cruzados y ha lanzado una ofensiva diplomática para que el gobierno ucraniano revierta esta decisión y permita a Rusia participar en el concurso. Ingrid Deltenre, directora general, ha escrito una carta al Primer Ministro Volodymyr Groysman para advertirle de que, si el veto se lleva a cabo, «se produciría un impacto negativo muy grande en la reputación internacional de Ucrania». «No hace falta decir que también estamos muy preocupados por el daño que esto infligirá a la propia imagen del festival. Muchos socios critican esta decisión y están considerando retirarse del evento». Por este motivo, Deltenre pide a Groysman que «intervenga excepcionalmente» para permitir la participación de Julia Samóylova, ya que no supone «ninguna amenaza para el país», y ensalza el valor del festival como un evento «alejado de lo político». La Directora General, por último, advierte: «Si no encontramos una solución satisfactoria a este asunto, las próximas participaciones de Ucrania en el festival estarían en peligro». El orden de actuación también ha dejado otras sorpresas. Suecia, una de las grandes favoritas, será la encargada de abrir la primera semifinal del festival (9 de mayo). Serbia, mientras, hará lo propio en la segunda (11 de mayo). Sólo veinte países de los 37 obligados a superar la criba de semifinales lograrán el pase para la final. Los clasificados pelearán por el triunfo junto al Big5 (Francia, Italia, Reino Unido, Alemania y España) y la anfitriona Ucrania en la gran gala del sábado 13 de mayo. EUROVISIÓN 2017: Orden de actuación SEMIFINAL 1 1. Suecia 2. Georgia 3. Australia 4. Albania 5. Bélgica 6. Montenegro 7. Finlandia 8. Azerbaiyán 9. Portugal 10. Grecia 11. Polonia 12. Moldavia 13. Islandia 14. Chequia 15. Chipre 16. Armenia 17. Eslovenia 18. Letonia SEMIFINAL 2 1. Serbia 2. Austria 3. Rusia 4. ARY Macedonia 5. Malta 6. Rumanía 7. Países Bajos 8. Hungría 9. Dinamarca 10. Irlanda 11. San Marino 12. Croacia 13. Noruega 14. Suiza 15. Bielorrusia 16. Bulgaria 17. Lituania 18. Estonia 19. Israel
www.abc.es | 31/03/17
«No es un día feliz. Ahora se trata de controlar los daños», comentó un taciturno Donald Tusk, el polaco que preside el Consejo de Europa, cuando a las 13:20 de la tarde el embajador británico ante la UE le entregó solemnemente la carta de Theresa May que inicia el proceso de salida. Una misiva de 2.200 palabras, con un tono mucho más afable que la aguerrida retórica brexiter de la premier en los últimos nueve meses. Tras sus reiteradas proclamas antieuropeas, el Gobierno británico aspira ahora a seguir disfrutando del mercado único y de una Europa sin fronteras. May incluso llega a amenazar en su misiva con «debilitar» la cooperación en seguridad si no alcanza ese objetivo económico. En medios comunitarios se ha llegado a tachar ese comentario de «chantaje». En la hora del divorcio, May demandó una y otra vez una «nueva, profunda y especial sociedad» entre el Reino Unido y la UE, unión a la que los británicos han elegido dar portazo tras 44 años como socios y cuando celebra su 60 cumpleaños. El tono del Gobierno británico es muy conciliador, como expresiones como «seguiremos siendo los mejores amigos y aliados». May incluso aspira a que el nuevo acuerdo comercial entre ambos tenga «mayor alcance y ambición que cualquiera anterior». Por supuesto pretende que la City de Londres, la locomotora económica del Reino Unido, siga teniendo barra libre en Europa, al igual que la industria manufacturera. Merkel: solo se hablará de un nuevo acuerdo cuando esté finalizado el divorcioEl cambio de tono resulta tan notorio que fue interrumpida por las risas de la oposición cuando en su alocución en los Comunes, tras la entrega de la carta, pronunció esta frase: «Ahora más que nunca el mundo necesita de los valores liberales y democráticos de Europa, valores que el Reino Unido comparte». Las negociaciones le gustaría que fuesen «lo más suaves, justas y constructivas posibles». Pero una cosa son las aspiraciones británicas y otra lo que contesten los 27. La UE afronta las negociaciones con la necesidad de mantener un delicadísimo equilibrio. Una ruptura total con un país tan importante como el Reino Unido, quinta economía mundial, la debilita. Pero tolerar que siga disfrutando del club sin pagar sus cuotas ni respetar sus reglas podría animar a otros socios a tomar ese camino artero. El Parlamento Europeo ya dio este miércoles un aviso: el Reino Unido no puede dejar el mercado único y recibir exactamente los mismos beneficios. También recordó, al igual que Tusk, que habrá un finiquito, que deberá pagar por sus compromisos contraídos como socio. Merkel arrojó otro jarro de agua fría sobre la carta británica. Las dos hijas de vicarios ya han chocado antes de que comiencen las negociaciones. «Es necesario acordar los términos de nuestra futura sociedad [con la UE] a la par que nuestra salida», demanda la inglesa. Su par alemana le respondió con un no: solo se hablará de un nuevo acuerdo cuando esté finalizado el divorcio. Ciudadanos comunitarios En el Reino Unido viven 3,2 millones de ciudadanos comunitarios y 900.000 británicos en la Europa continental (308.000 en España) May se ha resistido hasta ahora a garantizar sus derechos de residencia, por lo que la oposición la ha venido acusando de «utilizar a esos ciudadanos como moneda de cambio en las negociaciones». En la carta asegura que desea un acuerdo rápido sobre su situación, «porque para nosotros las personas son lo primero». Irlanda del Norte, que votó Remain y está en una delicada situación desgobierno, preocupa mucho al Gobierno británico, al igual que el pulso abierto de Escocia. May pide en la misiva que la UE no establezca una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, que será el único linde terrestre del Reino Unido con la UE. También anunció en el Parlamento que desea conservar los derechos laborales que ha consagrado la UE y que habrá más competencias en el futuro para Gales, Irlanda del Norte y Escocia. «No hay marcha atrás» Por supuesto su alocución tuvo muchas pinceladas del habitual tono épico y patriótico. «Hoy estamos ante un momento histórico. No hay marcha atrás. El Reino Unido está dejando la UE», comenzó entre vítores de su bancada. Este jueves mismo se presentará el «libro blanco» de la llamada «Gran Ley de Revocación», que convertirá la normativa europea en leyes británicas. Aunque esa reforma no será operativa hasta que se complete el divorcio en marzo de 2019. Una enorme ventaja política para May es que juega sin adversario en los Comunes, por la inoperancia del líder de la oposición. Corbyn, un euroescéptico de quien su propio hermano llegó a decir que había votado Leave, reiteró que el Partido Laborista no pondrá trabas al Brexit. Se limitó a advertir que no permitirá que el Gobierno «convierta el país en un paraíso fiscal de saldo». Más enérgico estuvo Tim Farron, líder del Partido Liberal Demócrata, que enarbola a día de hoy la bandera europeísta. «La carta [a la UE] es una amenaza descarada. Ha mezclado el comercio con la cooperación. Es algo escandaloso». El párrafo de la polémica reza así: «En términos de seguridad, un fracaso a la hora de alcanzar un acuerdo significaría que nuestra lucha contra el crimen y terrorismo se debería debilitada». Toda la prensa británica infiere de esa frase que amenaza con no cooperar en seguridad si no se le da acceso al mercado único. Amber Rudd, la ministra del Interior, lo negó: «No es una amenaza». Por la noche, en una entrevista en la BBC, a May le preguntaron directamente y despejó con una frase ambigua: «Nos gustaría ser capaces de mantener el grado de cooperación en esas materias que tenemos ahora». Arranca el Brexit. Dos años de laberínticas negociaciones y muchísimas dudas. La libra pasó el día con relativo sosiego. Este miércoles por la tarde caía un 0,4% frente al dólar y un 0,1% ante el euro.
www.abc.es | 29/03/17
La carta de May a Donald Tusk en la que le comunica la activación del Artículo 50 del Tratado de Lisboa y el inicio de la salida del Reino Unido de la UE no es espacialmente larga para la importancia del documento. Son 2.200 palabras (para ubicar a los lectores, un poco más que dos terceras de ABC). El tono es de absoluto guante blanco, casi un ruego de que se otorgue al Reino Unido el mejor acuerdo posible con la UE, por el bien de ambos. La misiva tiene cuatro puntos: Principios, Negociaciones Reino Unido-UE, Principios para la discusión y Tareas por delante. En primer apartado arranca explicando los primeros pasos internos en el Reino Unido, que consistirán en la aprobación de una norma que revertirá la Ley de Comunidades Europeas de 1973, que convirtió la legislación comunitaria en obligada en el Reino Unido. Ahora se hará lo contrario, aunque no se aplicara esa revocación de la normativa europea hasta que se complete la salida de la UE. May advierte también que solo habrá un negociador, el Gobierno de Londres, que lo hará en nombre de un único Reino Unido. Un claro aviso doméstico en un momento en que la tensión separatista en Escocia vuelve a ser máxima. Sobre las futuras relaciones de ambos, aspira a una «profunda y especial sociedad con la UE en economía y seguridad». Si no se logra esa aspiración en las negociaciones, advierte que el Reino Unido se tendrá que incorporar como un país más a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que se debilitará «la seguridad contra el crimen y el terrorismo» en el Reino Unido en Europa. «Debemos trabajar juntos para evitar ese desenlace», concluye. Esta frase es muy importante, porque en cierto modo desmonta su polémica bravata de que «es mejor ningún acuerdo con la UE que un mal acuerdo». Como «principios para las conversaciones», pide que se lleven a cabo «con un espíritu respetuoso de cooperación y constructivo». Reconoce también que el Reino Unido perderá influencia, pues su economía se verá afectada por leyes en las que no tendrá voz ni voto. Comunitarios en el Reino Unido Sobre el controvertido tema de los comunitarios afincados en el Reino Unido, que May se había reservado hasta ahora como moneda de cambio para las negociaciones, expresa su deseo de resolver su situación cuanto antes, y también la de los británicos en Europa continental, «porque para nosotros las personas son lo primero». Pide expresamente que no se vuelva a una frontera dura entre Irlanda del Norte e Irlanda y que no se perjudique el proceso de paz. Aboga por comenzar cuanto antes a estudiar las cuestiones técnicas para un nuevo acuerdo comercial, que «debería ser el de mayor alcance y ambición que cualquier otro anterior» y que abarque servicios financieros y redes industriales. Reclama que se mantenga «un ambiente de comercio justo y abierto» y por defender en el mundo «los valores compartidos». Libre comercio y seguridad En el último capítulo, el de «tareas por delante», vuelve a insistir en la necesidad de alcanzar un acuerdo en libre comercio y seguridad, «porque debilitar nuestra cooperación para la prosperidad y la protección de los ciudadanos sería un costoso error». Concluye convencida de que se puede alcanzar un acuerdo en el plazo previsto de dos años. Toda la carta supone un cambio de tono notable respecto a sus proclamas bréxiters, constantes desde que en enero anunció que se inclinaba por un Brexit duro. La misiva de hoy indica que mucha de aquella pirotecnia dialéctica era para calmar a su insaciable bancada eurófoba. A la hora de la verdad, la primera ministra, que al fin y al cabo hizo campaña por la permanencia, aspira a lograr el máximo acceso a la UE que ahora dejan los británicos. La duda es cómo responderá la otra parte a su interesada propuesta, que viene a ser querer disfrutar de todo lo bueno de la UE sin poner dinero ni someterse a sus reglas.
www.abc.es | 29/03/17
El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, ha recibido este miércoles la notificación formal del Gobierno británico (carta íntegra en inglés) para iniciar las negociaciones de su salida del club comunitario, cuyas condiciones deberán pactarse en un plazo máximo de dos años.«Después de nueve meses, Reino Unido lo ha activado», ha anunciado Tusk en las redes sociales. After nine months the UK has delivered. #Brexit— Donald Tusk (@eucopresident) 29 de marzo de 2017Cerca de las dos de la tarde, Donald Tusk compareció mostrando la carta de la primera ministra británica Theresa May en la que esta le comunica formalmente el resultado del referéndum, lo que ha desencadenado la entrada en vigor del artículo 50 del Tratado de Lisboa. «Ya os echamos de menos», empezó diciendo Tusk para recordar que esta «no puede ser una jornada alegre». Tusk hizo una corta alocución parcialmente improvisada en la que dijo que en esencia su mandato y el de la Comisión Europea consiste en defender los intereses de la Unión y «limitar los daños para los ciudadanos». Por lo que se sabe, el proceso ha empezado ya con discrepancias esenciales sobre el proceso a seguir a partir de ahora. En su carta May pide negociar a la vez la salida y el nuevo estatus futuro del Reino Unido, mientras que la UE ha anticipado claramente que quiere eludir esa fórmula y que insistirá en separar los dos capítulos, es decir que primero pretende que se pacte la desconexión efectiva y solo entonces empezará a negociar, cuando Londres sea la capital de un país tercero, la nueva relación que tendrá con la UE. Los británicos por su parte quieren poder intercambiar concesiones en el mecanismo de salida con contrapartidas futuras en su nueva relación y sostienen que «nada está acordado hasta que todo está acordado». Como en todos los divorcios, el dinero es la clave. La cuestión de los compromisos económicos que el Reino Unido ha firmado y que deberá pagar aunque deje la UE estará muy probablemente el centro de los problemas. A partir de ahora empieza una cuenta atrás de dos años en la que los británicos tienen las alas cortadas para hacer mucha presión. Si no ha habido un acuerdo para su salida pactada en 2019, se producirá una salida desordenada y se irán sin acuerdo. Esa sería la peor opción para todos, pero especialmente para los británicos. Donald Trump, muestra la carta que activa el Brexit durante su comparecencia ante los medios- REUTERS Unidad del Reino Unido En el momento de la entrega de la carta, la primera ministra Theresa May se encontraba en el Parlamento, en el que declaró que la activación el Brexit es un momento «histórico» y un «punto sin retorno» para el Reino Unido, que votó por abandonar la Unión Europea (UE) en un referéndum el pasado 23 de junio. A lo que añadió que «vamos a seguir siendo un amigo estrecho y un gran socio de la UE». Ha instado, además, a la «unidad» del país de cara a las negociaciones sobre la salida de la Unión Europea (UE). «Ahora que la decisión ha sido tomada de dejar la UE, es el momento de unirnos», afirmó May en una declaración en la Cámara de los Comunes. Subrayó, sin embargo, que si bien negociará con la Unión Europea (UE) como un «único Reino Unido», tendrá en cuenta «los intereses de todas las regiones», Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales. Theresa May, durante su intervención en la Cámara de los Comunes- AFP Se espera que en 48 horas a partir de este miércoles, probablemente el viernes, Tusk haga público un borrador de «directrices negociadoras», que tendrán en cuenta el contenido y las intenciones expresadas en la carta británica. En las semanas posteriores ese documento será debatido a diferentes niveles (en reuniones de expertos, sherpas y ministros), indicaron a Efe fuentes europeas. Los líderes de los Veintisiete adoptarán las directrices que fijarán los principios básicos de las negociaciones en una cumbre extraordinaria que tendrá lugar el próximo 29 de abril.
www.abc.es | 29/03/17
La campaña del Leave, la primera ministra May y el ala más brexiter de su Gobierno han lanzado una serie de promesas que la realidad comienza ya a desmentir. Estas son las cinco mentiras más notables de los pro Brexit: 1.-La unidad de la nación no peligrará, de hecho se fortalecerá. Falso. El problema territorial es ya el más acusado del Reino Unido, tan grave como el propio Brexit. El Parlamento de Escocia pidió el martes a Westminster un referéndum de independencia. El Gobierno separatista del SNP lo ha impulsado con el pretexto de que en Escocia la Permanencia en la UE se impuso por 62%-38%, mientras que en el conjunto del Reino Unido ganó el Leave por 51,8%-48,1%. Nicola Strurgeon justifica su obsesión independentista diciendo que los escoceses «tienen derecho a elegir entre el Brexit duro tory o la independencia». El Brexit también ha azuzado el problema territorial en Irlanda del Norte, donde la permanencia ganó por 56%-44%. El republicano Sinn Féin, que apoyó el Remain, ha crecido en las elecciones de comienzos de este mes y está a solo un escaño del unionista y brexiter DUP. Irlanda del Norte se encuentra sin Gobierno, sumida en una grave crisis política, y el Número 10 ha reconocido que en los Acuerdos de Paz de Viernes Santo de 1998 existe una cláusula que autoriza un referéndum para la unión de Irlanda del Norte con la República de Irlanda si las encuestas detectan apetito por esa consulta. Conclusión: el Brexit sí amenaza la integridad del Reino Unido. 2.-«Cada semana enviamos a la UE 350 millones de libras que se pueden destinar al NHS [la sanidad pública]». Fue un eslogan famosísimo en la campaña del referéndum de la UE, porque iba impreso en la carrocería del bus rojo con que Boris Johnson recorrió todo el país como paladín del Leave. Hasta los propios brexiters han reconocido que fue una hipérbole. Johnson se equivocó en la cifra, porque no tuvo en cuenta los rembolsos de la UE hacia el Reino Unido. También hizo un trasvase automático de partidas económicas que en la realidad no opera así. Conclusión: el lema más famoso de la triunfal campaña del Leave Boris Johnson era mentira. 3.-«La inmigración bajará de inmediato tras hacernos con el control de nuestras fronteras». El debate de la inmigración, muchas veces con tintes xenófobos; el nacionalismo inglés más desatado y el rechazo de la Inglaterra rezagada al cosmopolitismo de Londres fueron las tres claves de la victoria del Brexit. La campaña del Leave primó la reclamación de acabar con la llegada masiva de inmigrantes, 300.000 al año según las últimas cifras netas, cuando Cameron había prometido en la campaña de las generales de 2015 que no pasarían de cien mil anuales. Pero hoy ya no está tan claro que el Brexit sirva para frenar de inmediato el elevado volumen de inmigrantes. Significativamente, el lunes, en el espacio de audiencia masiva de la BBC «Question Time», el ministro para Salida de la UE, el eurófobo David Davis, reconoció abiertamente que la inmigración no va a caer, que incluso puede seguir subiendo algunos años, y que se seguirá necesitando que lleguen comunitarios para cubrir algunos puestos de trabajo. La aportación de los europeos continentales es medular en la agricultura, la sanidad, la hostelería y los servicios sociales. Conclusión: en contra de lo dicho, el propio Gobierno ya admite que no habrá una caída acusada de las cifras de inmigrantes tras el Brexit. 4.-Los malos pronósticos para la economía por parte de los partidarios del Remain son el «Proyecto miedo». No pasará nada, el Reino Unido se convertirá en un gran líder global del libre comercio. Hoy es evidente que la campaña del Remain, el Gobierno de Cameron y los grandes bancos y organismos económicos internacionales dramatizaron las consecuencias del Brexit. Sus vaticinios han marrado de manera clamorosa. Por ejemplo, se llegó a hablar de un desplome inmediato del FTSE 100, el índice de Londres, y al final ha llegado a alcanzar máximos tras el Brexit. Además el paro está en el 4,8%, el mínimo en once años, con solo 1,6 millones de desempleados. Sin embargo es falso decir que el Brexit ha reforzado económicamente al Reino Unido y que no ha pasado nada. La divisa se ha desplomado (la libra está un 17% por debajo de su valor de antes del Brexit). La inflación sube, lo que castiga especialmente a los menos pudientes. Las tan queridas vacaciones en la Europa sureña, sobre todo en España, se han encarecido mucho. Ha comenzado también el éxodo de grandes ejecutivos de la City. El banco estadounidense Goldman Sachs ha iniciado el traslado a París y Fráncfort de «centenares de empleados». El suizo UBS, el británico HSBC, y los estadounidenses J.P. Morgan, Citigroup, Morgan Stanley y Bank of America han anunciado traslados similares. La City de Londres es el pulmón económico del país, con 450.000 empleos directos. Supone el 3% del PIB nacional, sin contar el movimiento auxiliar que genera. El Brexit amenaza también a la menguante industria fabril británica, sobre todo a las plantas de coches, que ven con preocupación que puedan imponerse aranceles a sus vehículos. Por últimos, tras la revolución thatcheriana el modelo económico británico se basó en atraer capital foráneo de todo el planeta, ofreciendo seguridad jurídica, estabilidad y fiscalidad llevadera. El Brexit ha creado incertidumbre sobre el país y el capital global es asustadizo. El mercado inmobiliario de gran lujo en Londres ya se ha estancado. Conclusión: Los vaticinios agoreros de la campaña del Remain resultaron falsos y exagerados, la economía no se ha despeñado, pero el Leave también falseó la realidad al anunciar más bonaza económica. El Brexit ya está creando problemas. 5.-«Ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo». Controvertida frase de Theresa May, que tras hacer campaña por la permanencia se ha reconvertido al Brexit duro y se declara dispuesta en el peor de los casos a dejar la UE dando un portazo, sin acuerdo alguno, incorporando al país al gravoso régimen arancelario de un país más de la OMC. La frase es falsa, porque abandonar sin ningún tipo de vínculo la mayor zona comercial abierta del mundo, de 500 millones de personas, será muy dañino para la economía británica. Además de renunciar al mercado único, May quiere salir también de la unión aduanera, lo trabará los productos británicos con controles fronterizos. La propia May se contradice cuando recalca que buscará un acuerdo comercial con la UE «lo más profundo posible» para establecer «una nueva forma de sociedad». Su ministro de Economía, Philip Hammond también se ha mostrado hoy convencido de que se alcanzará un buen acuerdo con la UE. Michel Barnier, el jefe negociador en nombre de los 27, ha advertido esta misma semana que una ruptura sin acuerdo alguno sería enormemente lesiva para ambas partes. Los brexiters del Partido Conservador y UKIP, May y los ministros del Leave repiten cada día que con el Brexit el Reino Unido se convertirá ahora en una «Gran Bretaña global», líder del comercio planetario. La paradoja es que el supuesto líder del comercio abierto inicia su singladura rompiendo con sus socios comerciales de hace 43 años. La realidad es que a día de hoy el 44% de las exportaciones británicas van al resto de la UE, mientras que para los 27 el Reino Unido solo les supone el 10% de las suyas. El Reino Unido exporta más a la minúscula Irlanda que a la gigantesca China. Conclusión: Un divorcio sin acuerdo comercial alguno con la UE castigaría mucho al Reino Unido, que vende más a Bélgica (11,2 millones de habitantes) que a la India, su antigua colonia (1.252 millones).
www.abc.es | 29/03/17
La pelea real del Brexit comienza este miércoles. Theresa May enviará esta mañana a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, la carta para la activación del Artículo 50 que iniciará el divorcio. A pesar de su decantación por el Brexit duro y de amenazas como que «es mejor ningún acuerdo que un mal acuerdo», a medida que se acerca la hora de la verdad la premier parece girar al pragmatismo: «Buscaremos una sociedad profunda y especial con la UE», enfatizó este martes, en un encuentro con inversores cataríes. El inicio del proceso de salida, saludado este martes por el eurófobo Farage como «el día en que recuperamos nuestro orgullo y auto respeto», coincide con un grave problema territorial doméstico. Los ex primeros ministros Major y Blair se cansaron de advertir hace nueve meses que el Brexit podría dañar la integridad del Reino Unido. Nadie escuchó a los viejos jarrones chinos, pero tenían razón. El Parlamento Escocés aprobó este martes la petición de una nueva consulta separatista. Además, el Ejecutivo británico ha reconocido que el acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998 contiene una cláusula que permite convocar un referéndum para unir Irlanda del Norte a la República de Irlanda si hay demanda popular de celebrarlo. Irlanda del Norte votó contra el Brexit (56%-44%), está sin Gobierno y esa hipótesis ya no resulta inverosímil. La aventura brexiter, una alarde de nacionalismo inglés, podría acabar convirtiendo al Reino Unido en «Little England». Bruselas también se prepara para los complejos 18 meses de negociaciones. Fuentes comunitarias enviaron este martes una advertencia de última hora a Londres: no habrá acuerdo con la UE si en su carta de hoy May intenta limitar la libre circulación de comunitarios antes de que se complete la salida del Reino Unido, prevista para marzo de 2019. También se espera que Bruselas les presente al final un finiquito de salida de 50.000 millones de euros, cifra que sulfura a los brexiters. «Estoy asustado. Trabajo en una fábrica de coches y el Brexit puede dejarnos sin encargos»A diferencia de la Europa meridional, una grandeza británica es que en los informativos de televisión no impera la tiranía de la piel tersa. David Dimbley, tiene 78 años, ha presentado todas las noches electorales desde 1979 y sigue al frente del «Question Time» de la BBC, programa político con preguntas del público. Su última emisión ha mostrado que el país sigue partido en dos. «Europa nos necesita más que nosotros a ellos. Además en el resto del mundo están deseando hacer acuerdos con nosotros», proclamó entre ovaciones un encorbatado brexiter del público. «Estoy asustado. Trabajo en una fábrica de coches y el Brexit puede dejarnos sin encargos», replicó luego un hombre en camiseta, muy aplaudido también. Es cierto que el Brexit se impuso con claridad (51,8%-48,1%). Pero también es verdad que la permanencia obtuvo 16,1 millones de votos, más que cualquier partido en unas elecciones (Cameron triunfó con 11,3 millones de votos). El «Remain» fue además la opción que triunfó en Londres, entre los jóvenes (70%), entre las clases ilustradas y en Escocia e Irlanda del Norte. Una vez que el Gobierno ha implantado el rodillo de una salida dura, el público europeísta percibe que su voz no cuenta, sensación agudizada por la inoperancia de un Partido Laborista roto y fofo. Ante la dejación de funciones de Corbyn, de alma euroescéptica, la bandera de un Brexit prudente ha quedado en manos de iniciativas como Open Britain, un lobby que une a políticos de todos los partidos y que apoya Blair. Este martes presentaron en Westminster un plan para fiscalizar durante las negociaciones que se cumplen las promesas del Gobierno y la campaña del «Leave». Por ejemplo, se prometió que la salida de la UE reforzaría la unidad nacional, lo cual a día de hoy ya es falso. También se dijo que se conservaría el mismo nivel de acceso comercial al mercado único europeo, algo dudoso. Tampoco se olvida la famosa promesa del bus de campaña de Boris Johnson: «Cada semana enviamos a la UE 350 millones de libras que pueden ir a la sanidad pública». Un lema que los propios brexiters han reconocido como errado. «Ganadores tristes» ABC asistió este martes al acto de Open Britain en el centro de Londres, que reunió a Nicky Morgan, ex ministra de Educación con Cameron, una europeísta cesada por May; Nick Clegg, el liberal que fue vice primer ministro, y el respetado diputado laborista Chris Leslie. «Somos patriotas y queremos lo mejor para nuestro país, pero cada vez hay un agujero mayor entre lo que se le prometió al pueblo británico y lo que está ocurriendo», advirtieron. Morgan destapó que el Gobierno de May no es por dentro tan brexiter como parece, «no puedo dar nombres, pero hay fuertes partidarios del Remain». También reprochó a la premier algo que ya es una obviedad: «La integridad del Reino Unido está hoy amenazada por dejar la UE». Clegg abundó en esa línea -«el tema de Irlanda del Norte es más serio y profundo de lo que la gente aprecia»- e hizo un comentario que arrancó risas: «Nunca se ha visto a unos ganadores tan tristes como estos del Leave. Señal de que no tienen confianza en lo que están haciendo». Este miércoles por la mañana, May hablará en el Parlamento para anunciar la salida. Un ojo estará allí, otro en Bruselas y un tercero, atento a los mercados.
www.abc.es | 29/03/17
Belfast. El gobierno británico dio ayer más tiempo a los principales partidos de Irlanda del Norte para formar un nuevo Ejecutivo de poder compartido, evitando el riesgo de una suspensión por primera vez en una década. La política de Irlanda del Norte ha estado en crisis desde que el partido nacionalista irlandés Sinn Fein se retiró del gobierno en enero. La expiración de un plazo de tres semanas para formar gobierno tras las elecciones del 2 de marzo aumentó los temores de que las instituciones descentralizadas establecidas tras un acuerdo de paz de 1998 puedan colapsar y conllevar a que el poder se revierta al gobierno británico en Londres. La última vez que pasó esto se necesitaron cinco años para restablecer el autogobierno en el Ulster. “Creo que pueden contar con unas semanas más para solucionar las cosas”, dijo James Brokenshire, secretario de Estado británico para Irlanda del Norte, poco después de que expiró el plazo. Los partidos de Irlanda del Norte tenían que acordar un nuevo gobierno de poder compartido, pero no lo lograron debido a las profundas divisiones entre los dos principales: uno nacionalista y otro unionista. El fracaso prolonga un periodo de parálisis política cuando Reino Unido comienza las conversaciones para abandonar la Unión Europea, lo cual determinará el futuro económico y político de Irlanda del Norte. Tanto el gobierno británico como el irlandés han dicho que se oponen a que la toma de decisiones vuelva a Londres, algo que no ocurre desde 2007.
www.jornada.unam.mx | 28/03/17
Llega el día D del Brexit. El miércoles Theresa May activará el artículo 50 con una carta a Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo. Comenzará la salida de la UE, que dará pie a unas negociaciones de divorcio de 18 meses. Los brexiters lo celebran como «el Día de la Independencia». Pero lo cierto es que la aventura nacionalista y más bien xenófoba que fue el Brexit ha desatado a su vez tensiones territoriales en Escocia e Irlanda del Norte, que votaron por la permanencia. Irlanda del Norte se encuentra sin Gobierno, con los republicanos del Sinn Féin y los unionistas del DUP incapaces de ponerse de acuerdo. Más tensión todavía genera Escocia, cuyo parlamento de Holyrood aprobará hoy la petición a Westminster de un segundo referéndum de independencia. El Reino Unido, con 64,1 millones de habitantes, lo componen cuatro naciones. Dos votaron Leave (Gales e Inglaterra) y dos Remain (Escocia e Irlanda del Norte) En realidad la locomotora y el poder fáctico del país es Inglaterra, que cuenta con Londres y con 53,1 millones de habitantes. Pero antes de activar el Brexit, May ha hecho una gira por las otras tres naciones, que ha concluído este lunes en lo que es su avispero: el pulso escocés. El viaje resultó infructuoso. May amenazó a Sturgeon en un discurso matinal antes de verla, que fue un gran canto patriótico al unionismo: «Nunca permitiré un Reino Unido más flojo o más débil». También le advirtió que no admitirá una consulta separatista mientras duren las negociaciones con la UE, porque debilitaría el esfuerzo negociador británico. Pero la primera ministra escocesa no se dio por enterada. Es más, salió de su entrevista con May proclamando que las exigencias de Londres se adaptan perfectamente a su pretensión de celebrar un referéndum separatista entre el otoño del año que viene y la primavera de 2019. El argumento de la líder separatista es que la negociación del Brexit estará completa en las fechas que ella maneja para la consulta, con lo cual queda sin sentido la objeción de May: «Se hace muy difícil que pueda plantear una oposición racional a las fechas que le he planteado». Lo que omite Sturgeon es que si May aceptase ya el referéndum se abriría de facto la precampaña y Londres tendría dos frentes abiertos, a cual más duro. A diferencia del mal estilo de los separatistas catalanes, el nacionalismo escocés guarda las formas institucionales y observa los cauces legales. Al inicio de su encuentro en Glasgow, el primero desde que Sturgeon lanzó su pulso, ambas posaron sonrientes. Sus portavoces aseguraron que su reunión fue «cordial» y «de negocios». Llamó la atención la modestia de la estancia hotelera en la que se encontraron y el hecho de que no lo hiciesen en unas cercanas instalaciones del Gobierno escocés. Sturgeon reprocha a May que haya ignorado a Escocia en el proceso de salida, lo cual es cierto, pues el Número 10 ha elegido el Brexit duro y para nada ha tenido en cuenta la sensibilidad de Escocia (o de Londres, donde también ganó el Remain). Por su parte May promete que intentará construir «una nueva forma de sociedad con Europa» y repite una y otra vez que estamos ante los albores de una «Gran Bretaña global», cuya génesis curiosamente consiste en romper con sus socios desde hace 43 años, a los que vende el 41% de sus exportaciones. «Mi visión es muy simple y no voy a cambiarla. Ahora no es el momento de un segundo referéndum de independencia», zanjó May antes de ver a Sturgeon. Pero el miércoles Holyrood enviará a Westminster su solicitud y es muy complicado que con los acuerdos constitucionales británicos May no acabe admitiendo una consulta que intentará aplazar al máximo.
www.abc.es | 27/03/17
Las negociaciones para formar Gobierno en Irlanda del Norte han quedado rotas a solo unas horas para que expire el plazo dado por Londres para alcanzarlo, que concluye a las cuatro de la tarde de este lunes (cinco en España). Los acuerdos de paz del Viernes Santo de 1998, que pusieron fin al sangriento conflicto norirlandés, obligan a que el ejecutivo local esté formado por una coalición de unionistas y republicanos. Pero el partido nacionalista Sinn Féin se levantó el domingo de las negociaciones con el unionista DUP, celebradas en el castillo de Stormont, sede del Gobierno. El Gobierno británico tiene ahora dos opciones: convocar unas nuevas elecciones anticipadas, aunque se acaban de celebrar unas el pasado 2 de marzo, o ganar tiempo de algún modo para intentar que los dos partidos antagonistas alcancen un acuerdo. Mientras tanto, los funcionarios se harán cargo de que siga funcionando la maquinaria gubernamental. Las elecciones anticipadas de comienzos de este mes se celebraron tras la dimisión en enero del vice primer ministro republicano, Martin McGuiness, un antiguo terrorista reconvertido en hombre de paz, muy enfermo y fallecido hace dos semanas con 66 años. McGuiness dejó el ejecutivo en protesta por un caso de primas en las energías renovables que a su juicio implicaba a la primera ministra, Arlene Foster, de DUP. Foster se resistía a una comisión de investigación del escándalo conocido como «ash for cash», dinero por cenizas. En los comicios, los nacionalistas, liderados ahora allí por Michelle O’Neill, aunque quien manda de verdad es el veterano Gerry Adams, obtuvieron un excelente resultado y el Sinn Féin pasó de estar a diez escaños de DUP a quedarse a solo uno. En las fallidas negociaciones, DUP ha acusado al Sinn Féin de hacer juegos políticos a riesgo de dañar la estabilidad de Irlanda del Norte. Por su parte los republicanos advierten que nada volverá a ser como antes: «DUP vive en el paraíso de los locos si cree que puede volver sin más al Gobierno». Michelle O’Neill, la nueva líder de Sinn Féin en Irlanda del Norte, remarca que no admitirá un Gobierno con Foster de primera ministra. Pero quien mueve los hilos del nacionalismo, Gerry Adams, ha matizado que lo importante es alcanzar un acuerdo global y que luego se hablará de Foster. El escollo de los años de terrorismo Los temas que en realidad separan a los dos partidos son la revisión de los años de violencia en el Ulster, conocidos eufemísticamente como la etapa de «Los Problemas», y el reconocimiento del gaélico. DUP acusa al Sinn Féin de hacer hincapié en los daños cometidos por el Ejército británico, en lugar de en los de los paramilitares de ambos bandos, que según las cifras causaron la mayoría de las muertes. En el caso del gaélico, como tantas veces el nacionalismo quiere imponer por motivos ideológicos una lengua que en realidad casi no se utiliza allí. De los 1,8 millones de habitantes que tiene Irlanda del Norte, solo 4.130 (0,2% de la población) emplean el irlandés como primer idioma de uso diario. El número de quienes son capaces de hablar algo en él se queda en un 6,5%. Hoy estaba prevista una sesión parlamentaria para formar el nuevo Gobierno. Pero a la vista de la ruptura de las conversaciones se cree que se aplazará.
www.abc.es | 27/03/17
El ministro de Reino Unido para Irlanda del Norte, James Brokenshire, deberá decidir si da más tiempo a los partidos regionales para formar gobierno, recupera tal poder para las autoridades británicas o convoca nuevas elecciones, tras el fracaso de las negociaciones.
www.europapress.es | 27/03/17
El partido nacionalista irlandés Sinn Féin ha anunciado que da por rotas las negociaciones para la formación de un gobierno de coalición con los unionistas en Irlanda del Norte a menos de 24 horas de que se cumpla el plazo establecido y por tanto se abre la posibilidad de que se convoquen nuevas elecciones. «Este proceso de negociaciones ha agotado su recorrido. El Sinn Féin no va a apoyar mañana ningún nombramiento para portavoz del Ejecutivo», ha apuntado desde Belfast la líder del Sinn Féin en Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, según recoge la prensa norirlandesa. El portavoz del Ejecutivo es el vice ministro principal, contemplado como pieza clave del autogobierno norirlandés según los Acuerdos del Viernes Santo que pusieron fin a décadas de conflicto armado. Con esta negativa se podría llegar a las 16.00 horas del lunes, fecha límite para la consecución de gobierno. A partir de ese momento, el Gobierno británico podría convocar nuevas elecciones en Irlanda del Norte como las del pasado 2 de marzo, en las que el Partido Unionista Democrático (DUP, 29,2 por ciento) se impuso al Sinn Féin (24 por ciento). Por el momento la líder del DUP, Arlene Foster, ha expresado su disposición a seguir negociando, aunque reconoce que «hay poca base para creer que el Sinn Féin quiera lograr un acuerdo», según declaraciones recogidas por la BBC. Caída del gobierno de coalición Las elecciones se convocaron de forma anticipada tras la dimisión el pasado 9 de enero del vice ministro principal, el histórico líder del IRA y del Sinn Féin Martin McGuinness, fallecido el 21 de marzo. McGuinness dimitió en protesta por la decisión de la ministra principal Arlene Foster de no apartarse del cargo para facilitar la investigación sobre un polémico programa energético. El Sinn Féin considera que el Incentivo para la Calefacción Renovable (RHI, por sus siglas en inglés) ha costado a los contribuyentes cientos de millones de libras de forma irresponsable. La dimisión de McGuiness supuso automáticamente la destitución de Foster -aunque retuvo ciertas competencias- conforme a lo recogido en los protocolos conjuntos del acuerdo de coalición entre republicanos y unionistas. Tras la dimisión, el ministro británico para Irlanda del Norte convocó elecciones anticipadas. En los comicios, DUP y Sinn Féin se confirmaron como los principales partidos, pero el DUP perdió parte de su apoyo y el Sin Féinn creció significativamente y quedó solo un escaño por detrás de los unionistas.
www.abc.es | 27/03/17
El partido nacionalista irlandés Sinn Féin ha anunciado que da por rotas las negociaciones para la formación de un gobierno de coalición con los unionistas en Irlanda del Norte a menos de 24 horas de que se cumpla el plazo establecido y por tanto se abre la posibilidad de que se convoquen nuevas elecciones.
www.europapress.es | 26/03/17
Se fue John Banville (Wexford, 1945) al son de «La guitarra azul» y, fiel a su cita, reaparece Benjamin Black, estilizado traje de etiqueta negra que el irlandés desempolva casi cada verano para seguir los pasos de Quirke, el patólogo forense que deambula por el Dublín de los años 50 intentando descubrir porqué los vivos son aún más extraños que los muertos. En esta ocasión, y bajo el muy revelador título de «Las sombras de Quirke» (Alfaguara), el tándem Banville-Black sigue hurgando en la herida y conduce a Quirke hasta a un extraño caso de suicidio que reactivará los recuerdos más escabrosos de su infancia en un orfanato de Carricklea. Así que, con Black firmando nuevo libro pero Banville haciéndole el trabajo sucio de dar la cara, el irlandés pasó por el festival Kosmopolis para seguir ahondando en esa dualidad literaria que le acompaña donde quiera que vaya. —¿A qué se dedica John Banville cuando Benjamin Black está de gira? —En realidad, ni Banville ni Black existen; dejan de hacerlo en cuanto me levanto de mi escritorio. Mientras lo digo, me doy cuenta de lo extraño que suena, pero contar historias para adultos es un fenómeno extraño. —Cada vez que es Banville quien saca novela, se suele decir que regresa la literatura en mayúsculas. ¿Está de acuerdo? —Tampoco me gusta la noción de género. La novela negra también es novela. Pero sí que es difícil conseguir una obra de arte haciendo thriller, porque tienes que someterte a los clichés. Quizá por eso lo interesante es encontrar maneras nuevas de contar esos tópicos. Cuando empecé a leer, quien escribía este tipo de historias eran mujeres con abrigos de pieles y el corazón lleno de crímenes. Siempre me sorprendió que la víctima no tuviera mayor importancia. —¿Esos clichés no tienen algo de liberador? Saber que hay unos raíles que marcan el camino puede resultar de ayuda. —Como decía Stravinsky, «nunca soy tan libre como cuando obedezco las normas». Y la vida en sí es un cliché. No hay nada nuevo sobre lo que escribir. Pero sí que un día me gustaría escribir una novela negra con un héroe felizmente casado, con tres hijos y que no beba;una persona normal. —Eso sí que sería romper clichés. —¿Verdad? Creo que debería hacerlo. —¿Significa esto que Quirke tiene fecha de caducidad? —No creo. Tampoco esperaba que fuese a enamorarse de una mujer tan interesante, como en este libro. Lo que ocurre es que cada vez que termino un libro de la serie me digo «se acabó, nunca más», pero luego me empiezo a interesar otra vez por los personajes y a preguntarme qué les pasará. En realidad, escribir es una actividad sumamente infantil; es inventarse historias. Quizá por eso al menos una vez cada día levanto la vista del escritorio y me pregunto: «¿pero qué haces? ¿no tendrías que llevar una vida normal de adulto?» —Pero con una vida de adulto sólo podría ser una persona. —Nadie es una sola persona. Eso sólo es una resaca que nos queda de la religión, la idea de que tenemos una lucecita dentro que brilla con la intensidad de un santuario. Eso no existe. Sería aburridísimo si todo el mundo fuese sólo de una manera. —¿Qué tiene la Irlanda de los años cincuenta que no encuentra en la actual? —Es un país completamente diferente. Otro mundo. El país en el que crecí no existe. Escribir entonces era muy difícil: los libros más inocentes estaban prohibidos y la mayoría de los grandes escritores se marcharon: Beckett, Joyce, Wilde… Tuvieron que irse porque la vida intelectual estaba muy acotada. —¿Y un personaje como Quirke podría existir hoy en día? —Quizá en la Irlanda rural. Estoy seguro de que en algún pueblecito hay un abogado que no para de beber y es profundamente infeliz. —Da la sensación de que su manera de entender la escritura y la creación está muy conectada con la infancia. —Baudelaire decía que el genio consistía en ser capaz de dominar la infancia a voluntad, y eso se aplica a cualquier artista. Mira a Picasso: a los quince años podía dibujar como Rafael y tuvo que aprender a dibujar como un niño. Contar historias es infantil, es lo que hacen los niños, y todos los adultos son niños a la hora de irse a la cama. —¿Entonces prefiere contar historias o que se las cuenten? —Adoro leer, me quedo maravillado por lo que significa un libro, pero siempre he hecho reseñas de libros y he perdido la capacidad de leer inocentemente, incluso de aquellos de los que no tengo que escribir. —¿Cómo se ve desde Irlanda la situación política de sus vecinos ingleses? —El Brexit es un desastre. Tenía esperanza de llegar a ver en vida los Estados Unidos de Europa, pero va a ser que no. Ante eso, lo que podemos hacer los escritores es seguir manteniendo puro el lenguaje . Nabokov decía que los tiranos aman el lenguaje descuidado e impreciso, así que si tenemos alguna tarea pública es mantener el lenguaje rico, no dejar que muera. —¿Qué ocurre ahora con Banville? ¿Ya está manos a la obra? —Acabo de terminar la secuela de «Retrato de una dama», de Henry James. Una locura. Los críticos me van a destrozar. —¿Envidia quizá de cuando Black se metió en el pellejo de Chandler? —No, siempre he pensado que «Retrato de una dama» es medio libro, y James incluso pensó en una segunda parte, así que me he encargado yo. Qué arrogancia, ¿verdad?
www.abc.es | 26/03/17
El primer ministro irlandés, Enda Kenny, ha planteado la posibilidad de dar más tiempo a los partidos políticos de Irlanda del Norte para sellar un acuerdo de gobierno, ante el temor de que no se hayan dado avances suficientes antes de que expire el actual plazo límite, fijado para el 27 de marzo.
www.europapress.es | 21/03/17

Martin McGuinness, que pasó de comandante del IRA en Irlanda del Norte a liderar el proceso de paz en la provincia británica, murió a los 66 años, anunció su partido, el Sinn Féin. "Con gran pesar e inmensa tristeza acabamos de conocer la muerte de nuestro camarada Martin McGuinness, fallecido en Derry durante la noche. Los que lo conocen le echarán muchísimo de menos", dijo el partido republicano en su página web.

Según varios medios, el político falleció por una enfermedad de corazón que le había apartado de la política en los últimos meses.

Junto a Gerry Adams, McGuinness fue la cara visible de los republicanos en el proceso que desembocó en los acuerdos de paz de Viernes Santo de 1998, que pusieron fin a tres décadas de un conflicto abierto entre los católicos leales a Dublín y los protestantes leales a Londres que dejó más de 3 mil 500 muertos.

La mayoría de reacciones a su muerte destacaron su conversión al proceso de paz, que le llevó a congeniar con viejos enemigos acérrimos como la reina de Inglaterra, Isabel II, con quien se reunió en al menos un par de ocasiones, y el reverendo unionista Ian Paisley, que fue su primer jefe de gobierno.

"Aunque nunca podré aprobar el camino que tomó en la primera parte de su vida, Martin McGuinness acabó jugando un papel determinante en alejar de la violencia al movimiento republicano", dijo la primera ministra británica Theresa May en un comunicado.

"Sea cual sea el pasado de Martin McGuinness, creo que hoy no es inapropiado recordar lo que hizo por la paz", dijo Tony Blair, primer ministro en la época de los acuerdos de paz.Colin Parry, cuyo hijo de 12 años murió en un atentado del IRA en la ciudad inglesa de Warrington, en 1993, dijo que nunca podrá perdonar a la organización armada pero alabó el "anhelo de paz" de McGuinness.

Fue "un hombre valiente, que asumió riesgos" ante la línea dura del movimiento republicano, dijo Parry, según el diario The Guardian.

"Lo que importa no es como empiezas tu vida, sino como la acabas", dijo a la BBC Ian Paisley, el hijo del reverendo unionista y también político.

McGuinness era número dos del IRA en Derry cuando se produjo uno de los episodios más amargos del conflicto, el "Bloody Sunday", Domingo Sangriento, el 30 de enero de 1972, cuando 13 manifestantes murieron por disparos del ejército británico.

Ex viceprimer ministro de la provincia entre 2007 y 2017, Martin McGuinness dimitió en protesta por las sospechas de corrupción que pesaban sobre la jefa de gobierno, Arlene Foster, del Partido Democrático Unionista (DUP), lo que llevó a nuevas elecciones regionales.

En virtud de los acuerdos de paz, el primer partido de cada comunidad, en este caso el DUP y el Sinn Fein, estaban obligados a gobernar en coalición.

"Era un republicano apasionado que trabajó sin descanso por la paz y la reconciliación y por la reunificación de su país. Pero ante todo quería a su familia y a la gente de Derry, de la que estaba muy orgulloso", dijo Gerry Adams, jefe y líder histórico del Sinn Féin.

www.prensa.com | 21/03/17
Martin McGuinness, fallecido en la madrugada de este martes a causa de una afección cardiaca, lo ha sido todo en Irlanda del Norte. Histórico líder del Ejército Republicano Irlandés (IRA), fue clave en las negociaciones que alumbraron los Acuerdos del Viernes Santo y hasta hace poco formó parte del Gobierno de la región británica.
www.europapress.es | 21/03/17
Los principales líderes políticos de Reino Unido han expresado sus condolencias por la muerte de Martin McGuinness, excomandante del IRA pero también ex viceministro principal, al que han descrito en su mayoría como uno de los artífices de la paz en Irlanda del Norte. McGuinness ha muerto en la madrugada de este martes en su localidad natal, Derry, a los 66 años de edad a causa de una afección cardíaca que el pasado enero le obligó a retirarse de la política, tras casi dos décadas. Uno de los primeros en reaccionar a la noticia ha sido Kyle Paisley, hijo del histórico líder del Partido Democrático Unionista (DUP) Ian Paisley, con quien McGuinness compartió gobierno en Irlanda del Norte e incluso llegó a forjar una inusitada amistad pese a ser rivales políticos. «Muy triste por la muerte de Martin McGuinness», ha escrito Paisley en su cuenta oficial de Twitter. «Recuerdo con placer el importante año que él y mi padre compartieron en el Gobierno y el gran trabajo que hicieron juntos», ha añadido. La actual dirigente del DUP, Arlene Foster, también ha puesto en valor la «significativa contribución» que McGuinness hizo al proceso de paz en Irlanda del Norte. «La historia recordará las diferentes visiones y opiniones sobre el papel de Martin McGuinness (...) pero ayudó a construir la paz que hoy disfrutamos», ha recalcado. Foster ha enfatizado igualmente la participación de McGuinness en la política moderna de la región británica. «Fue viceministro principal durante casi una década y fue clave para llevar al movimiento republicano hacia una posición pacífica y democrática», ha dicho. «Aunque nuestros diferentes recorridos y experiencias vitales significan que inevitablemente hay mucho que nos separa, compartimos el profundo deseo de ver a las instituciones trabajando para conseguir resultados positivos para todo el mundo», ha afirmado Foster. Entre las filas opositoras, destaca también la valoración del ex líder laborista Alastair Campbell, que le ha definido como «un gran hombre». «Algunos nunca olvidaremos su pasado, pero sin él la paz no habría sido posible», ha subrayado en Twitter. «Amigo y camarada» Su partido político, el Sinn Féin, ha despedido «con gran pesar y tristeza» al que fuera su líder, «amigo y camarada». «Todos los que le conocíamos le echaremos profundamente de menos», ha sostenido en un breve comunicado. Por su parte, el presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, ha señalado la «determinación, dignidad y humildad» mostradas por McGuiness «durante toda su vida», que «no han sido diferentes durante la corta enfermedad» que ha sufrido. «Era un apasionado republicano que trabajó incansablemente por la paz y la reconciliación y por la reunificación de su país pero que, sobre todo, quería a su familia y al pueblo de Derry y estaba inmensamente orgulloso de ambos», ha indicado. «En nombre de todos los republicanos en cualquier parte, expresamos nuestras condolencias a Bernie, Fiachra, Emmet, Fionnuala y Grainne, a sus nietos y a la extensa familia McGuinness», ha añadido el líder norirlandés. La sucesora de McGuinness como cabeza del Sinn Féin en Stormont, Michelle O'Neill, también ha rendido tributo a su figura. «Mi corazón está roto. Hemos perdido a una leyenda, a un hombre gigante. Estoy muy orgullosa de que fuera mi amigo y mi mentor», ha escrito en dicha red social. «Decisivo papel» Desde Londres, la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha destacado el «decisivo papel» que McGuinness jugó para pacificar la región británica, a pesar «del camino que tomó en la primera parte de su vida» como comandante del IRA. May ha enfatizado que, con esta importante decisión, McGuinness «hizo una contribución histórica al extraordinario viaje que Irlanda del Norte emprendió desde el conflicto armado hasta la paz», que culminó con los Acuerdos de Viernes Santo. El ex primer ministro Tony Blair, con quien McGuinness firmó la paz, ha mencionado «el amargo legado de la guerra» dejado por el político republicano, al tiempo que ha reconocido que «no podría haber acabado sin su liderazgo, valentía y calmada insistencia». «Crecí viendo y escuchando cosas sobre Martin McGuinness como importante miembro del IRA, implicado en la lucha armada y conocí al Martin McGuinness que dejó a un lado esta lucha armada para hacer la paz», ha dicho Blair. «Cobarde» En un tono mucho más crítico se ha pronunciado al ex ministro británico Norman Tebbit, cuya mujer quedó paralítica por una bomba colocada por el IRA en 1984. «Fue un cobarde que se presentó como un hombre de paz una vez que fue derrotado», ha dicho en declaraciones a la emisora local LBC.
www.abc.es | 21/03/17
De excomandante del IRA a viceministro principal norirlandés, el republicano Martin McGuinness, fallecido hoy, había anunciado recientemente que abandonaba la política por motivos de salud y encarnaba mejor que nadie el largo viaje del nacionalismo radical irlandés hacia la paz. Durante ese trayecto, pasó de liderar una organización terrorista empeñada en acabar a través de la violencia con la presencia del Reino Unido en Irlanda del Norte a darse un apretón de manos con la reina Isabel II en Belfast en 2012 o cenar con ella en el Castillo de Windsor dos años después. «Estoy muy, muy orgulloso de ello», dijo McGuinness en 1973 al ser condenado por pertenencia al ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), lo que confirmó, sin rubor, 28 años después, cuando confesó que había sido el «número dos« de la banda el 30 de enero de 1972, el año del denominado «Domingo Sangriento» en Derry. Con la voz quebrada por la emoción, vino a decir lo mismo en 2007 durante una conferencia especial del Sinn Féin, brazo político del IRA, aunque en esa ocasión tiró de sus credenciales republicanas para pedir a sus correligionarios que aceptasen, por primera vez en su historia, la autoridad de la Policía y la Justicia norirlandesas. Era el final del trayecto para una organización que causó casi 2.000 muertos en las más de tres décadas de conflicto armado en la isla de Irlanda y el Reino Unido. Meses después, el Sinn Fein volvía a entrar en el Gobierno norirlandés de poder compartido entre católicos y protestantes, aunque, en esta ocasión, junto al mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) del ya fallecido reverendo Ian Paisley. Cuando en 2009 el IRA de Continuidad, una facción disidente del IRA, asesinó a un policía norirlandés y McGuinness llegó a calificar a los pistoleros, republicanos como él, de «traidores», una declaración que sorprendió tanto a la comunidad católica como a la protestante. Casado y padre de cuatro hijos, Martin McGuinness nació en 1952 en el Bogside, el barrio católico de Derry (Irlanda del Norte), e ingresó en el IRA en 1969, condición que no le impidió iniciar en 1972 negociaciones secretas con el Gobierno británico para lograr un alto el fuego definitivo del grupo armado, que llegaría en 1997. A diferencia del presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, McGuinness no proviene de una familia republicana, pero se unió al movimiento motivado por la brutal respuesta que recibieron los grupos pro derechos civiles a manos de las fuerzas de seguridad a finales de la década de los años 60. Política y violencia Su habilidad política y su carisma entre los voluntarios del IRA le convirtieron pronto en uno de los máximos exponentes de la doble estrategia de la «urna y el rifle»: la mezcla de política y violencia como única vía para la reunificación de la isla. Cuentan sus biógrafos que, cuando ya era una figura política destacada, alojó en una ocasión a una unidad del IRA en fuga en el fronterizo condado irlandés de Donegal, después de que Adams se negase a hacerlo. No obstante, su reputación como estratega político y militar choca con controvertidas decisiones que tomó en momentos clave para el secreto proceso de paz, antes de la firma del acuerdo del Viernes Santo (1998), cuando el IRA todavía ejercía considerable influencia sobre el Sinn Fein y no al revés. A los ojos de varios observadores, sus iniciativas llevaron a la organización paramilitar a un callejón en el que la única salida ha sido la vía democrática y pacífica. En 1997 fue elegido diputado en la Cámara de los Comunes, puesto para el que sería reelegido en 2001, 2004 y 2010, mientras en 1998 logró un escaño en la Asamblea norirlandesa, que ha mantenido hasta las elecciones autonómicas del pasado mayo. Ministro de Educación Tras la breve restauración de la autonomía norirlandesa, entre 1999 y 2002, McGuinness sirvió como ministro de Educación en el Gobierno de poder compartido entre católicos y protestantes. Y en 2007 le llegó el turno de regir los destinos de la provincia junto a su eterno enemigo, Ian Paisley, con quien llegó a mantener una cálida relación profesional y personal, lo que les valió el apodo de los «Hermanos Risitas» y molestó a no pocos unionistas. Con el sucesor del reverendo en el Gobierno y en el DUP, Peter Robinson, no existió el mismo «feeling» y las tensiones entre sus respectivos partidos desde 2011 han marcado su convivencia en el Ejecutivo, hasta provocar la dimisión de McGuinness el pasado 9 de enero. El «número dos» del Sinn Féin abandonó el cargo de viceministro principal en protesta por la gestión de un escándalo financiero detectado en la política de energías alternativas del Gobierno norirlandés, encabezado por la actual líder del DUP, Arlene Foster. El partido republicano Sinn Fein difundió hoy un comunicado en el que «con profundo pesar y tristeza» informaba de la muerte «de nuestro amigo y camarada Martin McGuinness, que falleció en la madrugada en Derry (Irlanda del Norte)».
www.abc.es | 21/03/17
La extraordinaria pirueta de la vida de Martin McGuinness, fallecido este martes a los 66 años en su Derry Natal, puede resumirse recordando que en 1973 fue detenido en un coche con armas y explosivos del IRA y 36 años después daba la mano en Belfast a la Reina Isabel II entre sonrisas de ambos. Fue un dirigente duro del IRA que supo ver que el terrorismo tenía que dejar paso a la paz y resultó clave en los Acuerdos de Viernes Santo de 1998. «Mi guerra se ha acabado. Mi trabajo como líder político es evitar esa guerra y me apasiona», solía decir, reconvertido ya en vice primer ministro de Irlanda del Norte, cargo que ocupó desde 2007 hasta el pasado enero. McGuinness abandonó el Gobierno de coalición con el partido unionista DUP a comienzos de año, al no avenirse la primera ministra Arlene Foster a permitir una investigación sobre las supuestas irregularidades cometidas por ella en un programa de ayudas a las renovables. El escándalo es conocido como “cash for ash” (dinero por ceniza). La dimisión provocó la convocatoria de elecciones anticipadas, en las que el Sinn Féin creció y se quedó a solo un escaño de DUP. McGuinness estaba ya muy enfermo. Sufría una dolencia rara, amiloidosis, que le afectaba al corazón y los riñones. Ha muerto poco después de un nuevo ingreso en el hospital y deja mujer, Berdardette, con la que se había casado en 1974, y cuatro hijos, dos mujeres y dos varones. Theresa May lo ha despedido con un mensaje ambivalente. Recuerda su “significativa contribución al frágil y precioso Gobierno compartido” de Irlanda del Norte, pero también su pasado violento. “Aunque yo nunca podré condonar el camino que tomó en la parte temprana de su vida, Martin MacGuinness finalmente jugó un papel definitivo en sacar al movimiento republicano de la violencia. Haciendo eso, dejó una contribución esencial e histórica en el extraordinario viaje de Irlanda del Norte del conflicto a la paz”. Gerry Adams, su compañero de filas, jefe y amigo, ha destacado que “mostró siempre una gran determinación, dignidad y humildad, también en la enfermedad”. En sus últimos años, McGuinness cultivaba la imagen de un abuelo amable, profundo creyente católico, aficionado al ajedrez, la pesca y a jugar con sus nietos. Un hombre frugal, que nunca bebió ni fumó (en parte porque formaba parte de una asociación católica pro temperancia, Pioneer, pero también porque de joven llegó a la conclusión de que esos hábitos podían debilitarlo en los interrogatorios de las fuerzas británicas). Pero su perfil no se agota ahí, se da por probado que fue uno de los cinco jefes del IRA en los días tempranos de un conflicto que entre 1969 y 1998 costó 3.592 vidas en Irlanda del Norte. McGuinness, en su juventud un hombre de rostro redondo y afable y llamativo pelo rubio rizado, fue detenido dos veces a comienzos de los setenta, ambas con cortas condenas. En 1973 fue sorprendido con un coche que llevaba armas y explosivos del IRA y recibió una condena de seis meses de cárcel. Visitó mucho menos la prisión que su compañero Adams, que se pasó los setenta entrando y saliendo. Pronto mostró que tenía cabeza y miras para ser algo más que un terrorista. Con solo 22 años ya formó parte junto a Adams de la delegación que viajó en secreto a Londres para tantear un alto el fuego. Los agentes del MI5 lo describieron como “un hombre serio con visión estratégica”. Paso a la política Formalmente dejó el IRA en 1974 para incorporarse en su rama política, el Sinn Féin. Pero ahí lleva una de las partes más espinosas de su biografía. Muchos investigadores del conflicto, conocido en el mundo anglosajón con el eufemismo de “The Troubles” (los problemas), sostienen que todavía formaba parte del mando militar del IRA cuando lanzó una mortífera oleada de atentados en los años ochenta, incluido el intento de asesinato de Margaret Thatcher en un hotel de Brighton. También se le ha relacionado con la bomba de Enniskillen, que provocó once muertos. Siempre se desvinculó de esas acciones violentas de manera enfática y también de la acusación de que estaba presente en el interrogatorio de un colaborador del IRA al que el grupo terrorista mató de un tiro en la cabeza. James Martin Pacelli McGuinnes había nacido en las afueras de Derry, en el Norte de Irlanda, el 23 de mayo de 1950, hijo de un empleado de una fundición, en una familia de una gran piedad católica y sin intereses políticos. El nombre intermedio de Pacelli se lo pusieron por el papa de ese apellido, Pío XII. Sostenía que se integró al IRA por el Bloody Sunday y otros abusos violentos y discriminatorios a cargo de los protestantes y las tropas unionistas que vivió en su ciudad natal. De un modo un tanto forzado comparaba su lucha con la de los negros de Soweto. El que algún día sería ministro de Educación de Irlanda del Norte apenas tenía estudios. Dejó la escuela a los 15 años tras fallar en los exámenes 11-Plus y comenzó a trabajar, primero como mozo de un taller mecánico y después en una carnicería. Pero pronto el IRA se convirtió en toda su vida. El Acuerdo de Paz de 1998, en el que McGuinnes tuvo una importante contribución, establece que el Gobierno de Irlanda del Norte debe formarlo una coalición de unionistas y republicanos. Esa fórmula lo convirtió en vice primer ministro en 2007, cargo que ocupó hasta enero. Debutó formando una pareja insólita con el primer ministro Ian Paisley, un fiero unionista de verbo flamígero. Nadie daba una libra por aquel dúo de Gobierno: el ex terrorista del IRA y el reverendo volcánicamente antirrepublicano. Pero sorprendieron entendiéndose bien y hasta acabaron siendo amigos. Se ganaron el apodo de los “Chukle Brothers”, una popular pareja de cómicos de la BBC, debido a su constante intercambio de chanzas y risas. Posteriormente, McGuinnes sirvió con otros dos primeros ministros de DUP, Peter Robinson y Arlene Foster, con la que rompió en enero por la corrupción en las renovables y también forzado por su mala salud, que anticipaba el pronto final que ahora ha llegado. En 1979, el IRA llevó a cabo uno de sus atentados más simbólicos y sonados. La colocación de la bomba que mató en su barca de pesca a Lord Mountbatten, tío de la Reina y preceptor del príncipe Carlos, y a varios acompañantes. También asesinó a 18 soldados británicos en la inmediata emboscada de Warrenpoint. Siempre se ha debatido si Adams y McGuinness estuvieron tras la orden de aquel ataque. Adams de hecho llegó a ser arrestado e interrogado como sospechoso. Como siempre, McGuinness negó todo conocimiento. Aquel atentado acrecienta el enorme simbolismo del encuentro en Belfast en 2012, cuando Isabel II y el antiguo terrorista se dieron la mano con sonrisas de ambas partes. “Admiro su coraje por reunirse conmigo, porque sabe que he estado enfrentado a sus soldados, pero ambos estamos preparados para situarnos por encima de eso”, declaró McGuinnes, con la retórica habitual en este tipo de reconversiones, que omite que hubo víctimas y hay deudos que siempre penarán la violencia terrorista, en la que unos matan y otros mueren. La Reina y McGuinness volvieron a verse aquel año en un brindis en el castillo de Windsor. Su último encuentro fue en el castillo de Hillsborough en 2016. Fue sonada entonces la irónica salida de Isabel II cuando el vice primer ministro norirlandés le preguntó por su salud: “Bueno, todavía estoy viva”. So sad Martin McGuinness has died. Some will never forgive his past but without him there would be no peace. The man I knew was a great guy— Alastair Campbell (@campbellclaret) 21 de marzo de 2017
www.abc.es | 21/03/17
Las situaciones de Escocia y Cataluña ante un posible referéndum independentista son incomparables, según reconocen los propios dirigentes del Partido Nacionalista Escocés (SNP). En resumen, las diferencias son estas: -Escocia se mantuvo independiente hasta 1707 y su acta unión con Inglaterra fue el fruto del acuerdo de dos Estados. Cataluña jamás ha sido independiente ni un Estado. -El Reino Unido es fruto de la unión de cuatro naciones. España es un Estado de corte federalista (las comunidades autónomas), cuya Constitución establece que “la soberanía nacional reside en el pueblo español”. -La Constitución no escrita británica permite las consultas separatistas, previa autorización del Parlamento de Westminster. La Constitución española de 1978, que recibió en Cataluña un apoyo del 90,4%, no lo permite, como todas las grandes cartas magnas europeas con la excepción de la británica. -Los separatistas escoceses no desafían la legalidad británica, actúan siempre sin salir de la senda legal. Los independentistas catalanes abogan por romper el marco legal para convocar un referéndum que no es posible según nuestras leyes. Sí dispondrían de un posible cauce legal: lograr una reforma de la Constitución de 1978 para que pasasen a permitir los referendos convocados por las comunidades autónomas. Pero sabedores de que carecen de fuerza parlamentaria para sacar adelante tal proceso legal han optado por incumplir la ley abiertamente, al tiempo que dicen abogar por un diálogo que solo consiste en aceptar todo lo que ellos demandan. Sturgeon: «Escocia no es lo mismo que Cataluña, cada caso es distinto y cada circunstancia histórica también» En el referéndum escocés de 2014, nacionalistas catalanes, vacos y gallegos viajaron a Escocia buscando un ejemplo alentador para sus secesiones, pero salieron decepcionados. El unionismo ganó por diez puntos y además los dirigentes del SNP separaron una y otra vez los casos escocés y catalán. Alex Salmond, por entonces primer ministro escocés, señalaba “una diferencia clave”, que resumía así: “No creo que Cataluña sea un ejemplo comparable al nuestro. Nuestro proceso ha sido consensuado y es fruto de un acuerdo entre el Gobierno británico y el escocés”. En fecha tan reciente como el pasado junio, la actual primera ministra escocesa, la separatista Nicola Sturgeon, que pide ahora un segundo referéndum, fue igual de concluyente: “Quebec no es lo mismo que Escocia y Escocia no es lo mismo que Cataluña. Cada caso es distinto y cada circunstancia histórica también. En Escocia celebramos un referéndum democrático y constitucional”. El separatismo escocés guarda un respeto institucional del que carece el catalán Las declaraciones de tono insultante o despectivo del separatismo catalán y sus pulsos ilegales serían impensables en los nacionalistas escoceses. El SNP observa siempre el respeto institucional, patente en el tono de sus 56 diputados en el Parlamento de Westminster o en la participación de Nicola Sturgeon en las ceremonias importantes de la Corona en Londres. Un plante como el del presidente catalán a la pasada conferencia de presidentes autonómicos sería simplemente impensable en el Reino Unido. Escocia e Inglaterra, una unión entre iguales tras siglos de independencia El origen el reino de Escocia se rastrea en 843 y conservó la independencia, con puntuales invasiones inglesas, hasta 1707. El 1 de mayo de 1707 entró en vigor la Union Act, por la que los parlamentos de dos Estados independientes, Escocia e Inglaterra, acordaban unirse como un único Estado en el Reino de la Gran Bretaña. El Reino Unido es el fruto de la unión de cuatro naciones: Gales, Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. Su formulación actual data de 1922, tras la independencia irlandesa. Gales se unió a Inglaterra en 1535 y Escocia, a comienzos del XVIII. Cataluña, aunque ha tenido sus condes y consellers, jamás ha sido un Estado independiente. La Constitución no escrita británica permite al parlamento autorizar los referéndum de independencia El Reino Unido no cuenta con una constitución escrita, sino que es fruto de leyes, convenciones y jurisprudencia acumulada, por ello puede ser reformada por nuevas normas parlamentarias. El referéndum escocés debe ser autorizado por el Parlamento de Westminster. De hecho, este miércoles se espera que el SNP saque adelante en el Parlamento de Escocia (Holyrood) la petición de un segundo referéndum separatista. A continuación esa demanda escocesa irá a Parlamento de Westminster. La premier Theresa May ya ha anunciado que no lo permitirá en las fechas que exige Nicola Sturgeon, que lo quiere entre otoño de 2018 y la primavera de 2019, antes de que se complete el Brexit. May acabará teniendo que autorizarlo, pero se reservará la fecha. El referéndum de 2014 fue fruto de un acuerdo consensuado y legal entre David Cameron y el primer ministro escocés de entonces, Alex Salmond. Esos acuerdos constitucionales británicos explican, por ejemplo, la neutralidad de Isabel II en la campaña del referéndum de 2014, aunque era fervorosa partidaria de la Unión. No hay lugar en la constitución española para un referéndum convocado por una comunidad autónoma El título preliminar de la Constitución democrática española de 1978 cierra la vía legal a un referéndum separatista. En su artículo 1 establece que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”. En su artículo 2 reza que “la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. La única vía legal para los separatistas sería sacar adelante una reforma constitucional, ateniéndose a los cauces y exigencias de mayorías que la propia Carta Magna contempla. A Cataluña le va mejor en España que a Escocia en el Reino Unido Cataluña goza un PIB un 117,8% superior a la media española, mientras que Escocia está por debajo de la media británica: 99%. Escocia tiene además menos peso en el Reino Unido que Cataluña en España. Supone el 8,4% del PIB británico, mientras que Cataluña es el 16% del español. Poblacionalmente, el Reino Unido cuenta con 65,1 millones de habitantes, de los que 53,1 millones son ingleses y solo 5,4 escocesas. Cataluña tiene una población de 7,5 millones de personas, en un país de 46,7 millones. Escocia tampoco se ha beneficiado históricamente de aranceles monopolistas como los que concedió en su día el Gobierno español al textil catalán, por entonces una industria crucial, de las pocas del país. Cataluña dispone de elementos de autogobierno que no posee Escocia El Parlamento escocés fue repuesto en fecha tan tardía como 1999. A día de hoy, Cataluña posee algunas competencias que anhelarían los nacionalistas escoceses, como por ejemplo una televisión propia, formidable herramienta de propaganda. La devolución de poderes a Escocia es lenta. A pesar de lo prometido en la campaña del referéndum de 2014, el Parlamento de Westminister remolonea a la hora de completarla. El laborismo fue clave en 2014 a la hora de defender la Unión A diferencia de lo que ocurre en Cataluña con el PSC, que busca una vía intermedia entre el separatismo y la defensa de la unidad de España que propugna el Gobierno, el Partido Laborista se convirtió en 2014 en el principal activo en la defensa de la integridad del Reino Unido. Dos laboristas, Alistair Darling, portavoz de la campaña Better Together, y el ex primer ministro Gordon Brown, fueron los rostros principales del unionismo. Los medios de Londres, de izquierda a derecha, tampoco incurrieron en las terceras vías y componendas con el separatismo que propugna a veces alguna prensa española. Todos los periódicos de Londres hicieron una campaña frontal y contundente contra la ruptura.
www.abc.es | 20/03/17

El gobierno de Venezuela rechazó este jueves 16 de marzo la recomendación de un grupo de seis países, entre ellos Brasil y España, pidiendo la liberación de los presos políticos, en el marco del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

En un documento publicado esta semana y que fue discutido este jueves en la sede el Consejo en Ginebra, Caracas detalla su posición sobre una lista de más de 200 recomendaciones hechas en noviembre pasado por los estados miembros de la ONU.

La recomendación de liberar a los presos políticos, impulsada por Australia, Brasil, Irlanda, Canadá, España y Estados Unidos, es solo una de las 274 que contiene el documento de noviembre. De ellas, Venezuela rechazó este jueves explícitamente 53 y "tomó nota" de otras 28, un eufemismo que la ONU considera también como un rechazo.

El gobierno venezolano considera "sesgadas, confusas, políticamente mal intencionadas, elaboradas sobre bases falsas y contrarias al espíritu de cooperación y respeto" todas las recomendaciones rechazadas en su documento.

El informe de noviembre fue el resultado del llamado Examen Periódico Universal (EPU), un examen sobre derechos humanos que deben pasar todos los miembros de la ONU.

Los países sometidos al EPU reciben recomendaciones de sus pares y deben pronunciarse sobre ellas. Venezuela tampoco atendió un llamamiento de 19 países para que invite a visitar el país a los expertos de la ONU que velan por los derechos humanos.

En su documento presentado el jueves, Venezuela desestimó asimismo los requerimientos de Brasil, Uruguay y Georgia para que reconsidere "su decisión de retirarse de la Convención Americana sobre Derechos Humanos".

Ocurrió lo mismo con la demanda de ocho países para que Caracas restablezca el Estado de derecho, la independencia, autonomía e imparcialidad del sistema judicial, la separación de poderes y el respeto al debido proceso.

Venezuela tampoco aceptó una recomendación de Suecia para "combatir la situación de inseguridad alimentaria y de salud pública" -una inquietud también recogida por Alemania, Canadá e Islandia- ni otras de Letonia, España, Canadá y México para que se garantice la libertad de expresión.

Venezuela es uno de los 47 Estados que constituyen este año el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

www.prensa.com | 16/03/17
El futuro de la Unión Europea está en la progresión a diferentes velocidades y el primer campo en el que esta idea se va a abrir paso es la Defensa común. Una vez que la primera ministra británica, Theresa May, abandonó este viernes Bruselas, la reunión de los otros 27 países se centró en los preparativos de la celebración del 60 aniversario de la firma del Tratado de Roma dentro de dos semanas y en el diseño de una UE que sobreviva al trauma del Brexit y a las divisiones que deja la crisis política de los refugiados. Según fuentes del Consejo, la discusión de la reunión a 27 se dedicó a intentar apaciguar a los países más reticentes a la idea de esa Europa a varias velocidades que los cuatro grandes –Alemania, Francia, Italia y España– han puesto sobre la mesa con claridad. La canciller germana, Angela Merkel, que hasta ahora no era muy favorable a la idea de un grupo de países que acelere en el camino de una mayor integración, insistió en que esta no es una idea nueva ni orientada contra nadie. La canciller explicó que en realidad ese modelo ya existe: «Ya tenemos una Europa a varias velocidades, con el euro, con Schengen... Lo que hemos dejado claro es que ese modelo sería el de una Europa inclusiva, no exclusiva». El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, explicó que la opción de las distintas velocidades ha encontrado reticencias en los países del Este de Europa que miran hacia esa posibilidad como una nueva división. «He comprobado con sorpresa –dijo– que algunos de nuestros colegas lo ven como si se tratara de introducir una nueva línea divisoria, un nuevo telón de acero entre el Este y el Oeste y es evidente que no es la intención», aseguró Juncker. España figura entre los países más entusiastasLa idea de las dos velocidades se basa en el mecanismo denominado «cooperación reforzada», que permite que un grupo de países que sumen al menos nueve Estados pongan en marcha políticas comunes utilizando las instituciones. Polonia, Hungría y, en general, los países del Este, creen que generalizar este camino les arrinconaría a la hora de tomar decisiones si no quieren avanzar más hacia la integración política. La idea que se ha abierto paso en este consejo es empezar por una fuerte cooperación en Defensa, que es uno de los pocos campos en el que estos países están más de acuerdo en acentuar la colaboración en el seno de la UE, habida cuenta de su muy sensible percepción de la amenaza de Rusia. «La Europa de la Defensa –dijo Merkel– es uno de los elementos que no ha funcionado», a pesar de que estaba en los fundamentos del proyecto de la Unión. Ahora que Gran Bretaña dejará de oponerse y que Francia recupera su interés en este campo, «podemos relanzar la cooperación en materia de Defensa», subrayó. Lo que a su juicio será «un salto cualitativo importantísimo» en la construcción europea. Suecia o Irlanda serían los más escépticos en materia de Defensa. Aunque Irlanda sí está dispuesta a sumarse en todas las demás áreas de integración. España figura entre los más entusiastas. Reticencias El hecho es que los países del Este mantienen un grado de desconfianza bastante significativo hacia la Europa de dos velocidades, porque interpretan este modelo como un medio para arrinconar su capacidad de influir en la dirección de esas políticas, ahora que Gran Bretaña no va a estar para hacer de cortafuegos euroescéptico. Los primeros ministros del Benelux, los tres liberales, que representan a países pequeños, se han ofrecido para hacer de mediadores y para tranquilizar a los del grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia). Por esa razón, lo que se ha acordado es que no habrá una mención muy determinante al modelo de velocidad variable en el documento que se aprobará en Roma con motivo del 60 aniversario del nacimiento de la UE. De aquí al día 25 se pretende cerrar un texto en el que se manifestará la voluntad clara de permanecer unidos después del trauma del divorcio británico y se van a fijar metas claras para los próximos diez años.
www.abc.es | 10/03/17
El ministro para Irlanda del Norte del Gobierno británico, James Brokenshire, ha advertido de que si los partidos políticos no logran un acuerdo para formar un Gobierno de consenso podrían tener que celebrarse de nuevo elecciones.
www.europapress.es | 10/03/17
El pasado viernes, Theresa May pronunció un enfático discurso unionista en Glasgow. La primera ministra escocesa, la separatista Nicola Sturgeon, no ha tardado en contestarle. En un documental que se emitirá en la BBC en la noche de este jueves amenaza con un segundo referéndum de independencia en el otoño del año próximo, antes de que el Reino Unido complete su salida de la UE. Sturgeon reconoce que no ha tomado todavía la decisión, pero advierte que no va de farol. La amenaza de lo que los nacionalistas ha bautizado con el «indyref2» es creciente, a pesar de que en septiembre de 2014 el independentismo fue derrotado en las urnas por diez puntos (55%-45%). Antes de aquella consulta, el SNP, el partido separatista que gobierna en Escocia, había dicho que el referéndum zanjaría el debate para una generación. Pero no han tardado ni tres años en pedir otro, un ejemplo más de que lo único que colma al independentismo es crear su propio Estado y que solo aceptará un resultado que ratifique su obsesión. El triunfo del Leave en el referéndum sobre la UE, que fue un gran alarde de nacionalismo inglés, ha tenido la contrapartida de exacerbar el riesgo de que el Reino Unido se rompa, tal y como habían advertido en campaña dos viejos zorros políticos, los ex primer Major y Blair. El Brexit ganó en Inglaterra y Gales, pero en Escocia el Remain se impuso por 62%-38% y la permanencia también ganó en Irlanda del Norte. Sturgeon se ha acogido a ese resultado para justificar un segundo referéndum, argumentando que Escocia se ve arrastrada contra su voluntad a dejar la UE. Lo cierto es que todo es más difuso: un tercio de los votantes del SNP votaron Brexit. En Irlanda del Norte también crece la herida territorial, porque los republicanos irlandeses del Sinn Féin, contrarios al Brexit, han subido mucho en las elecciones de la semana pasada y están a solo un escaño del partido ganador, el unionista DUP. Sturgeon, de 46 años, sucedió a Alex Salmond como primera ministra después de la derrota del SNP en la consulta de 2014. Es una apparatchik del partido, que no ha trabajado fuera de la política, y obstinadamente separatista. Preguntada por la BBC si está de acuerdo con Salmond y otras voces de su partido que creen que habrá un referéndum en otoño del año que viene, respondió: «Dentro de ese marco, supongo. Cuando esté claro el acuerdo de salida del Reino Unido de la UE creo que será el momento de sentido común para que Escocia tenga esa opción». Acto seguido advirtió que no va de farol y lamentó que «en Westiminster creen que el Brexit es un juego, pero es algo muy serio para el Reino Unido y para Escocia». Antes del Brexit total El SNP quiere convocar el referéndum antes de que el Reino Unido haya completado la salida de la UE, porque cree que así le resultaría más fácil el ingreso en el club europeo de una Escocia independiente. Pero muchos analistas y dirigentes comunitarios creen que Escocia tendría su acceso a la UE muy difícil, porque tendría que ponerse a la cola de entrada y porque países como España la vetarían, para no dar alas a sus separatismos locales. May activará el artículo 50 que inicia la salida a finales de este mes y comenzarán los 18 meses de negociaciones de ruptura. Los separatistas calculan que con el Gobierno de Londres enfrascado en su difícil pulso con Bruselas les será más difícil batirse en un segundo referéndum de independencia. Pero el separatismo también presenta muchos talones de Aquiles: el colapso del precio del petróleo castiga la quimera separatista, además lo cierto es que las ventas de Escocia a la UE suponen solo una cuarta parte de las que hace al resto del Reino Unido. El Gobierno escocés tiene que pedir autorización al Número 10 para poder celebrar la consulta, contemplada en teoría en la sección 30 de la Ley de Escocia. Pero May será mucho más reacia que Cameron a conceder el referéndum para la ruptura y se abriría así un espinoso debate constitucional. Dirigentes tories dan por sentado que la premier se negará en redondo a un nuevo referéndum hasta que el Reino Unido haya completado la salida. La próxima semana el SNP celebra su congreso en Aberdeen. Sería una oportunidad para que Sturgeon llame ya formalmente a pedir el «indyref2» a Londres. Pero probablemente se reservará esa carta para jugarla de modo efectista a la par que May active el artículo 50, que inicia la salida de la UE. Un apoyo estancado Según las encuestas, el apoyo a la independencia está estancado en Escocia en el 45%, la misma cifra que arrojó la consulta de 2014. Las dirigentes escocesas de los partidos conservador y laborista critican las amenazas de referéndum de Sturgeon, que tachan de «profundamente irresponsables» y «divisivas». «Es otro intento de Nicola Sturgeon para sembrar división e incertidumbre en un momento en que el país necesita estar unido», le ha reprochado la laborista Kezia Dugdale, que empieza a corregir su discurso después de que su filonacionalismo la llevase a un batacazo en las urnas, que puso por delante en Escocia a los conservadores.
www.abc.es | 9/03/17
Michelle O’Neill, de 40 años, casada y madre de dos hijos, es la nueva líder del Sinn Féin en Irlanda del Norte. En enero relevó al histórico Martin McGuinness, antiguo jefe del IRA que ha dejado la política a los 66 años por problemas de salud. Con Michelle el partido ha obtenido un excelente resultado en las elecciones de la semana pasada, quedándose a un solo escaño del triunfador, el unionista DUP. Pero la crecida de los republicanos no se debe a la nueva líder, sino más bien a que han enarbolado la bandera de la permanencia en la UE, postura que ganó en Irlanda del Norte en el referéndum (DUP apostaba por el Leave). El peso de O’Neill, una apparatchik del partido republicano desde adolescente, todavía es escaso: Gerry Adams sigue mandando y de hecho fue él quien salió a valorar el resultado electoral. Michelle O’Neill ha sido saludada como la primera líder del Sin Féinn que no ha sido miembro del IRA. Es cierto y también un poco engañoso. Ella, por edad, no formó parte del grupo terrorista, pero su familia sí y de manera notoria. Nacida Michelle Doris, su padre Brendan «Basil» Doris cumplió condena por terrorismo antes de convertirse en concejal en Dugannon, una villa de 15.000 habitantes a 64 kilómetros de Belfast. Su tío Paul Doris fue en su día presidente de Noraid, una controvertida asociación de captación de fondos para el IRA en EE.UU., a la que en su día se relacionó con la importación de armas. Su primo Tony Doris fue abatido por las SAS, las fuerzas especiales británicas y otro pariente, Gareth, resultó herido cuando participaba en un atentado. Cuando murió Brendan Doris, el padre de Michelle, Martin McGuinness se refirió así al clan: «Estamos ante una conocida y respetada familia republicana, que por muchos años ha jugado un papel significativo en nuestra lucha». Como tantos nuevos políticos, Michelle, una mujer rubia, de rostro ancho y sonriente y labios pintados de rojo intenso, no sabe lo que es trabajar fuera de la política. Dejó el instituto para estudiar técnico en contabilidad, pero a los 21 años se afilió al Sinn Féin, tras la firma de los acuerdos de Viernes Santo, y el partido ha sido desde entonces su medio de vida. Primero fue asesora en el Parlamento, trabajando entre otros para McGuinness, su mentor. En 2005 ya era concejala, sustituyendo a su padre, y en 2007, con 30 años, diputada en el Parlamento de Stormont. También se convirtió en la alcaldesa más joven de la historia de Dungannon y la primera mujer en el cargo. Como alcaldesa organizó en su día un homenaje a un terrorista del IRA fallecido, amigo de su familia, abatido por el Ejército británico con 30 tiros cuando portaba un fusil AK47. «Fue hace 20 años y el clima político era muy diferente», dijo Michelle, que denunció también «una campaña unionista masiva e implacable, financiada y dirigida por el Estado, que promovió el asesinato de muchos de nuestros activistas y sus familiares y amigos». En 2011 fue nombrada ministra de Agricultura en el Ejecutivo de coalición que por los acuerdos de paz obliga a gobernar juntos a republicanos y unionistas. Su acción más destacada fue trasladar la sede ministerial a unos antiguos barracones militares británicos, un gesto de revancha. En 2015 fue promovida a ministra de Sanidad y presentó un plan a diez años para renovar el servicio. La oposición la acusó de no ofrecer medidas concretas ni una memoria económica. Michelle proyecta una imagen jovial y próxima de joven madre ajetreada. En su biografía oficial omite sus estudios (o más bien su carencia de ellos), y se presenta como «una formidable activista que ha hecho campañas sobre igualdad, autismo, minusvalías, salud mental y derechos de la población rural». Ha contado también en la BBC como arrancan sus jornadas en el minúsculo y rural Clonoe, donde vive con su marido Paddy O’Neill, de quien ha tomado su apellido público, y sus dos hijos. «Me levanto a las seis e intento ir a alguna clase al gimnasio, tipo spin o body pump, mientras consulto el correo, las redes sociales y escucho los titulares en la radio. Luego tengo que levantar a mi hijo Ryan, lo cual es tal vez cien veces más cansado que el gimnasio». Michelle O’Neill tendrá que alcanzar en tres semanas un nuevo acuerdo de Gobierno ente Sinn Féin y DUP, cuya líder, Arlene Foster, fue la causa de las últimas elecciones. McGuinnes, vice primer ministro en el Gobierno de Foster, se marchó exigiendo la renuncia de ella, envuelta en un caso de corrupción sobre primas de energías renovables, conocido como «ash for cash» (dinero por cenizas). Pero los hilos de la negociación los seguirán moviendo Gerry Adams y su vieja guardia forjada en el IRA.
www.abc.es | 7/03/17
El influyente Comité del Brexit de la Cámara de los Comunes ha emitido un informe este domingo en el que diputados de los tres mayores partidos piden a Theresa May que garantice ya los derechos de los tres millones de ciudadanos comunitarios que residen en el Reino Unido, condenados a vivir «en una nube de incertidumbre». El Gobierno ha repetido que tiene la intención de hacerlo, pero no por ahora. Su argumento es que resolver ya el asunto debilitaría su posición en la negociación con la UE, que en teoría empezará en breve, pues May quiere activar a finales de este mes el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que inicia la salida. El problema para la primera ministra es que entre quienes firman el informe del comité del Brexit figuran varios pesos pesados de la bancada conservadora. Algunos son euroescépticos, pero entienden que el Gobierno no puede seguir jugando con las vidas de comunitarios perfectamente asentados en el Reino Unido. Entre ellos aparece incluso Michael Gove, que junto a Boris Johnson capitaneó la triunfal campaña del Leave y quien disputó a May sin éxito la carrera por la sucesión de Cameron. El presidente de comité es un laborista moderado y muy respectado, Hilary Benn, quien ha puesto en valor la contribución de los comunitarios: «Los ciudadanos de la UE que han venido a vivir y trabajar aquí han contribuido enormemente a la economía y la vida cultural del Reino Unido. Han trabajado duro, han pagado impuestos, se han integrado, han creado familias y echado raíces». Por todo ello, considera que May «no los puede usar como moneda de cambio en las negociaciones». España, destino principal El Ejecutivo ha reiterado que está de acuerdo en garantizar los derechos de los comunitarios, pero «tan pronto como podamos» y siempre que la UE haga lo mismo con los 1,2 millones de británicos expatriados en el continente, el mayor número en España (308.800 según los estudios de Londres). Frente a esa postura, Benn replica al Gobierno que no puede tener a esas personas y familias «en una nube de incertidumbre». El comité del Brexit de los Comunes exige también al Gobierno que reforme la kafkiana burocracia que hay que afrontar a día de hoy para obtener un permiso estable de residencia. Los comunitarios del Reino Unido tienen que rellenar un formulario de 85 páginas. El comité concluye que si los tres millones quisiesen hacer el trámite harían falta 140 años para dar cuenta de todo el papeleo, cuando está previsto que el Brexit se complete en solo dos años. La pasada semana, la Cámara de los Lores, donde el Gobierno no tiene mayoría, provocó la primera derrota de May en la tramitación de la ley del Brexit. Los lores aprobaron por 358 votos a favor y 256 en contra una enmienda para que se garanticen ya los derechos de los comunitarios. Ahora ese punto tendrá que ser ratificado en la Cámara de los Comunes, donde el Gobierno aspira a tumbarlo haciendo uso de su mayoría allí, lo que ya no parece tan fácil tras el informe del comité del Brexit. Algunos diputados tories podrían rebelarse y votar con liberales y laboristas a favor de los comunitarios. El Gobierno da por seguro que la tramitación parlamentaria de la Ley del Brexit, un texto muy sencillo, de solo 137 palabras, no demorará su calendario de salida ni la activación a finales de este mes del artículo 50. Pero lo cierto es que el panorama se ha enturbiado para la primera ministra. En las elecciones de Irlanda del Norte, celebradas la semana pasada, el Sinn Féinn republicano, activo defensor de la permanencia en la UE, subió un 4% y se quedó a solo un escaño del ganador de los comicios, el unionista y euroescéptico DUP, que perdió diez diputados. Ese nuevo equilibrio de fuerzas hará que Irlanda del Norte, donde ganó la permanencia en el referéndum, pelee contra el Brexit duro de May, un poco en la línea de lo que está haciendo Escocia. Otro nubarrón para la primera ministra es la compra por parte de PSA, multinacional francesa, de Opel y Vauxhall. El Brexit duro podría poner ahí en riesgo 4.500 empleos británicos bien pagados en la industria de la automoción, amenazada toda ella por la aventura nacionalista del Leave.
www.abc.es | 5/03/17
Irlanda no votó en el referéndum que determinó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, pero pagará una gran factura por el Brexit. La desconexión europea del mayor socio comercial de Dublín puede poner en riesgo una recuperación meteórica, por lo que el país ha reiterado en los últimos meses la importancia de mantener intactos los acuerdos comerciales entre los países de la Isla. Con el plazo marcado en su momento por Cameron para activar el conocido artículo número 50 a punto de vencer, el «Tigre Celta» considera que merece un sillón privilegiado en la mesa de negociación. Fue uno de los mensajes que quiso transmitir el primer ministro irlandés, Enda Kenny, en la presentación del «All-Island Civic Dialogue», un proyecto gubernamental que ha recogido durante meses las propuestas de representantes empresariales y políticos para afrontar el Brexit. «Es necesario proteger el crecimiento de nuestra economía y mantener una relación comercial cercana tanto con la Unión Europea como con el Reino Unido. Incluso si este último abandona el mercado único», afirmó el Taoiseach durante el evento. El aperturismo ha sido un ingrediente esencial para cocinar el milagro irlandés. El país tuvo que ser rescatado por Europa en 2010 y tardó tres años en saldar el conjunto de su deuda. Desde entonces, el crecimiento ha sido constante. La austeridad y el capital extranjero han convertido a Irlanda en uno de los países del Viejo Continente que más ha crecido durante los últimos años. En 2015, de hecho, la inversión de grandes empresas provocó que el PIB se disparara hasta el 26% (ver gráfico). El Brexit puede frenar en seco este avance económico. El Reino Unido es el segundo destino más importante para las exportaciones –allí van el 15% de las ventas del país, según la oficina del Gobierno– y el primer origen de las importaciones irlandesas. Una negociación rígida impondría nuevos aranceles y tumbaría estos datos. El Gobierno ha vaticinado que un Brexit «duro» en el que Reino Unido abandonara el mercado único podría llegar a lastrar hasta un 1,2% el PIB este año, mientras que el Banco de Irlanda ha rebajado recientemente tres décimas su previsión de crecimiento en 2017 (hasta el 3,3%) por la incertidumbre que generará este acontecimiento. Desde que se produjo la votación, el recorte de la institución acumula nueve décimas. «La presencia del Reino Unido en el mercado único es fundamental para Irlanda y creemos que ellos no quieren abandonarlo. Es necesario mantener una estrecha colaboración entre todas las partes durante las negociaciones para mantener el crecimiento económico», sostuvo Danny McCoy, el presidente de la Confederación de Empresarios de Irlanda, la patronal del país, durante un encuentro con la prensa organizado por el Gobierno irlandés en el que estuvo presente ABC. Una empresa, dos países Energía, transporte o turismo son algunos de los sectores amenazados. Pero por encima de todos ellos está la industria agroalimentaria. Según fuentes gubernamentales, esta industria aportó 8,6% del empleo total y representó el 12,3% de las exportaciones irlandesas en 2014. El año pasado el sector obtuvo un récord de ventas al exterior, de las cuales el 40% se dirigieron al Reino Unido. «La salida del Reino Unido de la Unión Europea puede llegar a ser una catástrofe para Irlanda. Los políticos no se han dado cuenta de que la Isla funciona como una sola economía y sin divisiones. Si no hay ningún tipo de acuerdo comercial, el impacto va a ser severo», sostuvo en otro encuentro Gabriel D’Arcy, presidente de LacPatrick, una de las mayores empresas de productos lácteos del país. Su caso refleja la realidad de un gran número de compañías irlandesas. La mitad de su producción se localiza en Irlanda y la otra mitad en Irlanda del Norte, perteneciente al Reino Unido. Con el Brexit, y siempre que no haya algún tipo de acuerdo comercial, LacPatrick se verá abocada a los controles fronterizos. Una situación que, en la región del Úlster, pone en riesgo cientos de puestos de trabajos. «Somos bastante pesimistas», explica D’Arcy. Según un análisis del «Economic and Social Research Institute», el endurecimiento de las fronteras entre Irlanda y Reino Unido podría desplomar hasta un 20% el comercio entre ambos países. Incluso la estabilidad social está amenazada. Las distintas fuentes consultadas para este reportaje han advertido que una frontera rígida entre Irlanda y sus vecinos del Norte. Podría reavivar los conflictos enterrados hace décadas. Irlanda cuenta con la Unión Europea para evitar esta situación. Así lo destacó el primer ministro en el «All-Island Civic Dialogue». Kenny recordó que el Brexit había sido un proceso aprobado por los británicos, no por los europeos ni los irlandeses. «Se trata de un acontecimiento político, no económico», sentenció.
www.abc.es | 4/03/17
El Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte ha vencido por un estrecho margen en las elecciones a la Asamblea de Irlanda del Norte celebradas este jueves. Los comicios, que han destacado por el buen resultado del nacionalista Sinn Féin, decidirá el futuro Gobierno del Úlster.
www.europapress.es | 4/03/17
La comisión que investiga en Irlanda las casas de acogida dirigidas por órdenes religiosas católicas en el siglo XX ha informado este viernes de que ha descubierto un «gran número» de esqueletos humanos en cámaras subterráneas de un centro de monjas en la localidad de Tuam, al oeste del país. Al presentar hoy algunas de sus conclusiones, la llamada «Comisión sobre Madres y Bebés» se declaró «conmocionada» por el hallazgo de «un gran número de restos humanos» en, al menos, diecisiete de las veinte cámaras subterráneas excavadas por los expertos forenses en las últimas semanas. «Entre los restos hay un número de individuos de edades comprendidas entre las 35 semanas de gestación y los dos y tres años», explicó su portavoz respecto al centro de Tuam, en funcionamiento como casa de acogida para madres solteras entre 1925 y 1961. El Gobierno de Dublín estableció la comisión en 2014 para aclarar este asunto, después de que se denunciara la posible existencia de 800 esqueletos de niños en una fosa cercana a un centro religioso de las Hermanas del Buen Socorro. En concreto, sus pesquisas tratan de arrojar luz sobre los altos índices de mortalidad infantil registrados en esas instituciones durante el pasado siglo, las prácticas de enterramientos de los fallecidos, sus políticas de adopciones y ciertos programas de vacunación experimental. El Gobierno ha estimado que unas 35.000 madres solteras pasaron por alguno de los diez centros de acogida gestionados por órdenes de hermanas católicas desde la creación del Estado irlandés en 1922 y los años sesenta. En 2013, otra investigación oficial reveló el comportamiento de las monjas católicas en las llamadas «Lavanderías de la Madgalena», donde entre 1922 y 1996 miles de internas trabajaron en un régimen de semiesclavitud y abusos. Entre los motivos que llevaban a la reclusión de las mujeres, el informe citó «abusos familiares» y «actitudes inmorales», las cuales implicaban en ocasiones embarazos fuera del matrimonio. Algunas de esas mujeres, consideradas «inmorales» por la sociedad de la época, acabaron en casas de acogida como la regentada entre 1926 y 1961 por las Hermanas del Buen Socorro en Tuam, en el condado irlandés de Galway (oeste de Irlanda). El caso de Tuam salió a la luz cuando un estudio de la historiadora Catherine Corless descubrió certificados de defunción que sugerían que casi 800 niños yacían en el espacio que ocupaba un tanque séptico del edificio de ese convento conocido como «El Hogar». Según esa experta, la mortalidad infantil en esos lugares llegó a ser de entre el 30 y el 50 por ciento durante las décadas de 1930 y 1940 como consecuencia de las duras condiciones de vida y la negligencia de las religiosas. Ante las sospechas de que puede haber más casos como este, las pesquisas de la comisión se extienden a otras instituciones de monjas del país y no se descarta la participación de la Policía irlandesa (Garda) si se hallan indicios de que se cometieron delitos. Además de la fosa de Tuam, existen otros tres centros de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, ya inactivos, que tienen en sus dominios las llamadas «parcelas de ángeles», donde se cree que podrían estar enterrados unos 3.200 niños. En torno a una de esas casas de acogida gira el argumento de la película «Philomena», que recibió cuatro candidaturas a los Oscar en 2014 y que relata los esfuerzos de una mujer por encontrar a su hijo, dado en adopción sin su permiso a una familia estadounidense. Según la cinta y el libro en el que está basada, Philomena Lee se topó con los intentos de las monjas por entorpecer su búsqueda, dejando entrever que quemaron todos los registros y que obtuvieron beneficios económicos por las adopciones.
www.abc.es | 3/03/17
Theresa May ha ofrecido este viernes su primer discurso en Escocia desde que llegó al poder, con motivo del congreso de los tories escoceses, que se celebra en Glasgow. Fue una sentida defensa de la unidad del Reino Unido, en la que acusó al Gobierno separatista del SNP de estar «obsesionado con la independencia». Advirtió a Nicola Sturgeon, la premier escocesa, que «la política no es un juego» y le recordó que proteger la integridad del Reino Unido es una «prioridad personal» para ella. La presencia de May en Escocia revestía un gran interés político, porque el Gobierno separatista del SNP está amenazando ya con demandar un segundo referéndum de independencia, pese a que en septiembre de 2014 perdió el anterior por diez puntos. Nicola Surgeon ha declarado varias veces que la nueva consulta es «altamente probable». Se escuda para justificarlo en que Escocia se está viendo arrastrada a un Brexit duro, que la dejará fuera del mercado único europeo, a pesar de que el 62% de los escoceses votaron por la permanencia. El nuevo referéndum tendría que ser autorizado por Londres, como ocurrió con el anterior con el acuerdo que alcanzaron David Cameron y Alex Salmond. Pero tanto en su discurso como en una entrevista matinal con BBC Escocia, May eludió concretar si permitiría un nuevo referéndum de independencia. En su alocución en el congreso de su partido ni siquiera citó la amenaza de otra consulta, la espada de Damocles que pende ya sobre Gran Bretaña. Para refutar el argumento de Sturgeon, May aseguró que «mientras el SNP aboga por mantener los lazos con Bruselas, nosotros queremos devolver las decisiones a manos de los escoceses». También ofreció el dato de que el mercado doméstico británico resulta a día de hoy cuatro veces mayor para las empresas escocesas que el de la UE, al que desdeñó como «el tercero, tras el doméstico y el del resto del mundo». May defendió ardorosamente las ventajas de la unión entre Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia, a las que definió como «cuatro naciones, pero un único corazón y un único pueblo». Hablando de las bondades de la integridad del Reino Unido, dejó una frase que supone una gran incongruencia con el hecho de que abogue por salir del mercado único europeo, al que van el 41% de las exportaciones británicas: «Las duraderas fortalezas económicas [de la unión de Escocia e Inglaterra] son obvias. Nuestro mercado doméstico perfectamente integrado significa que no hay barreras al comercio ni fronteras». Esa misma ventaja es la que tenía el Reino Unido en la UE, pero May la soslaya para abogar por un Brexit duro, pretextando que el mundo es muy grande y asegurando que se abren inmensas oportunidades fuera de la UE. Un mantra de los últimos meses que repitió en Escocia. En Glasgow advirtió que «estoy determinada a que salgamos de la UE como un único Reino Unido», atajando así la pretensión de Sturgeon de un traje a medida para Escocia que conserve su acceso al mercado único. Como un guiño, comentó que en las negociaciones con la UE tendrá presente los intereses de Escocia, pero añadió al segundo que también los de Inglaterra, Gales Irlanda del Norte. Apelación sentimental A diferencia del modo en que el Gobierno español aborda el pulso independentista catalán, el discurso de May fue sobre todo una apelación emocional a los lazos que unen a Escocia e Inglaterra, deteniéndose en varios ejemplos concretos. Recordó la cooperación de ingleses y escoceses en los días de la Revolución Industrial y que Fleming, un escocés, descubrió la penicilina en 1928 trabajando en un hospital de Londres. Incluso habló de Harry Potter, «que ha vendido 500 millones de libros y fue escrito en un café de Edimburgo por una escritora de Gloucestershire». La alocución fue un ejercicio de nacionalismo británico, destacando datos como que «somos la quinta economía del mundo con solo el 1% de su población». El Partido Conservador vive un gran momento en Escocia, tras el hundimiento del laborismo, que era hegemónico allí y se ha venido abajo tras cultivar un filonacionalismo que no ha servido para más que dar alas al SNP. May recordó que en las elecciones escocesas del año pasado los conservadores fueron segundos por primera vez en 25 años y superaron a los laboristas por vez primera en 60. Parte de ese éxito es la líder local tory, la formidable Ruth Davidson, un valor en alza, con un conservadurismo moderno y sin complejos. Risueña y valiente, es una cristiana devota que ha salido del armario y es lesbiana. En la campaña del referéndum de la UE, Davidson defendió la permanencia, batiéndose con su correligionario Boris Johnson en un espectacular debate televisado en el estadio de Wembley.
www.abc.es | 3/03/17
El Gobierno de Dublín quiere que el acuerdo sobre el Brexit contenga una disposición expresa que prevea la entrada automática en la Unión Europea de la región de Irlanda del Norte, actualmente de soberanía británica, en caso de que sus habitantes optasen por unirse a la República de Irlanda. El primer ministro irlandés, Enda Kenny, se ha reunido esta semana con los principales responsables europeos para exponer este principio que podría aplicarse con el mismo fundamento jurídico en el caso de Gibraltar respecto a España. Irlanda y España son los países más afectados por el Brexit en términos de comercio y libre circulación de personas. Pero además tienen en común un condicionante territorial similar que había quedado difuminado dentro del espacio comunitario y que ahora reaparecerá con la salida del Reino Unido de la UE. Kenny se ha reunido con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, con el del Consejo, Donald Tusk, y ayer con el del Parlamento, Antonio Tajani, y el negociador europeo para el Brexit, el francés Michel Barnier, para lograr el respaldo de todos ellos a sus aspiraciones. De todos ha obtenido una declaración pública y expresa de que los acuerdos de paz de Viernes Santo siguen en vigor, incluyendo la posibilidad de que la población de Irlanda del Norte pudiera optar por su unificación con la República de Irlanda. Kenny ha invocado el precedente de la antigua República Democrática Alemana, que se integró automáticamente en la UE en el mismo momento en que se produjo la unificación germana. Los gibraltareños perderán también su condición de ciudadanos europeos una vez que se consume el Brexit, pero podrían utilizar el mismo principio para recuperarla, a través de un acuerdo con España que es un país miembro. La única diferencia entre el caso de la antigua Alemania del Este e Irlanda del Norte y la Roca es que la primera era un país soberano reconocido internacionalmente, mientras que Irlanda es en estos momentos una región del Reino Unido y Gibraltar un territorio colonial. Fronteras Para irlandeses y británicos, la cuestión fronteriza es muy sensible porque depende de los acuerdos de paz que pusieron fin a décadas de terrorismo y confrontación entre protestantes y católicos. En este sentido, tanto Irlanda como el Reino Unido han dicho que intentarán mantener el «espacio de libre circulación» que permite el movimiento de personas entre los dos países. El hecho de que Irlanda no forme parte del territorio Schengen puede favorecer una solución particular que mantenga esa especificidad. En el caso de Gibraltar, sin embargo, la situación es diferente porque España sí forma parte de Schengen y Gibraltar se convertirá en territorio de un país tercero, porque las reglas de la libre circulación ya no se podrán aplicar como hasta ahora.
www.abc.es | 3/03/17
El presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, ha asegurado este jueves que la institución que preside tendrá en cuenta "las preocupaciones" del Gobierno de Dublín en las "complejas" negociaciones del 'Brexit' tras reconocer "los vínculos profundos políticos y económicos que vinculan a Irlanda y Reino Unido" y el hecho de que "el Brexit será un desafío particular para Irlanda".
www.europapress.es | 2/03/17
La tensión entre los unionistas del DUP y el Sinn Fein puede mantener a la región autónoma sin Gobierno
La tensión entre los unionistas del DUP y el Sinn Fein puede mantener a la región autónoma sin Gobierno
Tal y como advirtieron durante la campaña del referéndum los ex primeros ministros Tony Blair y John Major, ambos europeístas, el triunfo del Brexit ha reabierto el problema territorial escocés. En el conjunto del Reino Unido el Leave se impuso por 51,8%-48,1%, pero en Escocia la permanencia ganó con el 62% de los votos. La primera ministra escocesa, la separatista Nicola Sturgeon, se ha servido de ese dato para empezar a amenazar con un segundo referéndum de independencia, el llamado «indyref2». Asegura que todavía no ha tomado la decisión, pero añade que la «pura intransigencia» de May con su Brexit duro está empujando al SNP hacia otra consulta. El lunes, «The Times» publicó que el Gobierno de May teme que Sturgeon lance la petición de un segundo referéndum separatista a finales del mes que viene, como réplica inmediata a la activación del artículo 50 que inicia la salida de la UE. La inquietud por el futuro de la unión ha vuelto al tapete político y depreció la libra a su nivel más bajo en dos semanas. Separatista convencida La primera ministra escocesa ha replicado a la información con un artículo en el mismo periódico, que significativamente titula «La intransigencia de May nos está empujando a un segundo referéndum». Lo cierto es que a Sturgeon tampoco hay que empujarla mucho: se trata de una separatista convencida que nunca ha renunciado a ese objetivo maximalista, a pesar de que cuando se convocó el referéndum de 2014 los nacionalistas proclamaron que zanjaría el debate territorial «por una generación». Los unionistas ganaron por diez puntos, pero los nacionalistas han olvidado pronto sus palabras y ya vuelven a presionar. La consulta tendría que ser autorizada por el Gobierno de Londres, como hizo Cameron en su día con un acuerdo con Alex Salmond. Pero May, más dura que su predecesor, podría negarse, abriendo un gran debate constitucional. El argumento de Sturgeon es que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) se presentó a las elecciones escocesas del año pasado prometiendo en su programa un segundo referéndum si se sacaba a Escocia de la UE y eso ya ha ocurrido. «Nuestro manifiesto electoral decía: "El Parlamento escocés debe tener derecho a convocar otro referéndum si hay un cambio significativo y material en las circunstancias de 2014", como que Escocia sea sacada de la UE contra su voluntad», explica la primera ministra, que recuerda que con ese programa sumó más votos y escaños en las elecciones al Parlamento de Holyrood que la suma de laboristas y conservadores. Escocia marcará la semana política, porque el viernes Theresa May participará en el congreso de los tories escoceses. Sturgeon reprocha también que en el referéndum de 2014 los unionistas prometieron que Escocia seguiría en la UE y que su voz sería escuchada en plano de igualdad en el Reino Unido, pero nada de eso ha ocurrido. May ha activado el Brexit duro sin pedir luz verde a Escocia, Gales e Irlanda del Norte, por entender que es un tema de relaciones internacionales que compete al Gobierno central. El problema de Sturgeon es que plantea el segundo referéndum como una vía para que Escocia pueda seguir en la UE, cuando lo cierto es que quedaría fuera, como ha señalado el Gobierno español con el ejemplo catalán.
www.abc.es | 28/02/17
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